Sobre Caro y Barato. Algunas reflexiones sobre el riesgo(II)

Recuerden que el objetivo de esta serie de artículos es reflexionar sobre el concepto de riesgo, tan clave como difícil de abordar.

En ningún caso se pretende que lo aquí expresado deba ser ningún tipo de definición académica ni objetiva del mismo ni de aspectos relacionados con él.

Dos de las palabras más utilizadas para justificar tomar un tipo de decisión de inversión u otro son caro y/o barato. A veces para remarcar su gran importancia, otras para restársela frente a otros parámetros para guiar la toma de decisiones.

No entraré mucho en el caso de la selección concreta de valores, aunque una vez más, para los que no tenemos la habilidad para hacerlo y/o para los que no tienen la convicción sobre el valor que aporta, volveré a recordar que no hay que perder nunca de vista cual es el subyacente real de la renta variable como activo, las empresas concretas. Olvidarlo es una fuente inagotable de errores futuros y de no saber interpretar correctamente según que riesgos.

Por ejemplo si alguien tiene como benchmark al S&P500 y éste tiene un 3% de Amazon aproximadamente, si dan demasiada importancia al hecho de superar al mercado, ¿deberían considerar como riesgo toda la posición absoluta que tienen en Amazon o sólo el % que les separa de lo que tiene el S&P500, ya sea en negativo o en positivo?

Caro

Una de las grandes aportaciones de Benjamin Graham, aunque de una manera u otra lo vamos a encontrar en cualquier gran obra de inversión, es que el precio pagado por una inversión tiene gran incidencia en la posible rentabilidad que se pueda obtener de ella. O dicho de otra forma, no está justificado pagar cualquier cosa por acceder a una inversión.

En la medida que uno esté dispuesto a pagar lo que sea, olvidando la importancia del factor precio, es susceptible de incluso teniendo razón, que esta no se traduzca en una buena rentabilidad final. Gran cantidad de inversores tuvieron razón sobre que los ferrocarriles, las compañías aéreas o internet, cambiarían el mundo y aún así, el resultado de parte significativa de ellos fue el de pérdidas.

Otras veces en muy buenas compañías no han sido pérdidas pero si rendimientos sensiblemente inferiores a otras opciones. Peter Lynch, uno de los inversores a los que se suele recurrir para justificar comprar acciones con gran potencial aunque en apariencia caras, tuvo unas de sus mejores inversiones en porcentaje sobre su fondo en algo en las antípodas donde el precio era la clave, en fabricantes de coches,

Barato

No obstante en esto de la inversión, es imposible escaparse completamente de según que inconvenientes inherentes a la propia naturaleza de los activos donde se invierte. Si uno no está dispuesto a pagar según que por según que empresas, es posible que se vea, en situaciones de mercado donde considere que la mayoría de las empresas están caras, en la tesitura de elegir empresas con otro tipo de problemas más allá del precio. Aquí ya va a depender en que medida se consideren preferibles unos problemas a otros.

Aquí aparece uno de los factores cruciales, en mi opinión, a la hora de analizar como funciona la inversión, el tiempo. Si no se incluye el factor temporal en los análisis de la forma adecuada, es muy posible que se estén malinterpretando datos.

Recordando otra de las grandes aportaciones de Graham, el mercado con su comportamiento errático de corto plazo permite oportunidades que reconocerá a largo plazo.

El priorizar excesivamente el precio delante de otras variables como pueden ser la buena gestión de la empresa de turno o un conocimiento profundo de la misma, nos hacen vulnerables a que en el periodo que el mercado puede tardar a reconocer la supuesta infravaloración de la misma, esta deje de existir como tal.

Si me permiten, el precio es uno de los riesgos más importantes a no olvidar. Si no lo están incluyendo en sus consideraciones estratégicas intenten hacerlo de alguna forma. Pero tampoco no caigan en la tesitura contraria de querer justificarlo todo en base del precio. Algo que cualquier practicante del deep ahorro sabe de sobras por experiencia propia.

Tiempo y caro y barato

Volviendo al tema del tiempo como elemento crucial a la hora de interpretar caro y barato.
Hay la peligrosa tendencia a interpretar que el camino lógico de un activo caro es normalizar su precio bajándolo y el de un activo barato es la de subir su precio para normalizarlo.

