No creo que sea así. Ponerse corto tiene unas implicaciones bastante distintas de pensar que algo simplemente está muy caro.
Al final uno se expone mucho más al tiempo que estando largo y a las coindiciones de los propios creadores de mercado.
Un libro muy comentado sobre 2008 es La Gran Apuesta. En mi opinión más que un libro sobre como algunos apostaron en corto y lograron grandes resultados, la lectura muy intesesante es sobre cuestiones relacionadas con los riesgos.
Se puede terminar teniendo mucha razón sobre algo, ganar mucho dinero, pero las posibilidades de quedarse por el camino, no conviene desdeñarlas en forma de riesgo. Especialmente cuando en realidad, como comentaba, ponerse corto es mucho más que intentar jugar a que algo esté muy caro.
SÍ @shurman de acuerdo con su planteamiento. Yo me refería a la pérdida de confianza en el mercado que puede sufrir la inversión en Bitcoin por estas veleidades de los políticos, especialmente Trump y compañía. Hoy 5Días amplía sus comentarios:
Bueno las veleidades sólo parecen negativas cuando van en contra de lo que uno quiere.
Nadie sabe tampoco en que medida algunas de las declaraciones de Trump también han beneficiado la cotización de otras criptos menos exóticas que la suya.
Una pregunta que me gusta plantearme cuando un político realiza un acto polémico es:
¿Cual es el incentivo del político para hacer esto?
Muchas veces no es fácil responder, pero creo que suele ser un buen punto de partida porque, como humanos, actuamos por incentivos, y los políticos mucho más.
Normalmente el principal incentivo suele ser salir reelegido en las siguientes elecciones, pero en este caso tengo mis dudas.
No creo que haya problemas para intercambiarla en cualquier par que esté en los DEX. Supongo que aunque de lanzamiento solo estuviera en un DEX, ahora estará en varios.
Respecto al futuro de las criptomonedas, Pedro Mas Ciordia ( SAM) comentaba que si un activo no tiene una " utilidad social " su futuro esta en duda.
A mi alrededor el unico uso de criptomonedas que he visto ha sido para pedir un rescate por haberle robado el programa de contabilidad a la pequeña libreria de mi barrio.
¿ Han visto ustedes algun otro uso real ( y socialmente util ) de las criptomonedas ?
No sé qué es la utilidad social porque no soy quién para saber qué quiere la sociedad, pero desde junio de 2011 Wikileaks está aceptando Bitcoin para poder hacer periodismo sin depender de bancos.
También desde más o menos aquélla época viene facilitando intercambios pacíficos y voluntarios de sustancias prohibidas.
Hace poco vi esta forma de hacer “crowdfunding” un poco dudosa
Por otra parte, hay historias sobre refugiados ucranianos sacando su riqueza en bitcoin, y es un hecho que existe mucha gente en países hispanoamericanos usando stablecoins o bitcoin… Diría que casi todo trabajador freelance digital argentino está familiarizado con ellas y las utiliza.
Hay escenarios más o menos catastrofistas pero no imposibles en los que es mucho más útil tener bitcoin (u oro) que un fondo al sp500 en ING, aunque no utilice ese btc (u oro) en su día a día.
Luego hay otra categoría donde entran ETH, SOLANA… que se necesitan si se quiere utilizar las aplicaciones que funcionan sobre su infraestructura y, aunque se puede admitir que las dApps más grandes son exchanges, marketplaces de NFTs, y cosas así, hay otros casos de uso más “reales”
Genial. Ahora al tráfico de armas, drogas y a saber qué otras cosas turbias se les llama “intercambios voluntarios y pacíficos de sustancias prohibidas”. Supongo que son mercados como cualquier otro. No llevan asociados externalidades como la proliferación de organizaciones criminales, violencia, extorsión, corrupción, asesinatos, tráfico de personas… Gracias Bitcoin por facilitar los “intercambios voluntarios y pacíficos de sustancias prohibidas”. No se tome a mal el tono irónico, pero me cuesta creer que alguien entienda como un progreso el facilitar el financiamiento de mercados que arrasan con todo por ahí por dónde pasan. Quizás lo irónico sea que lo que permite que usted no tenga que sufrir las consecuencias de los “voluntariosos y pacíficos” traficantes de armas y drogas sea precisamente que viva en un territorio en el cual se persigue la venta de esas sustancias. Qué buen ciudadano no estaría entusiasmado por que en su barrio circulasen libremente armas y drogas.
La venta de drogas y armas en España está permitida.
Bajo licencia, concedida a unos pocos en régimen de monopolio, y haciendo la vista gorda cuando es menester con narcotraficantes y comerciantes de armas amigos.
En Silk Road, en USA, se conseguían ventolines a una décima parte del precio en el mercado regulado.
Silk Road ofrecía revisiones de los productos y hasta un médico español hacía análisis de las drogas y ofrecía consejos de uso.
En España muchas familias consiguieron tirar adelante gracias al estraperlo.
