Diálogos value (II)


#222

COMENTARIOS SOBRE “EL INVERSOR INTELIGENTE”-11

Me he propuesto leer esta obra en dos fases:

-En la primera fase leeré, resumiré y comentaré a mi manera los capítulos: 1, 2, 3, 4, 5, 8, 9, 10 y 20. Considero que son los capítulos que recogen la filosofía de inversión value y que son los más asequibles para un inversor medio que intente acercarse a esta obra.

-Más adelante, cuando haya leído, resumido y comentado otras obras (la próxima va a ser Los cuatro pilares de la inversión de Willian Bernstein), intentaré hacer lo mismo con el resto de capítulos. Como inversor que invierte exclusivamente en fondos de inversión, creo que la preparación psicológica y el conocimiento de la manera de gestionar un fondo están por delante de la preparación técnica que debe ser fundamental para el inversor en acciones, dada la labor específica del análisis de empresas que tiene que realizar por su cuenta y riesgo.

Por eso, paso a resumir y comentar el capítulo 20 que trata sobre el “margen de seguridad” como concepto central de la inversión en valor (advierto que con el fin de recoger lo mejor posible la teoría sobre este importante concepto me he basado tanto en el texto de esta obra como en otros artículos publicados en diferentes plataformas). Si los gestores en los que invierto lo asumen como eje central de su actividad, compartiré con ellos una filosofía de inversión que está basada en el sentido común, en lo que el hombre ha hecho desde siempre, comprar las cosas por un precio más barato del que en realidad vale. Esto dicho así parece sencillo, pero aquí juegan otros factores como la capacidad de análisis de un gestor o nuestro comportamiento como inversores.

“Si hubiera que sintetizar el secreto de las inversiones sensatas en tres palabras, propondríamos el eslogan 'margen de seguridad”, escribió Benjamin Graham.

El concepto de margen de seguridad es el principio básico sobre el que se sustenta la inversión de estilo “value”. En su definición más simple, el margen de seguridad es el descuento que quieres ver en una acción con respecto a su valor intrínseco antes de comprarla para conseguir una buena rentabilidad de la inversión. Dicho de otro modo: se trata de determinar si una acción está suficientemente infravalorada para soportar cualquier incertidumbre o fases de caídas en el mercado. Por lo tanto, cuanto menor sea el precio de un activo financiero, mayor será su margen de seguridad, siempre que su valor intrínseco no varíe. Obviamente, determinar el valor intrínseco no es sencillo en sí mismo por las complicaciones inherentes al ejercicio de pronosticar los beneficios de una empresa. De hecho, ahí es donde está el principal problema. Lo que el gestor hace en su estrategia se sustenta en una metodología estricta de valoración.

La importancia del margen de seguridad radica principalmente en la protección ante el riesgo que puede ser causado por diferentes eventos, como pueden ser:

• Eventos inesperados dentro de la empresa
• Cambios en el sector industrial
• Crisis económicas
• Errores de análisis y valoración que realizamos sobre la compañía

Es importante tener en cuenta que un alto margen de seguridad no garantiza al 100% no perder dinero. Por ello, una medida adicional al margen de seguridad para disminuir el riesgo de nuestras inversiones es invertir en empresas con ventajas competitivas duraderas y negocios estables, que reduzcan al mínimo los 3 primeros factores de riesgo. El cuarto factor sólo se mejora a base de combinación de teoría y práctica.

Por otro lado, el margen de seguridad no sólo aporta reducción del riesgo, sino que también influye en la rentabilidad futura de nuestras inversiones. Esto se debe a que compramos a un precio inferior a su valor o, como se suele decir, “compramos duros a 4 pesetas”. Por ejemplo, si calculamos que con un valor intrínseco de 50€, la rentabilidad de la inversión será de un 9% anual, si compramos con un margen de seguridad del 50% (es decir, a 25€) la rentabilidad esperada será del 18% anual, es decir, el doble.

En resumen, a la hora de invertir siempre es aconsejable, por no decir imprescindible, buscar empresas que tengan un margen de seguridad aceptable. Es una cuestión de sentido común que debe estar siempre presente en inversores inteligentes.