Si no le añadimos el factor tiempo a esta hipótesis, es tremendamente fácil sacar las conclusiones al revés y olvidar que un activo caro antes de normalizar su precio puede pasar de estar caro a muy caro o incluso en modo burbuja. De hecho las burbujas en parte se forman por esta mala interpretación de los tiempos en los que esperar que actue la componente lógica de largo plazo.

Partiendo de la hipótesis que un activo está caro y se decide no invertir en él o incluso venderlo si se tenía, si uno ve el activo un año o dos después y ve que no sólo no ha bajado de precio sinó que ha subido sensiblemente ¿qué conclusión debería sacar de ello?

La clave está en entender que, aunque nos podíamos haber equivocado en nuestra tesis inicial sobre lo caro que estaba, no es un tiempo de uno o dos años, suficiente como para esperar que el precio normalice.

Algunos somos muy pesados sobre la importancia de entender el concepto de largo plazo pero resulta clave para no interpretar según que situaciones al revés de lo que se debería. En este caso el que piense que uno o dos años es plazo más que suficiente para ver la naturaleza intrínseca del activo, sacará la conclusión que hace uno o dos años estaba no caro sinó muy barato y la tentación de extrapolar la tendencia a futuro, será grande, normalmente acompañada de toda clase de ruido para hacernos pensar eso, al calor de la buena rentabilidad reciente.

Resulta que hemos empezado pensando que un activo a un precio era caro y al no ver confirmadas nuestras suposiciones en un plazo corto de tiempo, nos vamos, después de una subida considerable, justo al otro lado.

Lo que, si no habíamos errado en nuestros supuestos iniciales, debería ser interpretado como que el activo ha pasado de un precio caro a uno muy caro resulta que en demasiados casos es interpretado como que el activo está barato.
Quien busque sacar excesivas conclusiones de resultados de corto plazo, está expuesto, uno y otra vez, a caer en errores de este tipo.

Aquí los “reyes” de esta clase de error son los mal llamados inversores conservadores, que si por algo se suelen distinguir es por su miopía en entender el riesgo. Normalmente creen que unas rentabilidades recientes excelentes, en lugar de ser un indicio de riesgo de posible sobrevaloración del precio del activo, es una oportunidad de lograr rentabilidades enormes y rápidas con riesgo muy bajo. Encima en la medida que se mantenga esta tendencia del activo y más crezca el nivel de sobrevaloración, más van a creer que se confirma su tesis inicial de partida.

Caro y Barato en la comparativa de estrategias

Más allá del ruido que envuelve el mercado basado en consideraciones falsas de partida, hay otra clase de ruido bastante más difícil de interpretar, y es aquel que basándose en argumentos lógicos y válidos, les da una importancia excesiva haciendo que incluso el inversor ya experimentado tenga demasiadas tentaciones de dar un cambio demasiado radical de rumbo al son que marcan las rentabilidades del mercado.

Que una estrategia razonable lo haya hecho mucho mejor que otra razonable también, los últimos 10 años o incluso más, no es necesariamente ni señal que lo vaya a hacer mejor los próximos 10 años más ni que sea mejor a largo plazo. Puede ser señal que ha dado rendimientos por encima de lo que es lógico esperar de ella y que anda precisamente “cara” en términos históricos de forma que ya ha dado por adelantado parte de la rentabilidad que debía dar los próximos años.

Aquí nuestros intentos de convencer a los demás que “nuestra” estrategia (o una invesión concreta) es mejor que otras en base a rendimientos de los 10 años anteriores puede llegar a ser contraproducente.
Primero porqué igual parte del resultado superior igual es rentabilidad futura ya descontada. Segundo porqué nadie nos asegurda de aquí a 10 años cual puede ser la estrategia que en esos momentos ya esté recogiendo parte de los rendimientos futuros.

Aunque no voy a negar la vertiente lúdica que tiene, apostar sobre que estrategia o que inversiones concretas lo harán mejor los próximos 10 años no deja de tener una componente especulativa que no va a implicar necesariamente una relación inequívoca entre una mejor rentabilidad con una mejor decisión inversora. Habrá que ver cual está más “recalentada” en términos históricos.

