El rincón del fondo

Saludos cordiales, @Feliz.

Respecto a

Seguro que los administradores han leído sus mensajes y como está utilizando este foro para publicitar un producto le invito a considerar que colabore con +D:

Como se indica en Cómo ser Patreon, el reconocimiento a una gran labor. Una gran inversión a L/P.

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Agradezco la observación, pero me gustaría aclarar que no estoy publicitando ningún producto. Mi intención al sugerir los canales informativos del asesor del fondo es únicamente facilitar información directa y transparente a l@s interesad@s, garantizando que la información venga de la fuente, no de terceros. No tengo interés comercial alguno en ello.

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Saludos cordiales, @Feliz.

Lo importante es que, como muchos de nosotros, se anime a colaborar:

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Cuando el caso es tan frágil como el comentado, si se tiene algo de experiencia tampoco hay que gastar demasiado tiempo, basta con dejar a la IA (que se le gusta usar, pero le recomiendo no abusar y supervisar su info y alucinaciones), para que haga un examen previo: aportándole por ej. sólo las comisiones del folleto que pone en la CNMV de sus clases A y B para un fondo basado en “algoritmo”, y un enlace que parece el germen y describe la filosofía del fondo: Vamos a lanzar el Fondo Bolsia

Informe Crítico de Estrategia de Inversión: Aspe Global

Este análisis técnico identifica las deficiencias en la tesis de inversión y el uso de marketing conductual en el proyecto “Aspe Global”.

1. Falacia de Causalidad: ¿Habilidad o Ciclo Alcista?

El hecho de que el algoritmo haya funcionado en simulaciones desde 2011/2012 no es prueba de su robustez, sino posiblemente un síntoma de Sesgo de Resultado:

  • El “Viento de Cola” del Mercado: El periodo 2012-2024 ha sido uno de los mercados alcistas más largos y persistentes de la historia, especialmente en EE. UU. y en el factor Momentum. En este entorno, casi cualquier estrategia comprada y diversificada ha arrojado retornos positivos.

  • Falta de Stress-Testing: Un backtesting que nace en pleno mercado alcista no permite evaluar cómo se comporta el algoritmo en escenarios de estanflación prolongada (como los años 70) o mercados laterales de una década. Confundir la rentabilidad de un ciclo alcista con la “genialidad del algoritmo” es un error clásico de los gestores noveles.

2. Arbitrariedad de las Reglas Operativas

Las reglas de gestión descritas (vender 4 acciones al mes o mantener cada posición exactamente 12.5 meses) carecen de fundamento financiero:

  • Falta de Lógica Económica: No existe ninguna razón en la microeconomía de las empresas o en la dinámica de precios que justifique que el valor de una acción caduque a los 12.5 meses.

  • Optimización Espuria (Overfitting): Estas cifras parecen ser el resultado de “torturar los datos” en un simulador hasta que confiesen una rentabilidad alta. En el mundo real, estas reglas rígidas obligan a vender activos ganadores con potencial y a mantener activos mediocres solo por cumplir un calendario, ignorando los fundamentales del mercado.

3. El Uso Instrumental de Sesgos de Autoridad

El promotor utiliza nombres de prestigio para validar premisas contradictorias:

  • William Sharpe: Se cita su teoría sobre la eficiencia para dar barniz académico, pero se ignora su conclusión principal: la gestión activa de alta rotación (como esta) está destinada al fracaso tras costes.

  • Buffett y Paramés: Se recurre a ellos de forma falaz. Afirmar que Paramés no batió al mercado o que Buffett depende de “información privilegiada” busca deslegitimar el análisis fundamental para posicionar un algoritmo de “caja negra” como la única alternativa.

4. Sesgo de Supervivencia (Survivor Bias)

La base del fondo son las carteras del ranking de su propia web. Esto presenta un error metodológico crítico:

  • Selección de ganadores pasados: El ranking solo muestra a los usuarios que tuvieron suerte en el pasado reciente. No se contabilizan las miles de carteras que fracasaron.

  • Simulación vs. Realidad: Los resultados no incluyen comisiones de gestión (1.20% - 1.40%), depositaría (0.10%), los altos costes de rotación o el market impact (la caída del precio al intentar ejecutar órdenes grandes de forma real).

