La falacia del value investing

Os dejo un artículo que me he encontrado por la red: Juan Sainz de los Terreros, socio fundador de Udekta Capital. Muy interesante.

Sin animo de ofender, quería comentar lo que entiendo como la falacia del ‘value investing’.

Entrando primero en el significado de la palabra falacia vamos a ver qué dice la RAE . Falacia:

  1. f. Engaño, fraude o mentira con que se intenta dañar a alguien.
  2. f. Hábito de emplear falsedades en daño ajeno.

La RAE hace hincapié en una especie de intención de engañar con el objetivo de hacer daño a alguien. Pero si vamos al origen de la palabra nos encontramos con que la palabra falacia viene del latin ‘fallax’ (engañoso, traicionero, falso) o ‘falla’ (defecto, error), añadiendo la terminación ‘ia’ (cualidad). Por lo que podríamos traducir la palabra falacia como la cualidad de engañar o de cometer errores. Ahora, toca evaluar si el engaño o el error cometido es intencionado o no lo es. Cuando uno comete un error o engaña conscientemente, este error o engaño suele venir acompañado de la intención de hacer daño a alguien como se indica en la definición de la RAE. Pero a veces engañamos no para hacer daño si no para todo lo contrario, para que una persona no sufra o no se preocupe por algo. Por ejemplo, en ocasiones alguien dice que está bien cuando a lo mejor está con fiebre y por lo tanto no se encuentra bien pero no lo quiere decir para no preocupar a un familiar o a un amigo. Otras veces, ‘engañamos’ sin darnos cuenta o cometemos errores sin ser conscientes de ello. ¿Esta situación realmente es un engaño? ¿Es un error malintencionado? Por ejemplo, decirle a alguien que mañana habrá un concierto en tu ciudad por que lo has oído en la radio, pero no lo habrá debido a un fallo en la noticia dada por la persona a la que escuchaste, ¿es un engaño tuyo o es un error que cometes sin mala intención dado que tú realmente pensabas que iba a ver un concierto aunque finalmente sea otro día? Aquí ya entramos por tanto en engaños sin mala intención o en errores cometidos sin el objetivo de hacer daño a alguien aunque luego pueda darse ese daño.

De esta manera, encontramos otras definiciones de falacia a las de la RAE que entiendo como válidas. Por ejemplo, “una falacia (del latín: fallacia, ‘engaño’) es un argumento que parece válido, pero no lo es. Algunas falacias se cometen intencionalmente para persuadir o manipular a los demás, mientras que otras se cometen sin intención debido a descuidos o ignorancia. En ocasiones las falacias pueden ser muy sutiles y persuasivas, por lo que se debe poner mucha atención para detectarlas.”

Con todo esto de fondo, me quiero referir ahora a la falacia del value investing siendo esta falacia un error sin mala intención que creo que cometemos muchos de los que en ocasiones basamos nuestras inversiones en esta filosofía de inversión.

Tenemos que definir ahora qué es el value investing. Por ‘value investing’ se entiende a la filosofía de inversión por la que se compran acciones de compañías por un precio inferior al valor real que realmente tienen. Es decir, comprar un activo (acciones, empresas, etc) por debajo de su precio real y con un amplio margen de seguridad. Se hace de esta manera una distinción entre precio y valor. ‘Precio’ es lo que pagas y ‘Valor’ es lo que recibes.

Hasta aquí todo bien y todo bastante razonable.

Ahora entramos en la falacia del value investing .

