Pero Duffie explica que esa forma de mirar el problema es incompleta, porque un balance tiene dos lados: activos y pasivos.
Existen balances solo de activos (yo podría no deberle nada a nadie). Es más complicado pensar en un individuo u organización con solo pasivos. Probablemente imposible, si acaso algún agente que reciba beneficencia, aunque se da por hecho que no devolverá lo debido y no se le exige.
Algunos funcionamos principalmente con activos. Con deudas pequeñas y a corto plazo, o ni eso.
La parte que suelen olvidar goldbugs y bitcoiners es que FED, BCE, gobiernos e incluso la banca tienen un activo enorme porque sus ciudadanos están en deuda perpetua con ellos. De ahí sale la altísima calidad crediticia de los pasivos que emiten estos organismos.
Los países ricos imprimen mucho, sí. Porque tienen bajo su bota a ciudadanos muy ricos entregando riqueza hoy y mañana.
Las reservas son pasivos de la Fed que los bancos comerciales mantienen en sus cuentas en la Fed, y su función principal no es “ser prestadas a la economía real”, sino permitir que el sistema bancario liquide pagos, gestione liquidez intradía y mantenga un colchón operativo seguro.
No es que la función del dinero bancario no sea ser prestada a la economía real. Es que se hace todo lo posible para que no llegue, porque entonces se genera inflación más allá del mercado de renta variable y fija.
Un patacón de alta alcurnia. Una economía a dos velocidades, tal como se quería hacer una Europa a dos velocidades para contener a los manirrotos del sur (e Irlanda).
Un banco no concede crédito simplemente porque “tiene reservas”. Un banco concede crédito si tiene capital, demanda solvente, rentabilidad ajustada por riesgo, financiación estable, límites regulatorios y apetito de riesgo. Después, si el depósito creado por ese préstamo se mueve a otro banco, entonces sí necesitará reservas para liquidar el pago. Pero las reservas no son la causa mecánica del préstamo. Esta diferencia parece sutil, pero cambia completamente la interpretación del sistema monetario moderno.
Me sigue pareciendo palabrería para justificar algo difícilmente justificable. La única diferencia de un banco con el ciudadano de a pie es su solvencia, proveniente de su capacidad de pedir dinero de los contribuyentes.
¿Se puede sobre endeudar? Sí, de la misma manera que yo puedo pedir 3 hipotecas a 40 años y pedir un capital que no seré capaz de devolver en 80 años.
El sistema puede parecer líquido desde arriba, pero tensionado por debajo, porque las reservas pueden estar concentradas en bancos que no quieren soltarlas, retenidas por límites internos, protegidas por miedo regulatorio, necesarias para pagos intradía o inmovilizadas por decisiones prudenciales de gestión de liquidez.
El juego de las sillas. Cuando la música deja de sonar y toca sentarse, nos damos cuenta de que no había suficientes sillas.
La cuarta vía es la remuneración escalonada de reservas. Hoy las reservas reciben remuneración, lo que hace que los bancos estén cómodos manteniendo muchas reservas. Duffie plantea una alternativa: pagar el tipo completo solo sobre el tramo de reservas que el banco necesita para operar y pagar menos sobre las reservas claramente excedentarias. Así el banco tendría menos incentivo a acumular reservas de más y más incentivo a redistribuir liquidez, prestar en el mercado interbancario o comprar otros activos líquidos. La herramienta puede ser potente, pero no es sencilla, porque obliga a la Fed a estimar cuánto necesita realmente cada banco, y eso depende de tamaño, pagos, clientes, exposición intradía, importancia sistémica, estructura de balance y comportamiento bajo estrés.
Esta solución a un no-problema cause el problema de convertir a la Fed en un agente con las mismas funciones que un banco.
Todo esto respalda una idea que llevo tiempo defendiendo: la política monetaria moderna no es una impresora, es una arquitectura de balance.
Lo reinterpreto, porque tampoco puedo decir que esto sea mentira:
La política monetaria imprime los planos con los que se construye, a partir de contratos muy variopintos, toda una impresionante arquitectura, cuyos cimientos son la deuda soberana. Deuda respaldada en la obligación de entregar lo que el soberano diga que hay que entregar. El mismo mecanismo que hace miles de años, pero mucho más complejo. Con el mismo señoreaje sobre el valor de la moneda, solo que sin rascar virutas de oro.
Pero no sustituye las reservas bancarias [Bitcoin]
Bitcoin es independiente de las reservas bancarias. Se pueden construir reservas bancarias sobre Bitcoin, pero Bitcoin no es ni será deuda de nadie.
Cuando esas reservas se vuelven intocables, la liquidez agregada deja de ser liquidez marginal. Por eso la Fed no puede reducir su balance simplemente vendiendo activos. Antes necesita reducir la demanda funcional de reservas, y para eso tiene que actuar sobre la arquitectura: pagos, regulación, facilidades, incentivos y remuneración. Esa es la verdadera discusión. No si la Fed “imprime dinero”, sino cuánta liquidez es realmente movilizable cuando el sistema la necesita.
Si un empresario con una enorme capacidad de crédito decide respaldar la deuda de X con sus activos, X lo pasará mal para refinanciarse si el empresario con una mermada capacidad de crédito decide que quiere tener menos deuda.
Sobre todo si ese empresario no es un banco o un político con acceso a una fuente de riqueza inagotable (libre de riesgo, le llaman) como es extraer dinero de sus súbditos (X incluído).