Sin embargo, Al contrario de lo que normalmente se piensa, el margen de seguridad no es un simple descuento respecto del valor intrínseco de una empresa. El margen de seguridad es aquel descuento que:

-Proteja nuestro capital de errores en la estimación del valor intrínseco de la empresa. Si tomamos una tasa de crecimiento muy optimista, el valor intrínseco puede ser artificialmente alto, lo cual nos va a llevar a comprar una acción a un precio elevado.
-Nos permita obtener una rentabilidad a largo plazo superior a la media del mercado. La rentabilidad viene marcada por el precio de compra: a mayor precio de compra, menor rentabilidad.

La aplicación más importante del margen de seguridad es que una buena empresa no es siempre una buena inversión; para que sea una buena inversión ha de ser comprada con un margen de seguridad suficiente

CONCLUSIÓN: los inversores en valor deben calcular el valor intrínseco de la empresa para juzgar si existe o no margen de seguridad. Si no existe tal margen de seguridad, por muy buena que sea la empresa, no se debería comprar. Así mismo, el margen de seguridad es el mayor aliado ya que gracias a él, se protege capital y se obtienen buenos retornos a largo plazo.

Por otra parte, la inversión será más inteligente cuanto más se parezca a una operación empresarial teniendo en cuenta los siguientes principios:

-Si en el caso de una empresa es imprescindible conocer lo que se está haciendo, el negocio, para conseguir unos “beneficios empresariales, en el caso de la inversión es altamente aconsejable no tratar de conseguir unos “beneficios empresariales” sin unos conocimientos concretos sobre el valor de los activos en los que se va a invertir.
-Si en el caso de una empresa no se tiene que permitir que nadie ajeno a la misma la dirija, salvo que se pueda supervisar los resultados con una diligencia adecuada y comprendiendo los datos, en el caso de la inversión se deberían determinar las condiciones en las cuales se va a permitir a otra persona que decida lo que hace con el dinero a invertir.
-Si en el caso de una empresa no se hace una operación o lanzamiento de un producto si no se ha hecho un cálculo fiable de que hay una buena probabilidad de conseguir un beneficio razonable, en la inversión las operaciones para conseguir un beneficio no deberían basarse en el optimismo, sino en los cálculos aritméticos.
-Sin el caso de una empresa hay que tener el coraje de reconocer el conocimiento y la experiencia en el sector, en la inversión el coraje es la virtud suprema después de un adecuado conocimiento y de una capacidad de juicio contrastada.

Conseguir unos resultados de inversión satisfactorios es más sencillo de lo que la mayoría de la gente piensa; conseguir unos resultados superiores es mucho más difícil de lo que parece.

Sin embargo, ni siquiera con el margen de seguridad se tendrá una protección contra el riesgo en la inversión, si se sobrestima todo lo que se sabe realmente de las inversiones, o si se sobrestima la capacidad para superar un desplome temporal de los precios, no importa cuál sea la composición de una cartera o cuál sea la evolución del mercado. En última instancia, el riesgo financiero no reside en los tipos de inversión que se tenga en cartera, sino en el tipo de inversor que se sea.

El inversor inteligente debe centrarse no sólo en conseguir que el análisis sea correcto. También debe asegurarse frente a las pérdidas si su análisis resulta ser erróneo, cosa que ocurrirá de vez en cuando incluso con los mejores análisis.

Simplemente con mantener una cartera constantemente diversificada y negarse a arrojar el dinero a las últimas y alocadas modas que hayan captado el interés del Sr. Mercado, se podrá asegurar que las consecuencias de los errores nunca serán catastróficas. Sea lo que sea lo que el Sr. Mercado proponga, siempre se podrá decir, con una tranquila confianza: “Esto también pasara” (Abraham Lincoln, palabras del discurso pronunciado ante la Wisconsin State Agricultural Society, Milwaukee, 30 de septiembre de 1859)


#223

“I don’t love Ben Graham and his ideas the way Warren does. You have to understand, to Warren – who discovered him at such a young age and then went to work for him – Ben Graham’s insights changed his whole life, and he spent much of his early years worshiping the master at close range. But I have to say, Ben Graham had a lot to learn as an investor. His ideas of how to value companies were all shaped by how the Great Crash and the Depression almost destroyed him, and he was always a little afraid of what the market can do. It left him with an aftermath of fear for the rest of his life, and all his methods were designed to keep that at bay.

“I think Ben Graham wasn’t nearly as good an investor as Warren Buffett is or even as good as I am. Buying those cheap, cigar-butt stocks was a snare and a delusion, and it would never work with the kinds of sums of money we have. You can’t do it with billions of dollars or even many millions of dollars. But he was a very good writer and a very good teacher and a brilliant man, one of the only intellectuals – probably the only intellectual – in the investing business at the time.”