¿Qué valen los activos, las empresas y las acciones de las compañías? Aquí es donde creo que se comenten errores involuntarios sobre todo cuando aplicamos el value investing a la compra de acciones de empresas cotizadas. La dificultad está en calcular el “valor real” y concluir que has comprado una acción pagando un precio por debajo de su valor cuando realmente es complicadísimo, y en ocasiones imposible, conocer el valor de una empresa. Puedes argumentar que el precio es atractivo en función de un valor que le das a una compañía pero creo que afirmar que una persona sabe lo que vale una empresa es una ‘falacia’ en multitud de ocasiones. Mi intención ni mucho menos es con esta afirmación desacreditar a esa persona o personas que dicen saber lo que vale una empresa o reprobarla. Yo mismo hago análisis en los que fijo un precio de referencia para las acciones de empresas cotizadas como parte de la valoración de una compañía pero sabiendo que ese valor que le doy puede ser erróneo y siendo consciente que dicho valor lo modificaré con el paso del tiempo debido a la consecución de hitos o tras la aparición de problemas no analizados ni cuantificados. ¿Esa modificación del valor es una modificación mía o realmente es una modificación del valor de esa empresa? Por lo tanto, cuando digo que compro una acción porque para mí está por debajo del valor de la empresa y luego modifico el valor y tengo que vender las acciones por darme cuenta que la compañía ahora vale mucho menos, ¿el error está en mí o en el value investing ? Más que equivocarse el value investing , el que se equivoca creo que es el ‘value investor’ que dice comprar por debajo del valor cuando realmente está comprando por encima.

¿Cuánto tiempo e información necesitamos para saber cuál es el valor de una compañía? ¿Cuál es el procedimiento por tanto para valorar una empresa? ¿Qué método de valoración hay que utilizar? ¿Qué analizamos? ¿Cuántos años descontamos? ¿Conocemos a una empresa por dedicarle 10 horas o 190 horas? ¿Conocemos el futuro? ¿El valor es un valor fijo inamovible? Si podemos modificar el valor, ¿cuándo se puede modificar?

Muchos diréis y diremos, que para responder a muchas preguntas y para basar nuestra inversión en el ‘value investing’ la clave está en el margen de seguridad más que en el valor concreto de una empresa. El valor casi todos sabemos que es muy difícil de calcular. Diría que imposible porque o admitimos que somos adivinos o si no, creo que es imposible saber el valor real y concreto de una compañía. Aquí entra el margen de seguridad para salvar este escollo. Pero es que el margen de seguridad se aplica sobre un valor el cual es imposible de calcular o casi imposible y que además lo modificaremos con el tiempo por diversos motivos. Y si lo modificamos es porque el valor ha cambiado y se acepta, o es porque han ocurrido hechos que no conocíamos y por tanto esa valoración era errónea. Evidentemente, hay empresas cuyos resultados y flujos de caja son más previsibles que otros. Pero el tipo de interés de descuento a la hora de descontar esos flujos de caja puede llevarnos a tener valoraciones muy dispares dependiendo de cuál utilicemos. De ahí que, aunque tengamos información futura más previsible, hay variables incontrolables que nos llevan a valoraciones distintas dependiendo del tipo de interés utilizado y del riesgo que queramos asumir.

¿Realmente el margen de seguridad es el ‘seguro de accidentes’ en la valoración? ¿El margen de seguridad sobre una valoración errónea es un margen de seguridad válido?

El Value Investing lo veo por tanto como una quimera, un deseo y una filosofía muy válida para invertir como ‘filosofía’, la cual comparto y creo que me baso en ella en muchas de mis inversiones, pero que ni mucho menos nos da la llave del éxito si queremos tener la fórmula irrefutable para conseguir ganar dinero ya que para ello hay que comparar algo etéreo. Y no nos da la llave del éxito porque basa su definición en la obtención del valor de una empresa que es imposible de conocer en la mayor parte de los casos. Como he comentado, es cierto que hay empresas más fáciles que otras de valorar. Pero el futuro siempre es incierto. Además, varios value investors aceptaran distintos tipos de valoración dependiendo del riesgo a asumir y por tanto se aceptan distintos resultados sobre el valor de una compañía.