5. Sesgo de Pertenencia y Captación “Tribal”

El uso de canales como Telegram y WhatsApp busca crear una burbuja de validación social:

  • Efecto Comunidad: Al involucrar a los usuarios en decisiones como elegir el nombre del fondo, se reduce su percepción de riesgo y se aumenta la lealtad emocional.

  • Captación Minorista: La solicitud de datos de inversión por canales informales elude el rigor del asesoramiento financiero profesional, dirigiéndose a un perfil que puede no entender cómo la estructura de costes devorará su capital.

6. Ineficiencia por Hiper-rotación

La estrategia de alta rotación es financieramente suicida para un fondo minorista:

  • Aritmética de costes: Cada operación de compra/venta tiene un coste. Con una rotación cercana al 100% anual, el fondo necesita batir al índice por un margen de más del 2.5% anual solo para que el inversor no pierda dinero frente a un índice pasivo.

  • Contradicción con la fuente: El autor cita a Sharpe, cuyo trabajo enfatiza que el principal enemigo del inversor son, precisamente, los costes de intermediación que este fondo maximiza.


Resumen de la Evaluación

Crítico: “Aspe Global” se presenta como un producto científico, pero su estructura revela un experimento de alta rotación y alto coste, apoyado en un marketing de comunidad que utiliza sesgos cognitivos para ocultar la fragilidad de su tesis de inversión.


Esta crítica ha sido generada con Gemini IA.

Por cierto, a todas estas, me entró algo de nostalgia recordar aquella Sicav que igual se basaba en un algoritmo (eso si, más opaco y mucho menos participativo), que igual aprovechó la comunidad de Unience para arrancar, e incluso creo recordar tenía una web con un nombre muy similar bolsa.com Lástima el reciente cierre del proyecto tras la fusión/liquidación de SSS que llevó a tantos usuarios de aquella comunidad a aprender de un experimento social con “fuego real” donde el inversor pone el cuerpo (el capital) y el gestor solo pone la teoría y la mano para las comisiones apalancado en el capital (AUM) de todos ellos (asimetría de incentivos de la gestión activa).

En fin, ya conoce aquello de que a veces la historia no se repite, pero rima, ojalá a esos 600 participes o los que se sumen esta vez les toque cara. Eso si, en mi opinión:los experimentos, mejor con gaseosa y en casa de otro.

S2

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Saludos

Esto me recuerda el ‘metodo de las casillas’ de SacraFame en

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Los pelos como escarpias al ver en diagonal esas compras de hace 13 años de Pernord, Grifols o Banco Popular, etc…, aunque al menos parece usaban stops.

Dejo actualización track record de Paramés, que tenía algo abandonado y fue una de las primeras cosas que se me vino a la cabeza al leer el comentado enlace. Tras algo mas de 30 años 100k€ en las manos de Paramés se han convertido en casi 5M€, batiendo al indice por 13,34% vs 11,30%.

Ni tan mal teniendo en cuenta sus pésimos primeros años en Cobas, y encima ahora ya con la mayoría de sus participes en su clase A, mucho más barata que otros fondos experimentales de algoritmos con hiperotación mecánica:

S2

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Estimad@.

El informe de esa IA es genérico y no ha leído la letra pequeña de la operativa. ASPE Global no realiza una gestión activa de alta rotación, sino todo lo contrario: una gestión sistemática de baja rotación.

Calificarlo de “alto coste” por rotación es no haber echado números. El fondo tiene una regla rígida sobre el número de operaciones a la semana. Estamos hablando de poco más de 100 operaciones al año. Para un fondo que opera en Large y Mid Caps, ese volumen de transacciones tiene un impacto marginal en el Valor Liquidativo. No es un experimento de trading frenético, sino un modelo de momentum pausado que elimina el ruido estocástico y los sesgos emocionales para centrarse en la tendencia real.

Entiendo que para algun@s los “experimentos con gaseosa y en casa”, pero conviene diferenciar entre una estrategia cuantitativa estructurada y el ruido de mercado que genera un análisis superficial.

En cuanto a la comparación con la evolución de Cobas (Paramés), hay que entender que hablamos de paradigmas opuestos. Mientras el Value tradicional de Paramés requiere una paciencia que a veces castiga el coste de oportunidad durante años, este modelo de Momentum Quant busca precisamente lo contrario: estar donde está la fuerza del mercado aquí y ahora.