Growth o Value

Vamos con un ejemplo práctico de lo anterior, dos estrategias razonables, en términos históricos y además marcadas por la tendencia a preferir acciones más baratas o más caras pero con mejores expectativas de crecimiento.

A 12 años vista hay un ganador aplastante. El Growth.

Teniendo en cuenta que esto no ha sido ni va a ser siempre así, es muy probable que cuando nos fijemos en una comparativa entre las rentabilidades de dos fondos en este periodo, estemos dando excesiva preferencia al factor growth sobre el factor value.

Miremos que pasó en los 12 años anteriores a estos 12 años.

Aquí el ganador aplastante es precisamente el otro. El Value. Y pueden intentar sacar sus conclusiones sobre lo que debe de estar pensando 12 años después alguien que, en base a los resultados de los 12 años anteriores hubiera llegado a la conclusión de la evidente superioridad (inferioridad) de una sobre otra.

Incluso pueden ver como según que periodo de 12 años,los bonos europeos de media duración consiguen hacerlo sensiblemente mejor que un S&P500 en euros mientras en los otros gráficos se quedaban lejísimos. En vista del gráfico pueden entender la mala fama que tenía la inversión en USA para un inversor español, hace 12 años y porqué la visión del riesgo sobre la misma se ha ido casi de un extremo al contrario.

Oro

Aunque un activo pueda tener su base para tener un precio determinado, a veces lo complicado es entender o pretender valorar cual debería ser su valor real y el posible margen de error para establecerlo.

gold_10_year_g_usd

A la vista de este gráfico igual alguien tiene la sensación que el oro no está precisamente caro. Resulta que está sensiblemente por debajo de los niveles de hace 7 u 8 años.

Sin embargo parece difícil sacar conclusiones, en vista del precio histórico del mismo, sobre cual deberían ser los parámetros bajo los cuales centrar una cotización del mismo y en cuanto tiempo es razonable esperar que el precio del oro vuelva a unos cauces supuestamente lógicos.
A la vista del mismo parece como invirtiendo en oro se buscara sacar partido de la tremenda volatilidad del mismo cuando se produzca, más allá de otras cuestiones más psicológicas y/o ideológicas.
La otra vez tardó más de 25 años en poder volver máximos previos.

Inversiones como el oro, con tales niveles de volatilidad en términos de su posible rentabilidad se convierten en un riesgo evidente de malinterpretar motivos reales de fondo cuando el precio se mueve con fuerza básicamente en base a expectativas.

Que uno entienda los posibles problemas asociados a las monedas vinculadas a un estado o conjunto de ellos, no debería ser nunca la excusa para no ver el componente especulativo asociado a las que no lo están.
Sería como si nos pusiéramos a negar que no hay componente especulativo posible en la renta variable, lo cual es un sinsentido.

cortos

Buscar que una empresa barata pase a estar en su valor me parece una estrategia muy razonable. Sin embargo el nivel de riesgo asociado a buscar lo contrario( estar corto en una empresa cara esperando que se vaya a su valor) se incrementa sensiblemente.

Primero de todo tenemos que pagar un “extra” en forma de préstamo.
Segundo , debemos recordar la posible incidencia de que algo caro pase a estar muy caro. Según cual sea la naturaleza del tipo de corto puede ser que el mercado nos saque de la partida antes que se acabe. En la burbuja punto com la gran mayoría de los que apostaron en contra de esas empresas tremendamente sobrevaloradas, terminaron o perdiendo toda esa inversión o deshaciéndola para evitarlo.

Lo que en teoría puede parecer invertir en base una lógica de valoración se convierte más bien en una apuesta que la lógica va a tardar poco en volver cuando la locura está desatada. Si tarda más de la cuenta, se pierde incluso llevando razón.

Quiero volver a recordar que invertir no consiste necesariamente en tener razón. Se puede tener razón y terminar con pérdidas gordas o rentabilidades ridículas. Hay que tener en cuenta la diferencia entre lo que significa el tipo de inversión que se puede hacer sobre el activo en cuestión y sobre que se pretende tener razón. El riesgo de confundirlos es enorme.

Si se compra Amazon, por poner un ejemplo, a los precios actuales, no creo que se esté invirtiendo en que sea una buena empresa. Esta inversión no es posible y no se va a encontrar a nadie que la acepte. Se está invirtiendo en que sea extraordinaria y no sé hasta que niveles. Si al final es sólo buena es un escenario que va en contra no a favor.

