Bitcoin es un activo muy volátil. Y mucho más

No es el único, pero sí en principal. Y quizás lo más relevante es el ratio deuda española adquirida anualmente por el BCE / emisiones realizadas ese año.

Cuando tenga un rato busco los datos. Pero me suena que últimamente el BCE está comprando cantidades superiores a las emisiones netas de deuda. Digo netas porque el Reino de España emite no sólo el equivalente al déficit, sino que también refinancia la deuda que vence ese año. Pues bien, si no me equivoco, estos últimos años el BCE ha comprado una parte muy relevante de las emisiones totales y más del 100% de las netas (totales-refinanciación).

En principio, este verano dejará de aumentar la cantidad de deuda en su balance. Sin embargo, no quitará del todo la respiración asistida, ya que seguirá comprando deuda pública reinvietiendo la que le vaya llegando a vencimiento.

En todo caso, coincido con lo que se ha comentado: creo que este es el mayor problema al que de enfrenta la sostenibilidad de la deuda del reino. No tanto los tipos de interés oficiales del BCE. A ver a qué precio hay demanda suficiente para comprar todo lo que el BCE deje de adquirir.

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Bitcoin no podrá quebrar, pero un tenedor de Bitcoins, ya sea particular o institucional, si puede hacerlo si el valor de Bitcoin se reduce tanto que le dificulte pagar sus deudas. Ni el oro, ni el dólar, ni Bitcoin pueden quebrar porque no son sujetos deudores, los que quiebran son las personas jurídicas y personas físicas. Esa propiedad que le atribuye a Bitcoin, el oro o la plata es válida para cualquier moneda. El dólar no quiebra, quiebra Estados Unidos.

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Pero si Bitcoin es una moneda, ¿pueden pagar en bitcoins no? O es que hacen como los emergentes y no se endeudan en su propia moneda (porque nadie la quiere) :hear_no_evil:

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Teniendo en cuenta las dificultades con las que se está encontrando El Salvador para emitir sus “bonos volcán” me inclinaría por su paréntesis.

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EMHO son dos temas distintos.

Como apunta, puede ser que los acreedores no la acepten para cancelar las deudas.

En cambio en este caso creo que es el deudor quien, si tiene sus ingresos denominados en una moneda fiat, asumiría un gran riesgo endeudándose en btc. Si no lo entiendo mal, equivaldría a ponerse corto de btc, con el riesgo que eso conllevaría si su precio se disparase. ¿No es así?

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Yo voy a sostener la tesis (que ya he argumentado aquí mismo en el pasado) de que Bitcoin no es una moneda, por mucho que desde una perspectiva emic (desde el punto de vista del propio sujeto) se haga llamar así, sino una tecnología (una tecnología monetaria con intención de revolucionar el sistema de pagos, como lo fueron las tarjetas bancarias en su día). Y como tal, su cotización se está comportando como una empresa tecnológica al uso. Si superponen el gráfico a 5 años de la cotización del Bitcoin y del Nasdaq verán como siguen trayectorias prácticamente idénticas. Adolece de las mismas debilidades y se aprovecha de las mismas fortalezas. Es especialmente reveladora la trayectoria bajista idéntica (a pocos días de intervalo) que han seguido los dos activos desde finales de 2021. Paradójicamente, se presuponía que Bitcoin, por sus propiedades intrínsecas, tenía que ofrecer una protección frente a la pérdida de poder adquisitivo de las monedas estatales en escenarios inflacionarios, y, sin embargo, a día de hoy, podríamos decir que prácticamente se correlaciona de forma negativa con los datos de la inflación.

Estoy abierto a otro tipo de interpretaciones, pero, a mi juicio, partiendo de la hipótesis de que no es una moneda sino una tecnología, está expuesto al mismo problema de la asignación de capitales y la aversión al riesgo que sufren las empresas tecnológicas según la diversidad de escenarios económicos y politicomonetarios. Ambos activos se beneficiaron de una política monetaria ultraexpansiva y unos tipos de interés y tasas de inflación artificialmente bajos. Cuando el dinero abunda a coste mínimo este fluye hacia activos de mayor riesgo. En el momento en que la inflación se materializa y los bancos centrales suben los tipos de interés hay que reajustar las valoraciones de los flujos de caja futuros. Como las empresas tecnológicas cotizan a valoraciones muy exigentes necesitan asumir un ritmo de crecimiento alto para mantener las perspectivas de los inversores. Ese crecimiento se venía financiando a costa de las políticas monetarias “relajadas”. En el momento en que en los cálculos de valoración introduces una subida de tipos, es decir, un encarecimiento del endeudamiento, y una tasa de inflación que erosione la generación de caja futura, tienes la receta para tener que reevaluar el riesgo de la inversión. Si a eso le sumas una mayor rentabilidad de los bonos de corto y medio plazo (el bono alemán a 10 años ya está en positivo), las probabilidades de que el dinero fluya hacia activos con menor riesgo aumentan. No tengo datos que lo corroboren, pero mi sensación es que existe cierta superposición entre el inversor en empresas tecnológicas y el inversor en Bitcoin, como parecen apuntar los inversores institucionales: muchos fondos tecnológicos o con un sesgo tecnológico también invierten en Bitcoin. Tienen una filosofía de inversión, una concepción de cómo será el mundo futuro y aversión al riesgo similares. Y, por lo tanto, seguirían una misma lógica económica.