Afirmar que este fondo será más rentable a largo plazo no es una cuestión de fe, sino de adaptabilidad. Un modelo sistemático no se “enamora” de las tesis de inversión ni espera indefinidamente a que el mercado le dé la razón; simplemente rota hacia lo que funciona. Esa agilidad, combinada con la baja fricción operativa que ya he mencionado, es lo que permite al asesor mantener esa tesis de rentabilidad frente a modelos de gestión de autor más rígidos.

Para las dudas más técnicas, por suerte el asesor del fondo tiene sus propios canales para responder y ahí es donde a las personas interesadas les toca preguntar.

Al final, los datos y el Valor Liquidativo serán los que pongan a cada uno en su lugar, pero partamos de un análisis real de la operativa y no de asunciones genéricas.

Saludos.

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Estimado Feliz,

Afirmar que 100 operaciones al año tienen un impacto “marginal” es, sencillamente, no haber hecho los números reales de la fricción operativa.

  • La trampa de las 100 operaciones: Para un fondo minorista, 100 operaciones anuales suponen una rotación del 200% de la cartera de 50 acciones cada año. Cada vez que el algoritmo “decide” entrar o salir, el partícipe paga: el spread (horquilla), la comisión del bróker y el coste de oportunidad. Si sumas esto a una comisión de gestión del 1,20% - 1,40%, más depositaría y otros costes, el fondo empieza el año con un lastre de casi un 2,5% - 3% frente a un índice pasivo. En el mundo de la inversión, eso no es marginal; es una pendiente de 45 grados que el algoritmo tiene que escalar antes de generar un solo euro de beneficio real para el inversor.

  • La falacia sobre Paramés y el MSCI World: Decir que Paramés no ha batido al mercado es un recurso recurrente pero incorrecto si se mira el histórico completo. Los datos son públicos: en sus más de 30 años de carrera, ha convertido 100.000 € en casi 5 millones €, con una rentabilidad anualizada que supera ampliamente a sus índices de referencia en el largo plazo. Comparar un bache temporal (como los inicios de Cobas) con la esperanza matemática de un algoritmo que solo ha vivido en un entorno de tipos cero y expansión cuantitativa es, cuanto menos, arriesgado. El Value no es “enamorarse” de tesis; es comprar duros a cuatro pesetas, algo que la aritmética siempre termina reconociendo.

  • Adaptabilidad vs. “Caja Negra”: La “agilidad” que mencionas suele ser el eufemismo preferido para la persecución de precios. Un modelo sistemático que no se basa en la realidad económica de las empresas, sino en reglas rígidas de calendario (vender cada 12,5 meses), es un experimento estadístico donde el inversor pone el cuerpo y el gestor pone la teoría.

Igual he usado la IA para que le resumiera (de ahí los resaltados en negrita), porque no tengo tiempo. Pero si el asesor del fondo tiene interés en profundizar o cree que este análisis es “superficial”, le invito a que se acerque por aquí. Estaré encantado de aclararle directamente por qué su estructura de costes y su metodología de rotación mecánica plantean dudas serias desde el punto de vista del análisis financiero profesional.

Al final, como bien dices, el Valor Liquidativo dictará sentencia, pero es mejor entrar en el juzgado con los números bien aprendidos.

Para que vaya haciendo sus números, le dejo enlace de hace una década precisamente sobre los costes de un fondo: Costes de un fondo (1/6) - Rankia

S2

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El número de operaciones semanales debería ser una o ninguna si no ganan o pierden muchos partícipes o pocos con mucho dinero. ¿Cuánto capital gestiona el fondo? ¿Tiene página web?

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El fondo está arrancando y creo gestiona ya sobre 5,6M, pero uno de los hándicaps cuando arrancan es precisamente lo que abultan los costes fijos al tener poco patrimonio: mínimo por gastos de administración/liquidación, auditorias, etc… Esos costes irán decreciendo relativamente al aumentar el AUM del fondo, y ya luego a las comisiones de gestión (fija, mixta o variable) y depositaría, habría que sumar costes de bróker por compra/venta (costes de operaciones), cambio divisas, divis no recuperados por doble imposición exterior, impuesto sobre beneficios, si se asumen costes de research, etc, etc… Se pueden ver el total de gastos repercutidos en informes periódicos (que luego habría que desglosar) y añadir luego aproximación de costes de transacción en DFI, etc…

Sobre la rotación, obvio luego hay que tener en cuenta el flujo de entradas y salidas de participes. Por si aporta, el indice de rotación que aparece en informes periódicos se calcula así (formula tampoco perfecta):

PD: hay que ver igual que en un fondo así buena parte de las comisiones se las lleva la gestora, y no el asesor, por eso lo complicado de que el asesor negocie con R4 unas comisiones de gestión más aceptables para un fondo con algoritmo y rotación sistemática, etc….