–Charlie Munger The Wall Street Journal September 2014


#224

There are no good teachers if not better students. Now in Spanish, es el pensamiento que ha orientado durante 40 años toda mi carrera profesional como maestro. Y mira que me he encontrado con buenos alumnos, buenísimos. Pues bien, esto lo aplico a la inversión. Una cosa es la teoría y otra la practica. Do you understand? :wink:


#225

Que una cosa es la teoría y otra la práctica, lo sabemos todos o casi.
Pero do not understand su respuesta con el comentario de Munger que he colgado previo.
Bueno no se preocupe, debo estar espeso. Dejémoslo.


#226

Repeat: There are no good teachers if not better students :wink: The same for the investment: Benjamin Graham, Warren Buffett, Charlie Munger and ourselves.


#227

Bueno, iniciamos una nueva aventura, la lectura de Los cuatro pilares de la inversión de Willian Bernstein. Ya veo que tanto en la lectura de El Inversor Inteligente como en esta obra, voy a tener que sustraerme al enfoque “americano” que hacen sus autores, en base a todos los ejemplos que describen del comportamiento de empresas y activos, y quedarme con los principios básicos en los que se basan para desarrollar sus teorías. Bien, allá vamos.

RESUMEN Y COMENTARIOS SOBRE “LOS CUATRO PILARES DE LA INVERSIÓN”-1

Una de las ideas más interesantes que plantea WB en la introducción de su obra es la falta generalizada de formación científica en cuanto a las finanzas por parte de inversores e incluso de profesionales financieros que desconocen las bases científicas de las inversiones.

En la introducción plantea de manera breve la estructura de Los Cuatro Pilares de la Inversión.

1-La necesidad de tener un conocimiento de datos y teorías relevantes para la inversión cotidiana, teniendo como base la característica fundamental de cualquier inversión y es que su rentabilidad y su riesgo van de la mano, así como que el mayor riesgo de todos es no diversificar adecuadamente las inversiones.

2- Así mismo la diferenciación que hace entre ciencias experimentales y sociales, catalogando a las finanzas como una ciencia social, esto es clave para analizar todos los procesos de inversión en los que uno se empeña a lo largo de su vida como inversor. Al tratarse de una ciencia social no podemos esperar que sistemas aparentemente similares se comporten igual con el paso del tiempo. Cuando pensamos en los conceptos de inversión, finanzas, rendimientos, lo reducimos todo a un planteamiento meramente matemático, como si todo se pudiera calcular y prever, pero en las finanzas no es así, como tampoco lo es, por ejemplo, en la educación. El sistema educador/educando no tiene las mismas bases ahora, en el siglo XXI, que en 1950. Basta pensar cómo ha impactado en este sistema la tecnología,.
Dicho de otro modo, un físico que no sepa la historia de su disciplina no se verá perjudicado demasiado por la carencia de esos conocimientos, pero un inversor que desconozca la historia de las finanzas no tendrá claro, por ejemplo, el comportamiento a corto y largo plazo de los activos en los que invierte, o se dejará llevar por un comportamiento casi eufórico o depresivo sin ningún fundamento racional o los riesgos que la tecnología ha expuesto al inversor actual.

3-El “peligro” que supone la naturaleza humana cuando el inversor le da rienda suelta. Un ejemplo: la gente tiende a sentirse atraída por las opciones financieras que conllevan pocas probabilidades de altos beneficios.

4-El inversor tiene que ser consciente que se halla en medio de una batalla financiera a vida o muerte contra la industria inversora. Los agentes de bolsa y las empresas de fondos comunes de inversión no son ni mucho menos sus amigos y los intereses de las empresas de fondos difieren en gran medida de los suyos. Cuanto más se sepa sobre las prioridades de la industria y cómo ésta opera, más probabilidades tendrá de desbaratar sus planes. Por primera vez en la historia, familiarizarse con el comportamiento de los mercados financieros se ha convertido en un requisito previo para ser un ciudadano competente, aparte de su obvio valor pecuniario.

Concluye esta introducción con un resumen de la mecánica esencial para operar una cartera de inversiones eficiente.
• Calcular cuánto dinero necesitará ahorrar y cuándo podrá jubilarse.
• Distribuir sus bienes o activos entre varias clases de acciones y bonos.
• Escoger qué fondos comunes de inversión y qué títulos o valores usar.
• Salir de una situación de punto muerto y conformar su cartera de
inversiones.
• Mantener y ajustar su cartera de inversiones a largo plazo.