Financiar WikiLeaks sin barreras también es un peligro para la democracia que nos hemos dado?
Tiene razón en resaltar las tropelías de la industria farmacéutica o la connivencia/hipocresía de ciertas partes del Estado con el tráfico de ciertas sustancias. Un tema muy interesante puede ser los criterios bajo los cuales se clasifica una sustancia como fármaco o droga, o el porqué ciertas sustancias clasificadas como drogas se venden en el mercado. Pero todas esas obvias preocupaciones no implican el poder justificar el mercado negro, más aún conociendo todas las externalidades negativas que vienen asociadas con el tráfico de ese tipo de sustancias. No se trata de tener que elegir entre la corrupción en mercados regulados y la total desregularización. A mi juicio tiene mucho más sentido discutir las formas de combatir ciertas formas de corrupción legal e ilegal o de mejorar la toma de decisiones políticas en relación a ciertas sustancias, que simplemente abrir la veda “a ver lo que pasa”. Y mucho menos a través del mercado negro.
Entiendo que es una postura que se ve obligado a sostener por la coherencia interna de su marco teórico, pero me va a perdonar, tengo serias dudas de que, más allá de la simple discusión teórica, estuviese dispuesto a a aceptar las consecuencias reales a las que llevarían esos ideales.
Percibo además cierta doble vara de medir cuando se pretende defender bajo presupuestos morales y éticos la libertad en la esfera económica y sin embargo no se aplica esa misma moral y ética a la consecuencias de ciertas acciones en el marco de esa libertad. Es decir, es incompatible ampararse en una ética individualista para justificar la libertad de consumir o comerciar lo que a cada uno le plazca y no aplicar esa misma ética individualista cuando se tiene el conocimiento de que esas decisiones de consumo suponen la desgracia de muchas personas. Como va a tener mayor valor ético su libertad de consumir o vender heroína en el mercado negro que toda la violencia, las muertes, las extorsiones, en definitiva, las privaciones de la libertad, que acompañan el mercado de la heroína?
Es que imponer la prohibición de algo es muy complicado desde el respeto a la individualidad. Se pueden delimitar usos (consume en tu casa en ciertos días , no vengas colocado al trabajo o a conducir, consume productos con ciertas garantías) pero con lo que nos encontramos por parte del estado es una prohibición infantilista, hipócrita y contraproducente.
No hay actividad humana que no tenga externalidades negativas.
Tratar de evitar que se consuman drogas evitando su venta tiene consecuencias negativas, en mi opinión mucho mayores que permitir que adultos con conocimiento las consuman. Muchas epidemias de drogas vienen de drogas nuevas, con el desconocimiento que conlleva. Otras directamente fueron introducidas por actores estatales para desestabilizar poblaciones subversivas o enemigas.
También se utiliza la prohibición para mantener el monopolio en el mercado negro (narco estado).
Dados los ejemplos innumerables de casos donde el Estado supone un problema para el ejercicio de la libertad individual, parece tentador cargárselo para incrementar la misma.
Sin embargo esos ejemplos raramente suelen valorar otros efectos que tendría esa supresión del estado. Suelen tener tendencia a creer que ciertas circunstancias positivas que puede aportar, se mantendrían sin él, lo cual es mucho suponer.
Lo típico de las ciencias sociales, que al final es muy fácil suponer que tocas algo y el resto va a permanecer igual pero en realidad hay muchos aspectos que están íntimamente ligados.
A veces nos sorprendemos como personas sin conocimientos económicos esperan políticas que fomenten aspectos que les interesan sin entender otras posibles consecuencias que tendrían. Sin embargo ese tipo de planteamientos suele ser muy habitual en muchos terrenos de las ciencias sociales.
Intentado ir al terreno práctico, me gustó el libro El pasillo estrecho - Daron Acemoglu, James A Robinson precisamente por poner ejemplos bastante claros de como la excesiva debilidad del estado suele ser el caldo de cultivo ideal para que en la práctica, la libertad de las personas se vea dramáticamente restringida.
Efectivamente también podemos poner ejemplo de lo contrario, y el libro también los pone. Pero lo que muestra es que el tema es bastante más delicado que una lucha entre invidivuo y Estado.
Y como justifica bajo el prisma del “respeto a la individualidad” esas acciones en la esfera económica que niegan esa misma individualidad en toda la cadena de producción y consumo? En España por cierto no es delito consumir drogas en lugares privados. Entra en la categoría legal de crímenes sin víctima. Lo que es delito es la producción para la venta y el consumo en la vía pública.
Qué nos quiere decir con esto? Que toda (no diría que toda) actividad humana tenga cierto grado de externalidades que no nos quede más remedio que aceptar no implica que tengamos que consentir cualquier externalidad. En la esfera económica hay ciertas consecuencias que todos podríamos convenir que no son deseables bajo ningún concepto, por ejemplo las que llevan a la muerte de personas inocentes. Ampararse en que “no hay actividad humana que no tenga externalidades negativas” para justificar aquellas externalidades objetivamente más indeseables es falaz.