S2

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El problema de tanta rotación también está en que cuando se identifique una empresa buena se venderá pronto.

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Estimado.

Agradezco el tono del debate, pero hay que precisar esos números porque pasar, en el caso de la clase A, del ~1,7% real al 3% que se menciona supone meter en el mismo saco conceptos que no se sostienen en una operativa profesional de Large y Mid Caps.

No estamos operando con “chicharros”, donde el spread te come vivo, proyectar costes de “chicharros” o de trading minorista a una operativa institucional en empresas líquidas es un error de cálculo base. En Large y Mid Caps, la liquidez es total y las horquillas son mínimas. Para el tamaño actual de este fondo entrar y salir de una acción grande tiene un impacto nulo en el precio. Sumar al lastre operativo un “coste de oportunidad” como si fuera un gasto fijo es un error contable: coste de oportunidad es también estar atrapados en un valor Value que no arranca, (como el sector bancario o energético la década pasada). El modelo Momentum paga una pequeña entrada para evitar precisamente estar en el activo donde no haya fuerza.

Por otra parte, no negamos su histórico ni le quitamos méritos a la carrera de Paramés, pero el inversor de hoy, el que entró en Cobas hace 7 años, no vive del 15% anualizado de Bestinver en los años 90; vive de la realidad actual. El Value tradicional ha sufrido mucho estos años por falta de adaptabilidad. A veces, “comprar duros a cuatro pesetas” sale caro si el mercado decide que ese duro no vale nada.

Calificar al Momentum sistemático como “persecución de precios” simplifica una estrategia académica contrastada. No es “comprar lo que sube” sin más, es comprar una anomalía persistente del mercado que el factor Value no sabe capturar. Las reglas rígidas, como los 12,5 meses, no son caprichos o arbitrarias, están ahí para eliminar el factor emocional. Sirven para que el asesor no se “enamore” de una acción y sepa vender cuando toca, algo que al inversor particular le cuesta la vida hacer.

Por último, en cualquier fondo de gestión activa, incluido ASPE Global, el asesor pone la teoría y el partícipe el capital. Esa asimetría es inherente al sector. La diferencia aquí es la eliminación de la arbitrariedad del “gestor estrella” que puede tener un mal año, o cinco, por empecinamiento personal.

Como estamos de acuerdo, el Valor Liquidativo dictará sentencia, pero comparar costes teóricos máximos con éxitos pasados de hace tres décadas no es un análisis de operativa real, sino una defensa de un paradigma que, hoy por hoy, también tiene mucho que demostrar.

Saludos.

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Apreciado Feliz,

Agradezco de nuevo el intercambio, pero hay que separar la narrativa comercial de la realidad financiera.

  1. Lo único real hoy son los costes: El Valor Liquidativo (VL) futuro es, a día de hoy, una promesa basada en un algoritmo que tiene todo por demostrar en diferentes ciclos de mercado (especialmente en entornos de inflación o tipos altos que no existían en su backtesting). Lo que sí es una certeza matemática desde el minuto uno son las comisiones y los costes de transacción. Minimizar un lastre del 1,7% - 2,5% (clase A vs. B más otros gastos) alegando que operan en Large Caps es ignorar que, en gestión activa, cada punto básico cuenta, como sostenía el mismo Sharpe. No es un “error contable”; es la diferencia entre batir al índice o quedarse por el camino.