Hay inversores que se basan en el value investing que afirman que una empresa que no ha demostrado que su modelo de negocio funciona o que si no tiene flujos de caja positivos ya, no es una inversión ‘value’. ¿Por qué no? ¿Otra persona no puede conocer mejor que tú la ventaja competitiva que tiene una empresa o qué valor tiene? ¿Invertir en empresas en pérdidas no es ser ‘value’? ¿Invertir en empresas no consolidadas no es ser ‘value’? Muchos ‘value’ dirán que no y otros que sí. Entonces, ¿dentro del value investing hay varias teorías o ramas? Pero si la base de una inversión en valor ( value investing ) es comprar y pagar un precio por debajo del valor que tiene un activo, la clave estará en la valoración. Y aquí volvemos a lo de siempre. ¿Quién sabe lo que valen las empresas?

No quiero con este artículo ni mucho menos criticar al value investing ni a los inversores en valor ( value investors ). De hecho, si yo me definiera como inversor me gustaría definirme como un ‘value investor’. Pero es que creo que cuando valoro una empresa, nunca llego a saber lo que vale realmente. Creo que me faltan muchísimos conocimientos en cuanto a la evolución del sector de una determinada compañía que analizo, me faltan conocimientos mucho más profundos de contabilidad, me falta conocer mucho mejor a las compañías que analizo (unas horas o muchas horas de valoración no sé si me asegura conocer las entrañas reales de las empresas), me falta conocer mucho mejor la evolución de sus competidores, me falta conocer e identificar riesgos debido al desconocimiento de un determinado modelo de negocio, etc, etc. Con esto de fondo, decir que soy un ‘value investor’ o que baso mis decisiones de inversión en el ‘value investing’ creo que es pretencioso. Además, es que posiblemente también me falten muchos conocimientos sobre lo que realmente es el ‘value investing’ si quiero ir más allá de la simple definición de comprar y pagar un precio por debajo del valor real de un activo.

Me gustaría decir que invierto en una determinada empresa porque compró por debajo de su valor real. Pero es que, si soy honesto, no sé casi nunca o nunca cuál es el valor real de una compañía.

Volvemos a un bucle del que es difícil de salir con estos planteamientos.

En definitiva, sólo quería generar un pequeño debate sobre lo que entiendo como la falacia del ‘value investing’ aunque a lo mejor debía derivar esta afirmación en la falacia de los ‘pseudo value investors’. Es decir, a lo mejor es que muchos dicen o decimos en alguna ocasión que somos ‘value investor’ cuando realmente no lo somos, siendo meros aficionados al ‘value investing’.

22 Me gusta

Valiente hilo para debatir :wink:

Desde mi humilde punto de vista… :

Coincido en que conocer a fondo una empresa es muy difícil. Imagino que por eso Buffet quizás acuñó el término de “círculo de competencia”…

El balance y fundamentales son una foto estática, una pista más o menos importante en la investigación…

Buen track record pasado no implica necesariamente buen futuro…

A fondo creo que no conoce nadie la empresa. Unos la conocen más que otros. El conocimiento está repartido desde el empleado más raso hasta el CEO. Todos ofrecen sus “insights” de la empresa y pueden ser interesantes.

Analizar una empresa es un problema multivariable, la empresa no es ella sola, es su entorno, es la sociedad, el gobierno, los clientes, el pensamiento de la época donde le ha tocado vivir y adaptarse…

La incertidumbre estuvo, está y estará.

Por eso value Investing significaría para mi un proceso, un camino. Quizás ese sea el motivo de que el Value Investing suscite cafés y conversaciones.

Las inversiones no son 2+2=4, por eso desde mi visión personal creo que se trata de encontrar la filosofía en la que uno se sienta más cómodo en disfrutar del camino de invertir, intentando ganar algo de dinero en el proceso.

Para unos será el value, otros tiran por trading diario, fondos…

Saludos de un aprendiz en VI. :slight_smile:

4 Me gusta

¿Y qué opina usted sobre la falacia del MERCADO?

Decía un buen inversor: “invertir es un arte”

El concepto margen de seguridad que es la piedra angular del value investing, no es un concepto con el que me sienta cómodo. Puede ser útil para alguna inversión pero no es la base que utilizo a la hora de invertir. Es por ello que no me considere un value investor aún habiendo aprendido mucho de los libros de Graham.