Si se pone uno corto en el Nasdaq porque cree que está caro, no sólo está invirtiendo en que esté caro, lo está haciendo en que el tiempo en que se vea esto reflejado en la cotización no sea demasiado largo ni tampoco pase que llegue a tales niveles la locura previa que el producto en el que ha invertido tenga que cerrar porqué las pérdidas son del 100%. Una subida del 100% del subyacente (de hecho de algo menos si se añade el coste del préstamo).

Resulta cuando menos curioso que para justificar este tipo de posiciones por un lado se defienda que el mercado esté en unos niveles de irracionalidad muy grandes y por otro se pretenda, dado la naturaleza de los cortos de renta variable, que vuelva a unos niveles lógicos sin tardar demasiado. Precisamente si algo distingue las fases de locura de mercado es que esta ni se sabe donde puede acabar, aunque evidentemente tendrá que acabar.

Cuando lean algún artículo hablando de grandes rentabilidades obtenidas poniéndose corto en algún valor, no olviden añadir el riesgo a la ecuación.

De cómo se corrige un sobreprecio

Ya comenté en mi artículo Algunas indicaciones de cómo analizar la rentabilidad de fondos (o de cómo no hacerlo) PARTE IV
que hay gran cantidad de ejemplos de sobreprecios evidentes en toda clase de activos que sin embargo no necesariamente han vuelto a la normalidad en base a caídas.

Si la alternativa a estar invertido en un mercado caro es la liquidez, en realidad no hay ninguna necesidad basada en argumentos de precio y recordando lo comentado sobre el plazo en el que uno debería esperar que haga efecto el largo plazo, para que el mercado deba caer necesariamente para volver a estar en su precio justo.

Vamos con un ejemplo para ilustrarlo. He adaptado un poco los números para que sea algo más fácil ver el efecto. Que nadie se tome el ejemplo como ninguna predicción de ningún tipo y en todo caso siempre hay que recordar que tendremos un rango de números no uno “exacto” para establecer como criterio.

Resulta que el mercado está en 133 cuando debería estar en 100. El sobreprecio es del 33%.
Una rentabilidad razonable a esperar del tipo de activo que representa este mercado sería del 7,18% aproximadamente para dar un 100% de rentabilidad cada 10 años.

Total que el precio esperado al cabo de 10 años del mercado es de 200. No tiene ninguna necesidad el mercado para dejar que vaya haciendo efecto la mayor coherencia del largo plazo, de volver a 100 para que se normalice el sobreprecio.

De hecho podría incluso darse perfectamente el caso que los primeros 5 años de esos 10 años, el precio llegara ya a 200 dando incluso una rentabilidad . El que había pasado a liquidez total bajo el argumento cierto que el mercado andaba caro, habría tomado una decisión posiblemente muy negativa dado que las posibilidades de una caída de 200 a 100 digamos que tampoco son grandes ni en un conjunto de mercado de activos volátiles como son los de renta variable.

En realidad más bien el que se sale en un % significativo de la renta variable bajo el argumento del sobreprecio para irse a liquidez, lo está haciendo esperando beneficiarse de la volatilidad inherente al activo, dado que no es necesaria precisamente una corrección rápida para ajustar el precio y recordando, una vez más que un activo caro puede pasar a muy caro.

Pero aquí llega la segunda parte del problema que seguro que conocen si siguen las inversiones de alguien que ha tomado o han tomado ustedes decisiones de este tipo. Y es saber donde están los niveles lógicos de reentrada. Volviendo al ejemplo anterior, si uno vende a 133 porqué cree que debería de estar el mercado en 100, ¿volverá a entrar en 100, esperará a 90 o a 80? Como más abajo se pretenda volver a entrar más difícil es que no lo terminen haciendo y si lo hacen en niveles anteriores si sigue cayendo igual les entra la misma sensación que ya tenían en 133 de estar pagando demasiado.