  2. Momentum vs. Indexación de bajo coste: No confunda mis críticas. Yo no menosprecio el factor Momentum frente al Value; el Momentum es una anomalía académica real y potente. Lo que pongo en duda es que un algoritmo arbitrario, con una rotación tan sistemática y rígida, pueda batir con esos costes a un simple fondo indexado de bajo coste. Un índice (como el MSCI World) ya se nutre por definición del factor Momentum (pondera por capitalización, manteniendo lo que sube y expulsando lo que cae) con una fracción del coste. Para que su fondo sea mejor que un ETF de 0,10%, su algoritmo tiene que ser “estratosférico” para compensar la diferencia de gastos.

  3. La trampa de la “baja fricción”: Dice que entrar y salir de acciones grandes tiene un impacto nulo. Sin embargo, una rotación como la que apunta con una cartera de 50 acciones implica que el fondo está en constante movimiento. Por muy líquida que sea la acción, los costes de corretaje, los cánones de bolsa y el tracking error acumulado por una regla de venta rígida de 12,5 meses (“Data Mining”) , son una sangría constante para el partícipe.

  4. Sobre la “adaptabilidad” y Paramés: El inversor de Cobas vive su realidad, cierto, desde el covid bastante buena. Pero el inversor de este fondo también vive una realidad: la de pagar comisiones de gestión activa incluso mayores por un “algoritmo”. Comparar una carrera de 30 años con un sistema que no ha pasado un solo “invierno nuclear” financiero en real es una asimetría de análisis evidente.

  5. Menciona el ‘coste de oportunidad’ del Value como si fuera un fallo del modelo, pero olvida que ninguna estrategia bate al mercado todos los años. El Value exige una paciencia que, efectivamente, no todos los perfiles pueden soportar; requiere estómago para ir contra corriente cuando el mercado está eufórico con el growth o el momentum.

    Sin embargo, la historia nos enseña que los periodos de bajo rendimiento del Value suelen preceder a periodos de fuerte reversión a la media. El error es confundir esa exigencia psicológica con una falta de ‘adaptabilidad’. Adaptarse no es saltar de flor en flor persiguiendo lo que ha subido el último año; eso incluso puede ser la receta perfecta para comprar máximos. La verdadera adaptabilidad es tener un proceso sólido que sobreviva a la rotación de los ciclos, algo que un algoritmo con apenas historial real todavía tiene que demostrar que puede hacer sin desintegrarse por el camino.

En definitiva, las reglas rígidas para “eliminar emociones” pueden acabar eliminando también la rentabilidad si la lógica del algoritmo (como esa caducidad arbitraria de 12,5 meses) no tiene un fundamento microeconómico sólido tras ella.

Como bien dice, el Valor Liquidativo dictará sentencia. Pero mientras el VL llega, las comisiones ya están pasando por caja. Si el asesor tiene un hueco, sigo invitándole a que nos aclare aquí mismo sin intermediarios la robustez de ese modelo frente a la eficiente y barata indexación.

S2

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¿Cuánto gasto representará? ¿Un 0,5 %?

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Estimad@.

Le agradezco que eleve el nivel del debate, pero creo que se apoya demasiado en la teoría y olvida la realidad, es decir, cómo funciona el mercado hoy.

Comenta que el MSCI World ya captura el Momentum, pero, seamos realistas: lo hace tarde y mal, con una inercia tremenda. El índice compra cuando la empresa ya es un gigante y vende cuando ya se ha pegado el batacazo y sale del índice. Esa lentitud es precisamente la que un sistema cuantitativo intenta explotar. Si la indexación fuera la respuesta a todo, nadie, tampoco usted, perdería el tiempo debatiendo sobre gestión activa o analizando a Paramés, nadie, tampoco usted, pagaría las comisiones de Cobas ni las de ningún gestor activo. Pagamos gestión activa para superar esa inercia del índice, no para imitarla por 0,10%.

Le preocupa un 1,7%, pero parece ignorar que la gestión pasiva también tiene costes ocultos y, sobre todo, pasa por alto el coste de oportunidad. El Value tradicional nos ha enseñado esta última década que tener “estómago” para aguantar tesis que no funcionan también sale carísimo. Lo que usted llama “saltar de flor en flor”, nosotros lo llamamos hundirse con el barco por sesgos y ego. Preferimos pagar una pequeña fricción por estar donde está el dinero, que no pagar nada por ver cómo nuestro capital se queda plano años esperando una “reversión a la media” que igual no llega nunca.