Eso respecto al value investing clásico, el cual respeto. Si alguien quiere saber lo que es el value investing tiene que leerse los dos libros de Graham. También el de margen de seguridad, que como dijeron una vez es un libro como el Quijote, todo el mundo presume de habérselo leído pero la mayoría no han pasado de las tapas.

Luego está lo que se dice qué es el value investing. En conferencias de gestores de fondos y blogs. Según la corriente generalizada Philip Fisher y Peter Lynch son value investors. El segundo ya ha dicho que no se considera un value investor. ¿Qué decir de Philip Fisher? Me he leído su libro principal en diferentes etapas y en cierta manera es una crítica al value investing clásico. Soy 100% Philip Fisher y creo que para un inversor particular su forma de invertir es la más adecuada.

Resumiendo que la tendencia o vision actual del value investing intenta meter a grandes inversores como ejemplo, por el hecho de ser grandes inversores.

Todo el mundo quiere ser value investor. Si un fondo no tiene esa etiqueta ya no vende. Llega un punto que ya no se conoce ni en qué consiste el método de inversión. Como ha dicho alguna vez un gestor de fondos muy conocido “el value investing es toda forma de inversión sensata”

Si quieren conocer lo que es el value investing vayan a la fuente original: Benjamín Graham. Si quieren una crítica, profundicen en el libro de Fisher. Nada es perfecto y los diferentes puntos refuerzan la compresión. Todo está en los libros.

14 Me gusta

Todos creo(o por lo menos yo) hemos encontrado similitudes de nuestras actuaciones y actitudes con el relato pero creo lo mejor está en detectar “las diferencias” que se suelen traducir en saber que estamos en el proceso correcto, creado por nosotros tras leer,analizar a personas, textos, estrategias…sin olvidar “que el precio es el Rey”.

Creo generaliza lo particular, desde el balcón de su teclado, algo que para mí está de sobra. Lo que hay que hacer es análisis de tu proceso(no el de Kafka).

1 me gusta

No estoy muy seguro de si aplica en este tema o no… pero hay una cita por ahí que me encanta que viene a decir algo así como:

“La distancia entre ser y creer que se es es la misma que media entre lo trágico y lo cómico”

No sé en que país encuestaron a sus conductores y el 85% afirmó ser mejor conductor que la media. El 85%. Podemos afirmar sin temor a equivocarnos que al menos el 45% de los encuestados sobreestimaron su capacidad de conducción.

Tampoco podemos afirmar que no fueran más del 45%.¿Por qué? Porque existe la posibilidad que el 15% de conductores que afirmaron no ser mejores que la media… si fueran mejores conductores de la media.

Existe una rueda del conocimiento:

  1. No saber que no se sabe
  2. Saber que no se sabe
  3. No saber que se sabe
  4. Saber que se sabe

En el caso anterior… el 45% que sobreestimaron su capacidad se encuentran en el punto primero.

De existir conductores que infravaloraron su capacidad se encontrarían en el tercero.

¿Por qué hablo de esto?.. Porque en mi opinión… la ídea del value investing es tan sumamente atractiva que en algunas ocasiones nubla a los agentes. Y tal y como indica @Iker_gd( y cito) en algunas ocasiones puede ser pretencioso:

En una charla para universitarios usé esta diapositiva. Como ven los fundamentales son inmejorables. Es un ejemplo de una empresa con con crecimiento y que multiplicó sus beneficios por dos en apenas unos ejercicios económicos.

Todos estuvimos de acuerdo en que era un buen ejemplo de “earnings power”.

El mismo profesor de dirección financiera de la facultad (quien me invitó) dio su aprobación.

Siguiente diapositiva:

Y siguiente:

De las pocas cosas sensatas que dijo Keynes era que las ideas buenas eran más peligrosas que las malas, ya que toda idea buena tiene límites.. En las malas, el límite es evidente.