Pero usted cree que quienes consumen drogas no son conscientes de los peligros que conllevan? Quién está infantilizando ahora a la población adulta? Además, el conocimiento de algo no conlleva su uso racional. Y menos cuando hablamos de sustancias psicoactivas capaces de alterar el funcionamiento cerebral y de generar adicción y dependencia. Es que precisamente ese es el peligro de las drogas: tienen la capacidad de anular el buen juicio alterando la química cerebral. Una persona adicta a las drogas entiende perfectamente lo que está haciendo, pero no tiene la capacidad de reprimir ese impulso. Además de que el consumo de drogas en muchas ocasiones es el síntoma de problemas subyacentes, problemas a escala del individuo (psicológicos) pero también a escala social. Los ejemplos del tabaco o el alcohol demuestran que no basta con que una droga sea legal y que se conozcan los peligros de su consumo para hacer un uso racional de los mismos. El problema es creer que el consumo de drogas, en su extremo la drogadicción, se limita a la esfera privada, cuando es un problema de salud pública en las que sus consecuencias se sienten a una escala social (precisamente por eso, como usted comenta, se han utilizado como arma para desestabilizar comunidades y países, véase las guerras del opio por ejemplo). Hay escenarios en el que no existe un corte claro entre la esfera privada y la esfera pública. Pongamos el caso de que el consumo de drogas en la esfera privada lleve a una ola de suicidios. Es una cuestión privada o pública? Las más de 100.000 muertes al año por sobredosis de fentanilo en los Estados Unidos es una cuestión privada o pública?
Yo a veces me pregunto si el problema de las drogas es su existencia, o lo que provoca su prohibición. Quizás el prohibirlas es la solución fácil para abordar un problema que no la tiene. Quiero decir que ante la problemática del consumo de drogas, el sistema siempre tiene la excusa de decir “sabemos que existe, pero lo estamos combatiendo”. ¿De verdad habría más problemas de drogadicción si fueran legales, teniendo en cuenta que a día de hoy y estando prohibidas, el que quiere las consigue?
Las drogas son un negocio extraordinario siempre y cuando sean ilegales. Siendo legales son un aburrido negocio como otro cualquiera, como por ejemplo el tabaco el alcohol y las tragaperras. ¿ Se han enterado que han detenido a un escolta de Marlaska?
Tras el grito de Johann Hari es una profunda investigación sobre la guerra contra las drogas y sus efectos en la sociedad. El libro comienza explorando el origen de la prohibición de las drogas en Estados Unidos a principios del siglo XX, destacando el papel de figuras como Harry Anslinger, el primer comisionado de la Oficina Federal de Narcóticos, quien impulsó una política de criminalización basada en prejuicios raciales y desinformación.
A lo largo de su investigación, Hari viaja por el mundo entrevistando a personas afectadas por la adicción, desde consumidores hasta traficantes y familiares. Descubre que la visión tradicional de la adicción como un problema puramente químico es errónea y que, en realidad, la adicción suele estar vinculada a factores como el trauma, la falta de conexiones humanas y la desesperanza.
El libro presenta ejemplos de países que han adoptado enfoques más humanos y efectivos, como Portugal, donde la despenalización y el tratamiento han reducido el consumo problemático y las muertes por sobredosis. También critica el modelo punitivo de EE.UU. y América Latina, que ha generado más violencia sin resolver el problema.
En definitiva, Tras el grito propone un cambio de paradigma en la lucha contra las drogas, promoviendo la reducción de daños, la compasión y políticas basadas en evidencia en lugar de la criminalización y la represión.
Igual conoce algún estudio donde se analice si las drogas fueran legales, si el consumo realmente podría subir o no.
En el caso de las más duras, aunque a nivel social podría parecer una solución a determinados tipos de problemas, quizás no vemos la posibilidad que se generaran otros a poco que el consumo se incrementara.
Vamos no veo a la mayoría de gente aceptando fácilmente que les pongan una narcosala cerca. Quizás si fuera legal quedaría la cosa más difuminada, pero ya le digo que me parece clave analizar si el consumo se podría incrementar más allá de la sensación que dice.
Aunque no es una barrera de entrada muy grande como dice, cuando la gente tiene problemas suele tener tendencia a tomar malas decisiones y ahí un ligero salto superior a veces puede proteger más de lo que parece.
Por mi experiencia le digo que las de cannabis no dan muchos problemas.
Edito porque no sé si está muy claro, es un enlace que se menciona en el libro, lo leí hace un tiempo y no lo recuerdo exactamente. Se reunió a expertos, se les propuso 16 preguntas a las que debían responder con una puntuación, había cuestiones que respondían al daño que sufrían los propios consumidores y otras al que externalizaban a la sociedad. El resultado es lo que se ve en el gráfico.
Mera curiosidad que ya se separa un poco del tema.
Personalmente tengo mis dudas, como de todo.