Cuando emigraba a Madrid o Barcelona en los 80 la gente a ver si se piensan ustedes que vivían en el centro.
El problema es que lo que hace 50 años era periferia en Madrid o Barcelona, hoy en muchos casos ha pasado a ser céntrico.
El tema es que nadie quiere tener derecho a vivir en el centro. De hecho casi nadie en su sano juicio querría vivir en el centro de una ciudad del estilo Madrid o Barcelona. En realidad la gente quiere vivir en sitios donde pueda mantener sus relaciones familiares, sociales y eventualmente que esté bien comunicado con su trabajo. La gente quiere vivir en su barrio de toda la vida o cerca del de sus padres y eso con frecuencia coincide con zonas que fueron accesibles para esa generación pero ahora no.
Tema aparte es que si fuera de un límite no se puede habitar en el centro de la ciudades, la ola de demanda va hacia las afueras y la convierte en inaccesible. Que está muy bien decirle a la gente que no tiene derecho a vivir en el centro, que ha sido un comentario muy frecuente hace años, pero luego nos encontramos con que tiempo después los inmigrantes vivían en Móstoles se tienen que ir a la provincia de Toledo.