En esto, como en todo, es más importante el “como” que el “que”. Quizás por eso en el análisis cualitativo de fondos se usa el “proceso” y no la filosofía de inversión a la hora de valorar la calidad del producto

PD:A esa facultad no me han vuelto a invitar :sweat_smile:

18 Me gusta

Interesante hilo
Por cierto Juan Sainz de los Terreros no era el fan de Gowex y demás microchicharros del MAB, el que fue CFO de esos del reconocimiento facial…
Perdón por el semi OT pero al ver el nombre…

3 Me gusta

Puede ser. Pero me suena más que si… que que no. Apunto a la definición de fraude que apunta @iker_gd:

Si defiendes algo fraudulento no te convierte en cómplice. Sin embargo si que te puede convertir en víctima. Me refiero en el caso de Gowex. En el caso de la otra empresa (entiendo que facephi) que apunta… la cosa puede ser diferente.

No tengo trato alguno de JuanST pero todo el feedback que me ha llegado ha sido siempre positivo.

En cualquier caso el mundo está lleno de trampas.

1 me gusta

Eso PhacePhi no me salia el nombre
Y perdón por el semi OT. No pretendía criticar el artículo por eso

1 me gusta

No sé hasta qué punto está metido en chicharros.
Es cierto que invirtió en Gowex y está muy metido en el MAB.
Parece ser que el tal Jenaro se la metió doblada, como a muchos otros…

2 Me gusta

Por profundizar, ya que veo que esto va de filosofía, la falacia del VALUE INVESTING, la falacia del MERCADO ¿y la falacia de la VIDA? Si el argumento para sostener la falacia del VALUE INVESTING es la dificultad de valorar una empresa, una acción, un fondo o el llamado margen de seguridad, qué no decir de la dificultad de entender y aún más de vencer al MERCADO como lo intentamos todos los días comprando y vendiendo acciones/fondos. O de la dificultad de VIVIR y lo intentamos todo los días. Sí, la verdad es como la mentira, depende del color de las gafas con las que se miran :wink:

Por eso es tan importante delimitar nuestro ámbito de actuación y no creer que es más grande de lo que en realidad es.

Mirando números se encuentran unas grandes empresas. Pero si no se entiende el negocio tampoco se entienden los números.

6 Me gusta

No entiendo bien que sea la falacia del VALUE INVESTING (podría haber usado inversión en valor) y no la falacia de la INVERSIÓN en general. Dudo de que los que no se consideran inversores en valor sobrepaguen por lo que compran y les parezca bien. A fin de cuentas lo difícil es estimar el valor presente o futuro de una compañía, sin más.

5 Me gusta

Si la empresa tiene actividad, el precio también. Creo divagar sobre acertar “el precio justo” es entrar en modo bucle.

3 Me gusta

Sin ánimo de hacer un comentario exhaustivo sobre el tema, porque requeriría un esfuerzo que excede mis ganas de trabajar hoy :grin:, quiero hacer hincapié en un detalle que creo que es de vital importancia.

Si tuviera que poner un título pomposo al post, probablemente sería: “there is no such a thing as intrinsic value”

Me explico.

Hay dos fases en el proceso de cálculo (estimación) de un valor intrínseco, precio objetivo o como uno quiera llamarlo:
1.- predicción del desempeño futuro de la empresa.
2.- conversión de ese desempeño futuro en un valor intrínseco, vía una tasa de descuento o un múltiplo.

Ninguna de las dos etapas está exenta de dificultades. Pero sus problemas son de naturaleza distinta.

Los problemas asociados a la predicción del desempeño de la empresa en el futuro son de carácter epistemológico: existirá un determinado desempeño en el futuro, pero como, por definición, todavía no ha acontecido, no podemos conocerlo, sólo, en el el mejor de los casos, estimarlo.

Por contra, la determinación de la tasa de descuento (o múltiplo) plantea un problema de carácter ontológico. No sólo no la podemos conocer, sino que directamente no existe. No existe en el sentido que para estimarla tenemos que recurrir a un razonamiento circular: de una u otra forma, hay que mirar a los precios del mercado en el pasado para determinar cuáles deberían ser los precios en el presente.