Una de las ideas más interesantes de Morgan Housel en su libro “The psychology of money” es la del error de creer que todo el que está invertido en un mismo activo juega al mismo juego. En este caso, mi sensación es que los inversores filosóficamente convencidos de las tesis Bitcoin se están viendo arrastrados por el “inversor pragmático o coyuntural”, el que está invertido circunstancialmente porque las condiciones económicas favorecen al activo. Los mismos que no dudarán en deshacerse del activo si las condiciones favorecen otro tipo de asignación del capital.

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Mi punto de vista es similar, que en BTC confluyen dos realidades, la tecnológica que usted expone y la monetaria derivada de su diseño.
Creo que ambos actúan de forma concomitante, siendo el precio el resultado agregado de los varios tipos de agentes que acuden al mercado con diferentes aproximaciones.
Creo que la volatilidad y la abrupta pendiente de los movimientos es fiel reflejo del primer factor y la tendencia creciente sostenida es fruto de la adopción de quienes se soportan en el segundo factor.
Por supuesto, para un absoluto lego como yo, ponderar cuanta señal hay de cada componente es una quimera, toda vez que ésta opinión puede ser una visión totalmente distorsionada por ser realizada a través de mi propio prisma, que diría que es 70% monetario y 30% tecnológico.

What a day to be alive!

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El problema de los “bonos BTC” de El Salvador es que no tienen ningún sentido. No sé qué esperaban sacando semejante esperpento.

Básicamente han sacado un bono BTC denominado en $, pagando menor interés que el bono “normal” de El Salvador para la misma duración.
Y con la mitad del dinero van a comprar BTC.

Cualquier inversor que quisiera exponerse a esos dos activos (Deuda de El Salvador y BTC) lo haría individualmente comprando la deuda por un lado y el BTC por el otro. Pero nunca mediante el bono BTC, porque obtendría siempre a priori un peor retorno.

Han fracasado porque no tiene sentido desde el punto de vista financiero, independientemente de la parte d BTC

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Saludos cordiales.

¿Qué opinan? ¿Momento para comprar o para vender?

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El dinero es un tipo de tecnología. Bitcoin es, en mi opinión, el mejor dinero que haya creado el hombre.
Estoy de acuerdo en que la política monetaria ultraexpansiva y tipos de interés bajos han inflado Bitcoin. Tengo mis dudas sobre que, cuando las empresas y estados empiecen a tener problemas para afrontar sus pagos, Bitcoin siga siendo visto como un activo de riesgo ya que Bitcoin no tiene riesgo de contraparte.

Si el valor principal del USD es que está respaldado por los USA, la quiebra de USA probablemente también se llevara por delante su moneda.
No es tan diferente de lo que pasaba cuando moría un Rey y se dejaban de acuñar monedas con su efigie. Con la diferencia de que aquellas monedas antiguas seguían circulando y teniendo un valor aunque sea solo por su valor en contenido de oro, mientras que los “papelitos” de algodón y lino poco valor conservan

Me reservo leer este libro, pero vamos, no sé quién puede pensar eso realmente: para cada comprador hay un vendedor, o no se produce la venta.
¿No pueden cometer el error de deshacerse de Bitcoin los que invierten circunstancialmente y que aún así el precio suba? ¿O los que invierten circunstancialmente siempre adivinan lo que va a hacer el mercado?

Pero entonces usted mismo aquí me está reconociendo que un bono BTC debería pagar un mayor interés que un bono en dólares salvadoreños. Por lo que está reconociendo que Bitcoin tiene mayor riesgo que el dólar salvadoreño.