¿Rigidez? Para nosotr@s es disciplina operativa, preferimos mil veces un algoritmo con reglas fijas que a un gestor estrella que se empeña en tener razón contra el mercado por sesgos y ego. El algoritmo no tiene sentimientos, no se empeña en tener razón frente al mercado: si algo deja de funcionar, rota. Esa disciplina es la que le falta al 90% de los inversores.

Aquí les debo insistir en que yo soy un partícipe, no el asesor, pero que sus canales están abiertos para desgranar todas y cada una de esas dudas técnicas que ustedes plantean sobre la microeconomía del algoritmo.

Al final, algun@s prefieren la nostalgia de lo que el mercado “debería hacer” según los fundamentales de siempre, y otr@s preferimos un sistema que se adapta a lo que el mercado está haciendo de verdad.

El mercado es lo suficientemente grande para ambos y el Valor Liquidativo, que es el único que no miente, dirá quién tiene razón.

Saludos.

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Apreciado Feliz,

Agradezco el tono, pero me temo que confunde usted mi postura. No soy un purista que rechaza la gestión activa; de hecho, mi cartera combina la base sólida de la indexación al estilo Bogle con fondos de gestión activa (Value, Calidad, etc., diversificando no sólo en un estilo) que han demostrado aportar alpha real. Lo que cuestiono no es el factor Momentum, sino el vehículo: la diferencia entre la gestión que aporta valor y la gestión que solo aporta costes.

  1. La falacia de la “Inercia”: Dice que el índice es lento, pero defender un fondo que opera por calendario rígido (12,5 meses) es quedar atrapado en la definición técnica de inercia. Un sistema que obliga a mantener una posición aunque el mercado haya cambiado, solo por cumplir una fecha en el calendario, es la antítesis de la agilidad. Lo que usted llama disciplina, yo lo llamo falta de libertad operativa.

  2. Aritmética vs. Narrativa: Jack Bogle siempre advirtió que “en la inversión, recibes lo que no pagas”. Él criticaba ferozmente estos modelos que disfrazan de innovación una estructura que solo sirve para que la gestora capture el interés compuesto del inversor. Un TER del 1,40% - 1,60% más la fricción de 100 movimientos anuales es una mochila de plomo que el algoritmo tiene que escalar cada año antes de generar un céntimo de rentabilidad para el partícipe.

  3. Ejecución mecánica vs. Valor añadido: Mi gestión activa de confianza no nace de un ranking de una web social, o de Telegram, whatsapp, zoom, etc.., sino de gestores con años de mercado y “piel en el juego”. Hay una diferencia abismal entre un gestor que dedica meses a un análisis fundamental profundo para encontrar valor donde nadie lo ve y una ejecución mecánica que se limita a apretar un botón basado en reglas arbitrarias. Cobrar comisiones de gestión activa, o incluso más, por un proceso automatizado que apenas aporta valor intelectual es, bajo mi punto de vista, una asimetría injustificable.

  4. Experiencia vs. Teoría: me empieza diciendo que hablo de teoría y olvido la realidad. La realidad es que como yo nada le vendo no le tengo que demostrar que precisamente he batido al mercado real combinando la eficiencia de los indexados con la selección de gestión activa desde que empecé a invertir en fondos, ya hace más años que ese backtesting. Tampoco dudo que usted tenga mayor experiencia, en este foro conozco unos cuantos que llevan más años que yo. Es decir, no lo hago por “nostalgia”, sino porque los datos y mi experiencia me dan la razón (obvio he tenido fondos rana, truños, errores y experiencias varias, no todas buenas).. Por eso bajo mi experiencia únicamente trataba de decirle que resulta arriesgado vender como “vanguardia” un modelo que todavía tiene que demostrar que sobrevive a un invierno financiero real sin desintegrarse por el camino en diferentes ciclos.

Como bien dice, el Valor Liquidativo no miente. Pero mientras esperamos a ver si una regla de salida fija y un ranking de internet superan los indices y le aportan alpha, los costes de su fondo ya están pasando por caja cada día. Prefiero entrar al mercado con la aritmética a mi favor y con gestores que analizan empresas, no con un sistema que cobra precios de autor por una rotación mecánica. Para eso no hay ya sólo indexados que para usted son lentos, sino hasta ETFs smart beta con factor momentum que se adaptan mucho más al mercado sin reglas tan rígidas por calendario, ni ránkings de una reducida comunidad, y con muchos menores costes.