Pero la realidad es que no hay nada intrínseco a la naturaleza del mercado que le obligue necesariamente a dar una determinada rentabilidad, a que el coste del capital sea este o aquel. Uno puede seguir utilizándolo, siempre y cuando sea consciente que, como diría el profesor Pablo Fernández, no es una rentabilidad esperada, sino una rentabilidad exigida.

Una vez que aceptamos que la función que transforma la proyección del desempeño en un valor intrínseco no existe como tal, el proceso en sí deja de tener sentido. Siendo de mucha más utilidad pensar en términos de tasa interna de retorno implícita en la proyección del desempeño.

Hasta aquí mi fantasmada de hoy :grin:

Un saludo

17 Me gusta

Decir que los value sólo se fijan en el precio es una falacia. Aunque el nombre pueda llevar a equívoco, lo cierto es que también valoran (o al menos deberían valorar) “moats”, competencia, macro-economía, regulación, etc.

Sólo fijándose en el precio NO es posible invertir bien, ya que por esa regla de tres DIA está baratísima y Visa está carísima.

1 me gusta

De las distintas metodologías aplicadas, especialmente de la que decide aplicar uno, hay que enteder los puntos fuertes y las debilidades inherentes a las mismas.

Y luego hay que entender como se intenta llevar a la práctica y las distintas cualidades particulares para ejecutarlo.

Piensen por ejemplo en la burbuja punto com. ¿qué nos habría protegido de caer en la misma? La mayoría de las filosofías de inversión tuvieron gran mayoría de sus adeptos que cayeron en sus redes, aunque a toro pasado se destaque justo aquellos que no lo hicieron.

Aunque la idea de la dicotomía entre precio y valor sea académicamente brillante, luego llevarlo a la práctica no es precisamente fácil y la cantidad de “falacias” en las que se puede caer son muchas. Es una idea que puede ser tan útil para no confundir lo que mueve el mercado con lo que mueve el valor real de la empresa, como peligrosa cuando uno termina confundiendo el valor real de la empresa con sus cálculos y sus números.

Peligros en cualquier caso que hay que saber gestionar y que de una forma u otra aparecen en las inversiones en empresas. Si uno entiende un poco como funciona la renta variable verá que los riesgos de los distintos sistemas de inversión están más relacionados de lo que parece y al analizar una metodología distinta suelen terminar apareciendo de una u otra forma.

De todos los grandes inversores se suele destacar lo que nos conviene y olvidar o valorar menos lo que no nos conviene.
Comentamos con @Fernando como Buffett parece tener predilección actualmente justo por Apple y por los bancos USA, una predilección bastante en las antípodas de muchos de sus fans.

Lynch parece citarlo mucha gente para justificar muchas inversiones, pero creo que se tiende a confundir cuando habla de donde buscar ideas de inversión, con que hacer luego para que esas ideas se terminen o no materializando en inversiones.

Fisher otro ejemplo con el que vigilar, dado que uno de los pasos que consideraba vitales era reunirse con la dirección de la empresa de turno para intentar ver si realmente tenían la voluntad y convicción de adaptarse a un futuro cambiante.

17 Me gusta

El tema de las valoraciones es uno de los más apasionantes y controvertidos que hay. Si ya le metemos la etiqueta value, el resultado suele ser siempre interesante.

En +D, ya hemos escrito ríos de tinta acerca de las etiquetas value, y es tremendamente complejo aportar algo más de lo que ya se ha dicho, sin estar diciendo “más de lo mismo”.

De las valoraciones ya hemos hablado menos, y creo que es algo que como también he dicho antes, sacaríamos mucho valor añadido si profundizásemos.

Las empresas, no son sólo las marcas, sino los equipos que las componen. Estos equipos son personas, y como tales, son finitas, y atraviesan por diferentes momentos a lo largo de su vida, variando el nivel de efectividad, acierto etc…

Estos grupos de personas, son los que van dando forma a la historia de las compañías, y navegando las distintas etapas de las mismas , sujetas al entorno (crisis, cambios de regulación, competencia y/o políticos voraces etc…).