Ya hemos tenido esta discusión anteriormente. Usted parte, a mi juicio, desde dos posiciones que no permiten explicar la realidad, en este caso, para poder analizar lo que es el dinero y cómo y porque surgen las monedas. La primera es una posición cercana al individualismo metodológico de la escuela austriaca, y, la segunda, es la concepción de la economía como una disciplina desligada de la política. La primera lleva a un subjetivismo extremo: cualquier cosa puede ser dinero. La segunda lleva a no poder considerar el papel de los grupos, las sociedades políticas, en la economía: no le permite entender como y porque surgen las monedas. Como no distingue entre dinero y moneda (no etimológicamente, sino conceptualmente), su subjetivismo a la hora de analizar el asunto le hace inferir que, como cualquier cosa puede ser dinero, cualquier cosa puede ser moneda. Obviando más de 2500 años de historia desde la creación de la primera moneda. Por lo que, según sus postulados, Bitcoin se acabaría imponiendo como moneda a partir de la suma de las conciencias de los individuos. Si partimos de la base de que la economía es economía política, esto le lleva a sostener, consciente o inconscientemente, de que la unidad política base es el individuo. Pero eso es imposible. Un individuo no tiene ni la capacidad ni la fuerza de llevar a cabo planes y programas políticos por si mismo. Necesita de grupos: las sociedades políticas. Sociedades organizadas frente a otras sociedades. Hasta la fecha, la forma más eficiente de organización son las sociedades estatales, en sus distintas modulaciones. Con los Estados nacen las monedas tal como las conocemos hoy en día. Y fruto de la dialéctica entre estos Estados es que se imponen unas frente a otras. Si el as o el denario, el real de a ocho y el dólar estadounidense tuvieron y tienen la hegemonía que tienen no es porque los individuos, en sus conciencias, decidieran adoptarlas como método de pago, sino por la fuerza que tuvieron esas sociedades políticas para imponer sus programas políticos frente a otras sociedades políticas. De la misma forma que el latín, el español o el inglés se han impuesto como lenguas. Por mi parte, nunca he sostenido que Bitcoin jamás vaya a ser moneda. Si no que en el momento en que lo sea lo será porque unos Estados lo impongan como moneda de curso legal, en el marco de esa dialéctica estatal, y no porque una suma de individuos aislados decidan usarla como moneda.

Una economía basada en Bitcoin tiene el mismo riesgo de contraparte que una economía basada en cualquier moneda. Porque, como he comentado, el riesgo de contraparte lo tienen los agentes. Un contrato u operación entre dos agentes tiene el mismo riesgo de incumplimiento en dólares que en Bitcoins. De hecho, hoy en día, el riesgo de contraparte en Bitcoins sería mayor, pues, una forma de protegerse contra el riesgo de contraparte es mediante un seguro de crédito que utiliza las leyes estatales para poder reclamar una indemnización en caso de incumplimiento. Si Bitcoin pretende operar de forma paralela al Estado, y por lo tanto a sus leyes, ¿a quién reclamaría usted en caso de incumplimiento de contrato?

Esos “papelitos” como mínimo tenían el valor de ser usados como combustible para hacer fuego y calentarse en la Alemania nazi. Ya me dirá que valor tienen un montón de números digitales en un lápiz usb en el caso de que su contenido se deprecie tanto que no le permita ni calentarse.

Si, si los que invierten coyunturalmente son menores en número que los que invierten convencidos. De momento no parece ser el caso y por esa razón su precio de cotización lleva cayendo 6 meses en un escenario en el que teóricamente Bitcoin debería desenvolverse bien.

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Tanto bono BTC y el bono “normal” están denominados en USD.
Lo que me refiero es que desde el punto de vista del inversor que va a comprar el bono no tiene ningún sentido recibir un menor interés por el mero hecho de que parte de esos dólares que va a recibir El Salvador se vayan a usar para comprar BTC.

Es mucho mejor opción comprar por un lado bonos normales de El Salvador y por otro lado comprar BTC.
El bono BTC no ofrece ninguna ventaja al inversor y paga un menor tipo de interés

Mirando la evolución del bitcoin es muy fácil entender porque el juego al que se juega dependiendo del precio puede llegar a ser tan distinto, y más teniendo en cuenta que se suele utilizar como argumento que algunos inversores buscan mantener el poder adquisitivo a largo plazo.

Vamos a poner el gráfico en 3 fechas concretas con un margen temporal de un año aproximadamente entre cada una de ellas.