Además que en una ocasión sea un gran acierto entrar en unos determinados niveles no les garantiza que la segunda lo siga siendo, pasando eso tan habitual de que grandes aciertos en según que momentos de mercado se transforman en fallos en otras ocasiones. Los que salvaron los muebles en 2008, luego han comprado muchos boletos de salirse a destiempo en 2011 , mediados de 2014 , mediados de 2015, inicio de 2016 etc …

Como de costumbre, tratando de evitar, un riesgo evidente, el de pagar más de la cuenta por el mercado de renta variable, se puede caer en otro riesgo quien sabe hasta que punto igual de contraproducente, terminar fuera del mercado o perdiéndose parte de la rentabilidad final de éste.

Aunque no me voy a extender en ello, piensen que también es posible el ejemplo contrario. Cuando el mercado pasa de estar barato a muy barato. Aunque cuando se da este caso, como en 2008, las predicciones de algún tipo de apocalipsis inminente no suelen faltar.

Como puede afectar el sobreprecio a la rentabilidad a largo plazo.

Aunque un mercado caro no necesariamente se va a convertir en un mercado con caídas en un corto espacio de tiempo, sin embargo sus efectos sobre la rentabilidad de largo plazo sí son significativos.

En el ejemplo comentado, comprando a 133 se pasa de una rentabilidad esperada del 7,18% esperada a 10 años vista a una esperada del 4,16%. En el momento que un activo o estrategia viene de unas rentabilidades excepcionales en términos históricos las expectivas futuras deben de considerarse acorde con el escenario actual no con lo visto los años pasados.

La estrategia de poder ir haciendo aportaciones periódicas (y reembolsos periódicos llegado el caso) por esto suele ser una estrategia de gran utilidad al acumular compras (ventas)con distintos rangos posibles de rentabilidades.

Visto a posteriori no será la estrategia más óptima para el plazo tratado pero ya se debería conocer el riesgo de las estrategias excesivamente óptimas, que igual en otro plazo pasan de ser la más óptima a una de las peores. Y nuestro escenario inversor será uno concreto, no el promedio histórico de los mismos ni el de los últimos 10 o 20 años.

En virtud de los plazos inversores considerados, de los objetivos y de las circunstancias de mercado a las que uno debe de hacer frente, las decisiones a tomar pueden diferir sensiblemente de una persona a otra. El sobreprecio suele ser una recomendación de ir adelantando reembolsos en caso de estar ya en esta fase o próximo a ello mientras para quien esté en fases iniciales de aportación periódica no debería ser una excusa para no empezar o suspenderlas.

El stock picking

En vista de lo comentado, deberían resultar bastante lógicas que tipo de posibilidades ofrece el stock picking concreto sobre las de aquellos que deciden seguir una estrategia más general, la posibilidad de decidir qué elementos concretos se compran en lugar de comprar el “pack” completo.

Siempre me resulta algo contradictorio, a pesar de hacerlo yo también, que se termine hablando de la renta variable como si fuera un solo activo, dada la diversidad dentro del mismo y la gran dispersión de comportamientos concretos de sus distintos elementos, especialmente a largo plazo.

Teniendo en cuenta que el subyacente son las empresas concretas, aunque no sea fácil ni tampoco imprescindible para ser un inversor razonablemente bueno, incluso pudiendo ser contraproducente si no se sabe hacer, negar la flexibilidad que ofrece el stock picking, me parece que es dejar que a uno la estadística le pueda terminar confundiendo sobre en que realmente está invirtiendo cuando lo hace a través de otros productos que no son las empresas concretas. De hecho la estadística en sí no dice nada y para intentar interpretar razonablemente según qué datos, hay que conocer la naturaleza de lo que representan los datos, en lugar de buscar patrones imaginarios. En todo caso espero dedicar un capítulo futuro a hablar del riesgo estadístico.

No he habado tampoco de la posible incidencia de las condiciones macro sobre el mercado en general. Aunque espero que se entienda que algunos de los datos expresados en ningún caso pretendían ser predicciones concretas aplicables sí o sí, sinó ejemplos para ver las limitaciones de algunos enfoques. También lo dejo para otro capítulo.

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Gracias por aportar tanto sin esperar nada a cambio. Es un lujo leerle.

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Gracias por aportar el artículo para los más noveles como yo, no sabes como se agradece.

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Pedazo de artículo, sí señor. Muchas gracias!