@agenjordi. Lo que más me ha chocado de este avance es el Pilar 4, donde el planteamiento que expone choca con el supuesto “alineamiento” entre gestores e inversores que preconizan la mayoría de gestores de fondos, como necesario para llegar a buen puerto. Y cómo no, sale también el tema de la jubilación y el ahorro. Si esto no se tiene claro, tampoco la constitución de una cartera de inversión. Creo que me va a gustar más que los anteriores. O a lo mejor es que como voy cogiendo base entiendo más :wink: En fin, ya llegaré y me enteraré más a fondo.


#228

Seguro que cuando va a La Caixa y pregunta por sus fondos también le intentan “vender” esta alineación de intereses.

Como ya lleva un tiempo siguiendo toda clase de artículos y opiniones presentes en las redes y medios de comunicación económicos, supongo que habrá notado que normalmente sólo se cuenta una parte de las cosas, la que más conviene al autor. A cada uno le corresponde hacer crítica de lo expuesto y ver en que medida se adapta a su forma de verlo.

Para ser capaz de ello hay que olvidarse de que quien emite tal o cual juicio es alguien objetivo y sin ningún interés en la cuestión. Precisamente suele ser más bien lo contrario. Por esto le recordaba en otros posts que cuidado con las opiniones emitidas por según quien que luego es incapaz de seguir sus propios consejos o los cambia a discreción.


#229

Personalmente, el libro de William Bernstein, creo que debería ser una asignatura obligatoria en todos los cursos de la enseñanza. Gran elección!!!


#230

En La Caixa hace ya mucho tiempo que no intentan venderme nada, palabra, además de que ya no pregunto por sus fondos ni por ninguno de sus productos. Me da que me han dejado por imposible, ¿por qué será? :laughing:

Y sí, cada vez que leo un artículo u opinión sobre un tema financiero, lo hago con la debida distancia y con la convicción de que nos ocultan algo o en el mejor de los casos de que no vamos nunca a enterarnos bien del todo. Pero esto es un mal que aqueja a muchos ámbitos de la vida: por supuesto a la economía, no digamos la política, la alimentación (¿sabemos exactamente de qué está hecho lo que comemos?), la salud, etc. ¿Ve? ya me ha salido la vena determinista, debe ser la edad :wink:

Sobre la actitudes y planteamientos interesados, no nos queda a los contribuyentes y usuarios sino la formación continua a lo largo de la vida. Sin embargo, hace algún tiempo que me pregunto por qué están incidiendo tanto algunos gestores actuales, sobre todo value, en este aspecto, en el de la formación. Y ahí tenemos a los gestores del True Value interviniendo activamente en las redes sociales, bajando a la arena y viéndose en la obligación de dar todo tipo de explicaciones. O la elaboración por parte de gestores como Iván Martín o Álvaro Guzman de Lázaro de cartas trimestrales que son auténticas tesinas. O la presencia de todos estos gestores en los medios de comunicación dando clases magistrales de inversión un día sí y otro también que más parecen catedráticos que gestores de fondos de inversión. Y no digamos a Francisco García Paramés que ha puesto en marcha nada menos que una Value School, se supone que para formar al cliente. A mi todo esto me parece perfecto, pero ¿qué diría Willian Bernstein de todas estas iniciativas de profesionales de la industria inversora? Igual estamos ante un nuevo enfoque de esta industria donde se empieza a tratar al inversor más que como a un cliente como a un socio. Bueno, vamos a ver si todo esto me lo voy aclarando con el tiempo, la lectura, el estudio y la inversión.


#231

No le quepa a usted ninguna duda y es que la formación financiera es ya una necesidad básica.

Por primera vez en la historia, familiarizarse con el comportamiento de los mercados financieros se ha convertido en un requisito previo para ser un ciudadano competente, aparte de su obvio valor pecuniario.
(Willian Bernstein)


#232

RESUMEN Y COMENTARIOS SOBRE “LOS CUATRO PILARES DE LA INVERSIÓN”-2

Voy a seguir al pie de la letra la recomendación que hace WB a la hora de leer su obra: “Es indiscutible el hecho de que ciertas áreas financieras resultan terriblemente opacas, incluso para los especialistas en la materia. Por tanto, recomiendo consumir este libro en pequeñas dosis, quizás diez o veinte páginas de una sola vez, preferiblemente a primera hora de la mañana”.