Pongamos como referencia al inversor del 20 de febrero de 2020. Compró a unos 8900 euros.

Hacemos un ejercicio de ciencia ficción y ponemos que en febrero de 2030, la inflación de esos 10 años ha sido de un 50% acumulado. El lector puede variar ese número a su gusto.
Para este inversor, con que el bitcoin cotice a unos 13350 euros va a lograr mantener su poder adquisitivo con el bitcoin.

Sin embargo, para el inversor que compró bitcoins a 3170 un año antes, aunque la inflación fuera ligerísimamente superior al 50% (añadir la inflación del año que entró antes), su rentabilidad habrá sido significativamente superior a haber batido la inflación. De hecho habrá logrado en esos 11 años una rentabilidad alrededor del 10% ajustada a inflación (uan rentabilidad muy alta para cualquier activo).

Si ahora nos ponemos en el caso del inversor que compró a casi 46300, a un precio final en 2030 de 13350, donde el inversor de febrero de 2020 había conseguido mantener el poder adquisitivo y el de febrero de 2019, lograr una rentabilidad ajustada a inflación muy elevada, este inversor de febrero de 2021 habría cosechado pérdidas significativas.

3 inversores en lo mismo, cambiando el precio de entrada y 3 resultados con una dispersión muy importante.

Ojo que esto no sólo pasa en el bitcoin. Hace un tiempo puse un ejemplo sobre el oro en el mismo sentido, aunque no tan exagerado (o si quieren mirándolo a un plazo mucho más largo). La distinta percpeción de los inversores en el oro sobre si mantenía o no el poder adquistivo según la línea roja a la que habían comprado.

Al final es un error tremendamente fácil de cometer, confundir la rentabilidad promedio de algo, incluso de activos con largos historiales a sus espaldas, con la rentabilidad que un inversor concreto puede terminar consiguiendo incluso en periodos largos

En el segundo caso, se debería mirar la posible dispersión de rentabilidades y la propia volatilidad del activo para entender lo mucho que pueden diferir según las épocas.

En las buenas épocas mucho inversor en renta variable comete ese error. Entra después de buenas rentabilidades, esperando que las rentabilidades futuras desde el momento que entró sean iguales al promedio histórico. Luego cuando se encuentra periodos de 5 años o incluso de 10 años donde la rentabilidad que ha obtenido está lejos de la histórica, igual cree que le han engañado (o se ha autoengañado). La realidad es que hay muchos periodos de 5 años (o de más) donde la rentabilidad ha estado sensiblemente por debajo de la histórica (y otras que ha estado sensiblemente por encima).

En realidad cuando se viene de una época por encima es cuando se tiende a creer que es más posible que esté en los mismos niveles históricos o por encima desde el momento que se entra, cuando en realidad suele ser a la inversa, y es más fácil lograr la rentabilidad histórica cuando se viene de un periodo donde ha estado por debajo. Aunque esta afirmación también contiene su dosis de dispersión.

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Saludos cordiales.

Aparte de la duda sobre si es beneficioso que la cantidad de dinero esté limitada aunque tampoco lo estaría con el patrón oro mientras se emita deuda privada o pública, en las criptomonedas hay una situación curiosa: el número de bitcoines está limitado, pero el número de criptomonedas no lo está. Cada vez hay más y deberían valer, en realidad costar, menos.

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Esto es un poco como decir que el dolar estadounidense perdió valor cuando en Argentina quebró el país y empezaron a utilizar patacones para intercambiar bienes…

(Nótese que incluso éste sería un ejemplo “muy favorable” en el que el “token” nacido, “patacón”, realmente tenía un uso real en la economía real, que afectaba a diario en las compras que realizaban millones de productos y servicios básicos… Cuando la realidad es que la mayoría de las crypto que nacen ni siquiera tienen un uso mayor al de financiación de un proyecto… Memes, o directamente pura estafa)

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Por no hablar de la imposibilidad de conocer la prudencia o imprudencia del precio de compra.
El precio de Bitcoin hoy depende esencialmente del precio de Bitcoin mañana. La rentabilidad de Bitcoin no proviene de sus flujos de caja (porque no los tiene), sino exclusivamente de la entrada de nuevos inversores en el activo. Ya conocen como se llama ese esquema. No existe una sola métrica objetiva y medible monetariamente que pueda determinar el precio objetivo de Bitcoin a futuro. Me gustaría que algún tenedor de Bitcoin aquí presente me pudiese justificar mediante alguna métrica monetaria, que no incluya el histórico de precios de cotización, la prudencia o imprudencia de comprar a 3000, 30.000 o 300.000 ¿Si no es posible calcular el precio objetivo? ¿Cómo va a ser posible conjeturar el potencial de revalorización del activo en relación con su precio de compra?