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De entrada, gracias, otra vez, gracias por sus enseñanzas/reflexiones. Un par de apuntes antes de irme a correr mis 10 km dominicales, a favor del fuerte cierto, por supuesto, que sopla hoy en Navarra. Más tarde seguiré con lo de caro y barato.

"…no hay que perder nunca de vista cual es el subyacente real de la renta variable como activo, las empresas concretas. Olvidarlo es una fuente inagotable de errores futuros y de no saber interpretar correctamente según que riesgos".

Me detengo en primer lugar en este párrafo, clave para mí, en el proceso de un pequeño inversor normal y corriente. Cuando compramos un fondo, compramos un holding de empresas, pero lo que es más importante DELEGAMOS la compra y venta de esas empresas en un GESTOR. Se supone que se sabe lo qué se compra y por qué se compra (¿seguro?) y que se confía en el gestor, que se entiende la forma de invertir (¿seguro?), bien, entonces cuando se decide vender, ¿por qué vendemos?, si hemos delegado la capacidad de COMPRAR ¿por qué no también la de vender? No quiere decir que comprar un fondo sea como vender el alma al diablo, pero lo que no puede ser es que una posición de nuestra cartera dure menos que un helado al sol en base a que todo va para abajo, me entra el miedo, he perdido la confianza en el gestor, no, no, él sabrá cuándo hay que vender. Repito, no quiero decir que sea para siempre, pero sí para unos cuantos añicos.

Sobre el precio, qué gran verdad, dice usted/BG:

"…el precio pagado por una inversión tiene gran incidencia en la posible rentabilidad que se pueda obtener de ella. O dicho de otra forma, no está justificado pagar cualquier cosa por acceder a una inversión".

Pero ¿sabe a la conclusión a la que he llegado en mi corta carrera como inversor (sospecho que diré lo de corta cuando lleve quince años)? que no vivimos en el país de Nunca Jamás, no, no. Esto no es una diversión. Claro, si fuera así, a últimos de diciembre todos los que decimos que vamos a largo plazo, que tenemos que comprar barato, habríamos hecho importantes operaciones de compra de nuestras posiciones a la baja de disponer de liquidez y aún disponiendo no lo hemos hecho y hemos esperado a primeros de enero o a los días de la primera quincena de enero, sí, hemos aprovechado de alguna manera la recuperación, pero no tanto como si lo hubiéramos hecho el día, la hora y el momento justo cuando todo está abajo del todo. Y es que como decía, no vivimos en el país de Nunca Jamás. Y seguro que algunos lo habrán hecho, pero la gran mayoría no. ¿Por qué, si la teoría es clara? Las razones sólo las saben uno y cada uno de los inversores: desconocimiento, dudas, miedo, falta de liquidez, falta de atención, etc. Por no decir la operativa de traspasos, compras, reembolsos de los fondos a través de gestoras: entre el despegue, vuelo y aterrizaje de los fondos, de 7 a 10 días, y esto en bolsa puede ser crucial a la hora de comprar a un precio u otro. No nos fustiguemos tanto, hay que quitar dramatismo a nuestro buen/mal hacer como inversores NO profesionales, se hace lo que se puede (¿seguro?).

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No tenga prisa pero yo ya lo estoy esperando :wink:

Gran artículo que invita a valorar ciertos sesgos tras dos meses de subidas(recuperación) no previstas, sin dejar de mirar por el retrovisor(a veces de una manera no correcta que usted nos ha reflejado en gráficos de una manera objetiva máxima) ni de predecir un futuro, incierto a todas luces cuanto más corto sea el plazo.

Me quito el sombrero aunque no use dicha prenda.

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Este momento no existe como tal, aunque a posteriori pueda uno creer encontrarlo. Nada asegura donde va a estar la próxima vez.

De hecho es curioso como quien cree optimizar al máximo una decisión concreta en realidad lo que está diciendo es que le ha ido de nada de haber pasado de la rentabilidad máxima, que sostiene haber conseguido, a no haber sacado nada en dicho movimiento por no haber llegado a los niveles de realizarla.

Quien sostiene por ejemplo que compró en mínimos de una caída de algo a 8 para vender en máximos, a 12, con sólo un ligero movimiento distinto de algo sensiblemente aleatorio podía perfectamente no haber comprado o no haber vendido.