Vamos allá con el Pilar Uno: La Teoría de la Inversión, en pequeñas dosis (esta es la primera del Pilar Uno).

Si ignoras el terreno que pisas, en cualquier aspecto de la vida, el fracaso puede estar a la vuelta de la esquina. La planificación de las inversiones exige un conocimiento teórico básico que nos permita comprender la relación que existe entre el riesgo y la recompensa, la forma de calcular los beneficios, la interacción entre los demás inversores y nosotros mismos, y la mecánica del diseño de la cartera de inversiones. Todo inversor, en su trabajo o profesión particular, no duda en adquirir los conocimientos teóricos necesarios para desarrollar mejor su labor, conseguir un producto o prestar un servicio. ¿Por qué no hacer lo mismo a la hora de planear las inversiones? La premisa básica consiste en que cuanta más historia se conoce, más preparado se está para el futuro.

Analizando los mercados de acciones y bonos a lo largo de los siglos, se contempla la decisiva relación entre el riesgo y la rentabilidad. Por lo general, las acciones se han convertido a lo largo de la historia en la mejor inversión a largo plazo para el ciudadano medio. Invertimos en el presente para poder gastar más adelante. En realidad, ésa es la esencia de la inversión: la mesura en el gasto inmediato a cambio de un beneficio futuro. Sin embargo, pocos inversores tienen la paciencia suficiente para dejar intactos los frutos de su trabajo. Y aun cuando lo consiguen, sus derrochadores herederos acostumbran a dar buena cuenta de sus ahorros.

Por otra parte, no se tiene en cuenta el “sesgo de supervivencia”. Este término se refiere al hecho de que sólo los mejores resultados pasan a los libros de historia; aquellos mercados financieros que fracasan no lo hacen. La típica presunción de los mercados alcistas es que el público ha aceptado el valor de la inversión a largo plazo y que nunca venderá sus acciones simplemente porque haya una fluctuación en el mercado. Y una y otra vez el público inversor se desespera tras las inevitables y extenuantes caídas que se producen periódicamente en los mercados bursátiles, y el ciclo comienza de nuevo.

El estudio de la historia financiera es una parte esencial de la formación de cualquier inversor que se precie. No nos es posible predecir el futuro de forma precisa, pero el conocimiento del pasado suele permitirnos identificar el riesgo financiero en el aquí y el ahora. La rentabilidad es un factor incierto. Pero los riesgos, sí pueden controlarse.

“Aquellos que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo”.
George Santayana (filósofo)


#233

Jorge Agustín Nicolás Ruiz de Santayana y Borrás, más conocido como George Santayana, fue un filósofo, ensayista, poeta y novelista hispano-estadounidense. https://es.wikipedia.org/wiki/George_Santayana


#234

Filosofía, psicología, finanzas. Y algunos piensan que esto de la inversión es una calculadora y un par de excels :sweat_smile:


#235

RESUMEN Y COMENTARIOS SOBRE “LOS CUATRO PILARES DE LA INVERSIÓN”-3

Seguimos con el Pilar Uno: La Teoría de la Inversión (y parecía que no era nada).

EL RIESGO Y LA RENTABILIDAD A LO LARGO DE LOS SIGLOS

La invención del dinero magnificó la cuestión principal que ha ido apareciendo de forma recurrente a lo largo de la historia de la inversión: ¿cuántos créditos deben pagar los prestatarios a los prestamistas?

Por otra parte, nos podemos preguntar ¿por qué estudiar la historia primitiva de los mercados crediticios? Dos economistas galardonados con sendos premios Nobel, Franco Modigliani y Merton Miller, se dieron cuenta hace más de cuarenta años que el coste agregado del capital, así como su rentabilidad, ajustada al riesgo, son idénticos, más allá de que se emplearan acciones o bonos. En otras palabras, si nuestros antepasados hubieran usado la emisión de acciones en lugar de la deuda para financiar sus negocios, la rentabilidad o tasa de rendimiento habría sido la misma. De manera que a lo largo de la historia se observa un razonable retrato de la rentabilidad de la inversión en un lapso de milenios, desde los antiguos mercados crediticios (Sumeria, Babilonia, Asiria) hasta la actualidad.