La contabilidad es el registro de la foto del año. En general fiable, aunque con una cantidad de matices tan grande, que es complejo incluso para un insider, reconocer a veces su propia compañía en función de esa foto estática.

Además de los extraordinarios, que pueden estar claramente detallados o no, en la memoria, tienes los huevos de pascua, que muchos CFOs meten, con el fin de hacer más agraciada la burra para el comercio.

Ya no es un tema de irse al extremo con que la compañía mienta y esté quebrada, sino simplemente que se camuflen o muevan ciertas partidas, por un criterio contable distinto, de manera inocente, enmascarando la realidad detrás.

La meteorología ha avanzado mucho y los modelos predictivos, creo que son bastante precisos. Pero , y siempre hay un pero, la cuestión es que a diferencia que en los modelos meteorológicos, trazar el comportamiento humano, es bastante más complejo.

¿Cuanto impacta en un modelo una mala decisión estratégica de un CEO? ¿Cuanto un descenso en la demanda? ¿Es posible que un descenso en la demanda barra jugadores del tablero y nuestra compañía duplique beneficios, pese a la reducción de la tarta?

Este tipo de consideraciones, son las realmente complejas, pero en mi humilde opinión, son las que más impacto tienen en el devenir de una inversión. Máxime, si lo que hacemos es comprar empresas para mantener un mínimo de una década.

Si acortamos el plazo, los modelos se tornan más útiles, y la capacidad predictiva mayor (esto igual es una falacia también, pero por alguna razón creo (no lo se), que es así).

El lío viene cuando uno lee los libros y le dicen que el Value Investing es invertir para no vender nunca, tipo lo que hace Buffett. Y esto igual si es una falacia, porque si tomamos el Value como el rollo de Graham, pues probablemente poco o nada tiene que ver con lo que hace Warren, si es que alguno tenemos alguna remota idea de lo que hace, que yo no tengo ni idea.

Con todo este rollo bastante mal explicado, lo que quiero decir, es que las habilidades para invertir, quizá varían según el plazo temporal, y para un inversor , llamémosle de décadas, quizá le importe menos la contabilidad de un semestre, o incluso de un par de años, y de ahí la sensación de que no se le da importancia o precisión de cirujano al análisis de las cuentas.

Lo curioso de todo, y aquí es donde ya me lapidarán con total seguridad, es que en una época en la que gracias al software y al cálculo matemático, es posible hacer modelos para cualquier cosa, si todos los inversores tienen claro cuales son contablemente las empresas excelentes, compradas en el mejor momento ¿donde está la oportunidad?.

Con esto no quiero decir que los análisis concienzudos no sean necesarios y/o efectivos. De hecho, estoy totalmente de acuerdo con lo que comenta @Helm y admiro intelectualmente los mismos. Lo que digo (y creo que es lo mismo que dice usted, @Helm) es que la seguridad con que se vende el valor intrínseco de una compañía es una burrada del mismo tamaño, que comprar una compañía sin haber visto nada, ni conocer absolutamente nada del sector, salvando las distancias. Puede salir bien, o no, pero seguirá siendo una barbaridad.

En fin, que todo esto es un lío. Hagan lo que les de la gana, siempre y cuando no pierdan demasiado dinero :sweat_smile:

23 Me gusta

https://youtu.be/47RBarAIjeQ?t=3

:grin:

2 Me gusta

Añadiría a las dos o tres últimas intervenciones un matiz, general para nuestro tiempo con “exceso de información” y es que el exceso de datos produce intoxicación que distorsiona y baja la eficiencia de la posible estrategia así como de los beneficios. Con lo sencillo, que no fácil que es componer a lo Quixote o Indexarse a lo Tore entre otras estrategias.

Que conste creo firmemente en el value investing pero no ignoro otras estrategias tan buenas-válidas o incluso mejores. A parte de la estrategia, la otra pata clave es el estratega sea Terry Smith o un forero de +dividendos :wink:

3 Me gusta