Este es el típico razonamiento con el que hay que andarse con mucho cuidado. En mi opinión aunque es un razonamiento que parece muy coherente, en realidad aplicarlo en la práctica se puede complicar enormemente.
Cuando los resultados iniciales de una operación de este tipo son buenos, la realidad es que la gente tiende a meterle mucho más dinero y por lo tanto ya no es simplemente meter una cantidad que a uno no le importa perder.
Eso pasa con muchos riesgos. Por ejemplo apalancarse un poco no suele subir mucho el riesgo. El problema es que tampoco la rentabilidad esperada sube mucho. Si a uno le funciona va a tener tentaciones de subir ese apalancamiento para lograr resultados mucho mejores pero no siendo consciente que su perspectiva inicial del riesgo que eso supone ya no sirve.
Por otro lado el caso de muchas inversiones de éxito desde su salida en la OPV hace que no sea nada fácil gestionarlas ni saber como puede uno terminar actuando. En estos dos extraordinarios artículos, @Fernando nos hacía reflexionar sobre como funcionan en realidad muchos de los mecanismos que hablan de según que tipo de éxitos:
Algunos problemas y falsedades con los compounders y el B&H
Los vendehúmos y el mercado como máquina de hacer sufrir