Pero como dice el mercado es amplio y cada un es libre, sólo faltaría, y le deseo la mejor de las suertes.

S2

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Estimad@.

Para terminar, creo que hay otro punto en el que podemos estar de acuerdo: ambas estrategias pueden, y quizás deben, formar parte de una cartera bien descorrelacionada.

No se trata de elegir un bando y morir con él. El Value y el Momentum sistemático se comportan de forma muy distinta según el ciclo, y tener ambos es lo que permite que cuando uno sufre el “invierno”, el otro tire del carro. De hecho, el propio asesor del fondo defiende esta misma lógica en sus canales. Grosso modo, su sugerencia para un perfil equilibrado no es apostarlo todo al algoritmo, sino diversificar: un 50% indexado al S&P500, un 25% value, con una cartera equiponderada de varios fondos, y el 25% restante en ASPE Global.

Al final, la confianza en este modelo no invalida necesariamente la gestión activa value ni la indexación. De hecho, las integra. Son herramientas diferentes para problemas diferentes. Personalmente, prefiero delegar la pata del Momentum en un sistema que elimina el factor emocional, mientras mantengo ciertos pesos constantes en otras estrategias para el resto de la cartera.

El tiempo dirá cómo aporta cada pieza al Valor Liquidativo, pero diversificar filosofías y factores es, probablemente, la decisión más sensata que podemos tomar.

Suerte con su estrategia y un placer el intercambio.

Saludos.

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El emocional y el racional.

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En El inversor inteligente, Graham tiene unas cuantas reflexiones de lo más interesantes sobre el factor emocional.

Advierte sobre lo peligroso que es el entusiasmo a la hora de invertir. La aplicación concreta en este caso es si no resulta un poco paradójico pretender que uno está eliminando el factor emocional cuando uno manifiesta exceso de entusiasmo hacia una estrategia concreta.

Otra de las reflexiones de Graham van en el sentido de que uno no puede pretender ser medio empresario.. Hay factores emocionales vinculados al propio concepto de renta variable que no se pueden eliminar y por lo tanto uno puede hablar de gestionarlos mejor o peor pero no van a desaparecer porque son intrínsecos a la propia naturaleza de la renta variable. En caso de estrategias sistemáticas luego de un largo periodo de resultados inferiores a otras opciones, la presión para tocar la forma de seleccionar las acciones ahí estará. Y pensar que esto no se va a producir no deja de incrementar el coste emocional de tomar la decisión en el momento que pase.

Y ahí las reflexiones de @Bravepawn sobre la lógica económica es donde toma todo el sentido. Decisiones que no tienen una lógica económica clara suelen llevar a una mala percepción de según que tipo de riesgos. El caso de la SSS era muy claro cuando pretendían vender que el riesgo de ponerse corto era igual al de ponerse largo.

Conocer las limitaciones de lo que se pretende hacer suele ser un componente necesario para el buen funcionamiento de un producto aunque a veces la lógica comercial haga que uno se centre mucho en las virtudes y pase bastante por alto los defectos.

Sobre los costes, aunque no conocemos este caso en concreto, no es ninguna novedad que Renta4 suele aplicar comisiones elevadas de operativa a los fondos que operan bajo su paraguas. Y eso no lo digo yo sino lo suelen decir con la boca pequeña algunos de los asesores que tienen fondos ahí, y de forma más elocuente algunos que han terminado intentado llevarse su estrategia a otros lados por el tema de costes a pesar de la dificultad para tener que arrancar un producto de 0.

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Estimad@s.

Para l@s que dicen que este fondo es un experimento caro y de mucha rotación, aquí el dato real frente a la categoría Renta Variable Internacional Global (RVI Global).

ASPE Global: Puesto 10 de 2732 fondos.

Este rendimiento en el último mes no es casualidad, es la prueba de que el modelo de Momentum Quant de baja rotación es extremadamente eficiente.

Ese puesto 10 refleja que el fondo no está regalando la rentabilidad a los brókers en comisiones de compra-venta. ASPE Global está en el percentil 1, algo casi imposible de lograr si realmente tuviera costes de transacción altos o una estrategia errática.

Los datos matan relatos, no sobreopera, selecciona mejor y sus costes están controlados.

Saludos.

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