Lo que da buenas rentabilidades es la consistencia de lo que se hace, no alguna operación milagrosa concreta. Aunque una de estas puede ayudar, sirve de poco sin cierta consistencia en el resto.
Conozco gente con operaciones concretas “maravillosas” de tipo especulativo que sin embargo no logran en su conjunto buenas rentabilidades.

Usted no ha delegado, espero, la decisión en ningún gestor de comprar su fondo. Tampoco debería delegar en él una decisión que le corresponde a usted, la de venderlo. Ya sabe cual sería la respuesta de él: nunca.

Incluso he leído, con cierto estupor, algún gestor famoso, que recomendaba, en caso de necesitar parte del dinero invertido en el fondo, pedir un préstamo en lugar de deshacer parte de su posición en él.

Existen un montón de buenas razones para deshacer la posición de un fondo, como existen un montón de buenas razones para deshacer la posición en una acción concreta, para comprar cualquier fondo razonablemente o para venderlo.

Hay muchas razones posibles. El problema es la coherencia entre las distintas decisiones que uno toma. A eso se le llama proceso inversor.

La delegación de la inversión en otros es una decisión razonable pero no sustituye el hacerse responsable de las decisiones que uno toma de delegar a la vista de las posibles decisiones que va tomando el gestor de turno.

Fíjese que lo que usted está argumentando es poco distinto de lo que mucho cliente de sucursal bancaria sostiene para no salirse de dicho marco.

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Totalmente de acuerdo. Cuando alguien consigue una operación que ha sido muy rentable, la pregunta siguiente es ¿y ahora qué vas a hacer con ese dinero? … si la respuesta es que va a meterlo en otra que espera que sea otro “pelotazo” entonces la probabilidad de “batacazo” es alta.
Si la cuestión de fondo es tener bien invertido el dinero que uno ahorra, creo que no cabe otra que tener una buena sistemática.

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Que cosas hay que oir…
En lo que respecta a su artículo, tremendo como siempre! (que cabrón…) (ud. añado, para no faltar al protocolo)

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Lo cual no implica que tenga que depender de algoritmos secretos, complejos e inaccesibles para el públcio mortal. Tan sencillo como definir donde quieres invertir y como sumar tu ahorro. Esto último muy importante para mi, no sumar al calor de la prensa cuando la bolsa está en máximos sino ir ahorrando e invertir lo ahorrado siempre un 10% mínimo por debajo de sus máximos llenando titulares, mientras tanto dejar correr beneficos.

En dos meses hemos visto recientemente como las bolsas de todo el mundo no emergente cedieron sobre un 10-15%, la globalidad creo yo hace que estos episodios en cadena puedan ser más frecuentes de lo que pensamos, es decir, aprovechemos la volatildad cuando se presente y mientras tanto acumular ahorro pero sin dejar de vivir, disfrutar de los tuyos, intentar ser felices aunque sea por momentos y seguir nuestro camino en el proceso inversor.

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Qué bueno, muchas gracias.

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Sobre su comentario sobre el precio, totalmente de acuerdo, de ahí mi conclusión: no obsesionarse con la idea de “cazar” el mejor precio, el precio más barato. Un amigo mío, veterano inversor, me decía cuando empecé: “Lo de acertar en el precio sólo ocurre en las películas”.

Sin embargo por sus palabras:

"Fíjese que lo que usted está argumentando es poco distinto de lo que mucho cliente de sucursal bancaria sostiene para no salirse de dicho marco".

Me hace sospechar que no me ha entendido, más bien me ha entendido todo lo contrario, o a lo peor es que no me he explicado bien. Vuelvo a explicarme.