Si recuerdan, en el rally alcista que tuvo Bitcoin de finales de 2020 hasta finales de 2021, el discurso dominante daba prácticamente como un hecho consumado que su precio de cotización iba a alcanzar los 100.000 dólares. ¿Porque 100.000 y no 95.000 o 125.000? Bueno, nadie lo sabe. Seguramente porque 100.000 es una cifra redonda que psicológicamente suponía para muchos un punto de no retorno. Pero era una cifra totalmente arbitraria sin ninguna base más que la de echar un ojo al gráfico de cotización. Si en lugar de 60.000 hubiese estado en esos momentos a 6000 o 600.000, se hubiese dicho que los 10.000 o el millón estaban por llegar y en cualquiera de los escenarios se hubiese estado igual de errado o acertado.

Ojo, ocurre lo mismo con el oro. Solo podemos valorar el precio de compra atendiendo al histórico de precios de cotización en el pasado. Pero en el presente no existe una sola métrica que nos permita, sin caer en el circularismo del precio medio histórico, estimar un precio futuro. Hablo del oro en su función dineraria. La diferencia del oro con Bitcoin es que sí sería posible estimar su precio si, una vez desligado de su función dineraria, atendemos a su función industrial como metal. Es decir, si el oro en algún momento dejase de tener su función como activo financiero, probablemente seguiría teniendo una función industrial por sus propiedades como metal y sería posible calcular el precio de la onza estrictamente por el mecanismo de oferta y demanda industrial, de la misma forma que se hace por ejemplo con el aluminio.

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Se parecer más esto…

Cierto, pero ya hay varias con éxito. En el fondo, crear dinero de la nada…

El dinero fiduciario respaldo por los estados vale según la confianza que estos nos den. Las actuales criptomonedas, no regulada, dependen solo de la comunidad de usuarios. Lo que se gana en libertad se pierde en seguridad.

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Ha tocado usted un punto muy interesante. Desde las tesis Bitcoin se insiste en que el buen dinero es aquel que tiene unas características deflacionarias. No solo es discutible, sino que a mi juicio es falso, o, mejor dicho, es una verdad a medias. Un activo deflacionario es el mejor activo como reserva de un valor ya existente y que ya se posee, pero es un pésimo activo para generar crecimiento, es decir, valor. El crecimiento por definición es inflacionario. Una de las razones por las que cayó el patrón oro fue porque era incompatible con el modelo de crecimiento, no solo económico sino demográfico, que habían alcanzado las sociedades capitalistas modernas. No era posible aumentar la masa monetaria en circulación proporcionalmente a las necesidades de la economía. El resultado eran economías con tendencias deflacionarias. El crecimiento económico que han tenido los países capitalistas desde mediados del siglo XX es inconcebible sin su desvinculación del patrón oro que permitió a los Estados, y particulares, financiar multitud de proyectos que son hoy en día la base de nuestro sistema productivo y de bienestar.

Se insiste mucho en los peligros de la inflación, pero el peor escenario económico posible es el deflacionario, y sino que se lo pregunten a los estadounidenses de los años 30 del siglo XX o a Japón desde mediados de los 90. Los efectos en una economía de la caída prolongada de los precios y el círculo vicioso en el que se corre el riesgo de entrar son capaces de destruir el tejido productivo de forma mucho más rápida y profunda que una alza de precios moderada.

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El único que tal vez, desde mi punto de vista puede ser, es el de su coste de producción, al igual que en el oro, al menos si se sigue demandando, pues tienes a los mineros con sus costes de excavación y demás.
Si se siguen demandando a futuro más Bitcoins, al menos, para que el minero esté incentivado en crear uno nuevo hasta su tope, deberán de pagarle una prima a su coste de minado.
Eso sí, ya saben que, al igual que pasa con otras cosas, si cada vez avanza más la tecnología, podría ocurrir que el minado se fuera abaratando. Aunque creo que tal y como es el sistema, al necesitar cada vez que se realicen más comprobaciones, esto hará a su vez que se encarezca, ¿cierto?.

Todo precio fuera de eso es más que especulación, si no es suficiente especulación ya el mero hecho de asumir que a futuro seguirá demandándose.

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Ha dado el tema hasta para hacer canciones:

Sin duda el tema está metido en el pensamiento de la gente.

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