Indudablemente que la decisión de comprar o vender un fondo es solamente o debería ser solamente decisión exclusiva del inversor, faltaría más, no, no, y aquí veo lo que no me ha entendido. Le pongo un ejemplo. Un inversor compra un fondo con un determinado tipo de empresas en base al conocimiento del producto, gestor, forma de gestionar, conveniencia a la cartera etc., (se supone que se hace así, con pleno conocimiento de causa). En un momento dado el gestor vende una serie de empresas y el fondo, por lo que sea baja. ¿Qué hace el inversor? ? ¿Vende, compra, se mantiene? O al revés, en un momento dado, compra una serie de empresas o activos o se mantiene en contra del mercado, y el fondo baja. ¿Qué hace el inversor? ? ¿Vende, compra, se mantiene? No presupongo si el fondo sube, por que en las diferentes circunstancias el inversor se mantiene o incluso compra más. A esto me refiero, si delegas la compra de EM-PRE-SAS, también la venta de EM-PRE-SAS, esto se traduce en que tendrás que mantener la posición unos cuantos años (ya no digo 5,6,7,8,9 ó más por que la percepción del paso del tiempo no es igual para todos) para ver como evoluciona la cartera, la gestión de compras y ventas, y en un momento dado, como dice usted por un montón de buenas razones se podrá deshacer o no la posición de un fondo, pero después de ver cómo se ha comportado en distintos escenarios y al cabo del tiempo. Máxime, cuando NO SOMOS PROFESIONALES, y encima después de ver como los profesionales se equivocan y lo confiesan. Así que, cuando las barbas…Yo mismo, mi cartera, de los cinco fondos de renta variable que tengo en la actualidad (la única posición mixta que tenía la pasé a renta variable aprovechado esos días de principios de enero más o menos favorables), sólo uno, el Bestinfond, con el que perdí la virginidad (ya sabe lo del primer amor…pero ojo, virginidad inversora, apañados estaríamos si no…), en junio de este año cumplirá 5 años en la cartera. Pues no le han pasado cosas ni nada al Bestinfond en estos casi cinco años. Lo compré cuando estaba al frente de él un tal Francisco García Paramés…

Yo empecé a invertir a la “defensiva”, por desconocimiento, en fondos monetarios, de renta fija, mixtos, hasta que me di cuenta que no entendía la mayoría de fondos y activos en los que estaba invirtiendo y después ir leyendo, aprendiendo, errando y acertando, he ido limando y construyendo mi estrategia y cartera de inversión. En este momento no me considero en absoluto cliente de una sucursal bancaria en materia de fondos de inversión ni de ningún tipo de producto de inversión, de hecho en el banco de todo la vida ya me han dejado por imposible, buen síntoma :wink:

Bueno, voy a seguir leyendo el artículo, fíjese, no lo he hecho más que comenzar y ya me estoy extendiendo en el comentario de texto, con lo que alguno estará ya más que aburrido.

Les recomiendo leer dentro del libro principios de Ray Dalio el punto 3.3 “Aprecia el arte del desacuerdo reflexivo”.

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Un post realmente espectacular. Muchas gracias

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Al final hay que ser reflexivo y no entrar en un bucle al que denomino “confianza ciega”.

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Indudablemente no es como el matrimonio: “Hasta que la muerte…” ¿O ya no se dice así? Por cierto, ahora ¿ a lo del largo plazo se le llama bucle? :grinning:

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Muy interesante reflexión, nos tiene mal acostumbrados @agenjordi

Por el tema precio caro/barato intento alejarme

  • del deep value que se mete en Small&mid cuestionables porque están baratas, especialmente representativo en Horos, pero también en True Value, azValor y Cobas (y por eso estoy en Magallanes y Bestinver pero no en los antes mencionados)
  • de los que van a PER altísimo, como los sectoriales del NASDAQ (incluyendo Andrómeda Balue) y por lo mismo tengo más en Capital Group New Perspective que en Seilern y Fundsmith (y eso no quiere decir que considere a Seilern-ASpang y Terry Smith malos gestores).

(y tampoco tengo nada contra Paramés, Flavio, Estebaranz, los dos Cobas, el trío de Horos …).

Aprovecho para comentar lo de EEUU vs Europa. Tenemos la sensación de como como los últimos 5-10 años USA ha ido mucho mejor que Europa, nos parece que siempre ha sido así.


En el largo periodo 1988-2010 estuvieron empatados USA y Europa

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Ampliando el caso anterior USA vs Europe


En 1999-2009 mucha más rentabilidad en bolsa española que europea y en europea que en EEUU
España +82.5
Europa +15.4
USA -6
En 11 años (que no es un periodo especialmente corto precisamente)

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Muchas gracias @Manolok. Usted siempre ampliando información.

Ahora intente añadir uno de small caps USA y uno de small caps Europa.

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Imagen totalmente diferente desde 2010

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