Algo que se aprende del repaso a las finanzas de la antigüedad es que las tasas de interés se correspondían con el grado de estabilidad de la sociedad: en tiempos convulsos la rentabilidad era más alta dado que había menos sentido de la confianza pública y de permanencia social. No sé por qué me recuerda esto a la “prima de riesgo” de nuestra época. La historia se repite.

En las fases iniciales de la historia, nos encontramos con el “sesgo de supervivencia”, a saber, el hecho de que sólo los mejores resultados tienden a reflejarse en los libros de historia. En el siglo XX, por ejemplo, los inversores de EEUU, Canadá, Suecia y Suiza consiguieron amplias ganancias porque no se vieron afectados en ningún sentido por los desastres militares y políticos que acosaron a la mayoría de habitantes del planeta. En cambio, los inversores de países tan convulsos como Alemania, Japón, Argentina o India, no tuvieron tanta suerte, puesto que obtuvieron beneficios mucho más modestos. Conclusión: fiarse del rendimiento de la inversión de las naciones e imperios más exitosos de la historia como indicativo para sus propias inversiones futuras resulta engañoso.

Esto también nos tiene que hacer reflexionar sobre el “sesgo a posteriori”, el error en el que se cae a la hora de planificar la organización de una cartera de inversión. Consiste en ver los eventos pretéritos como predecibles. Es una trampa mental en la que se cae cuando no sólo se exagera lo que se sabía en un momento dado, sino que encima se recuerda mal lo que se sabía. En este artículo publicado en INBESTIA: https://inbestia.com/analisis/sesgos-cognitivos-que-afectan-a-los-inversores por Jorge Alarcón, se hace una relación de los errores cognitivos que nos afectan hoy día a los inversores (ver sesgo congnitivo nº5-Evaluación en retrospectiva), algunos de ellos son tan antiguos como la misma historia de las finanzas. La recomendación, según lo que entiendo, es clara: no al inmovilismo y si a la autoevaluación de nuestros movimientos aunque sea a largo plazo.


#236

RESUMEN Y COMENTARIOS SOBRE “LOS CUATRO PILARES DE LA INVERSIÓN”-4

El economista austriaco Eugen von Böhm-Bawerk afirmó que el nivel cultural y político de un país podía discernirse a partir de su tasa de interés: cuanto más avanzada fuera la nación, más baja sería la tasa de préstamo. Esto se comprueba comparando las tasas de interés de la Alta Edad Media y las del Renacimiento, mucho más bajas.

Del estudio histórico de los mercados crediticios, tanto públicos como privados, se deduce el concepto más importante de las finanzas, a saber, que el riesgo y la rentabilidad están inextricablemente conectados. A más beneficios, más riesgos. A más seguridad, menos beneficios. La rentabilidad alta se obtiene comprando a precios bajos y vendiendo a precios altos, mientras que la rentabilidad baja se produce cuando se compra a precios altos y se vende a bajo precio. Esto que parece de sentido común, escapa a la mayoría de los pequeños inversores por que confunden la “rentabilidad esperada con la rentabilidad realizada” o dicho de manera más simple, confunden el futuro con el pasado.

El problema radica en que comprar cuando los precios están bajos es siempre una propuesta que infunde temor. Los precios bajos que producen una alta rentabilidad futura no son posibles sin la presencia del caos y el riesgo. Esto me recuerda al pánico de muchos inversores que suscribieron fondos de las recién creadas gestoras value, Cobas y azValor, que al no ver satisfechas sus expectativas de rentabilidad a corto plazo, por no entender la filosofía de inversión que siguen sus gestores, han retirado sus inversiones antes de tiempo, tal y como se analiza en en este artículo publicado en INBESTIA: https://inbestia.com/analisis/los-inversores-se-ponen-nerviosos-con-los-resultados-de-cobas-y-azvalor-en-este-2017#at_pco=smlwn-1.0&at_si=5a4696542a47b598&at_ab=per-2&at_pos=0&at_tot=1 por Jorge Alarcón.


#237

Acabo de hacer el segundo balance semestral del año 2017 (yo hago dos balances al año, el 2 de julio y el 2 de enero del año siguiente) de mi cartera de fondos de inversión. Voy a continuar con ella para el 2018 y lo que te rondaré morena :wink:. Algunos datos:

Estos son los datos básicos que me da el X-Ray:

En cuanto a los porcentajes o pesos en la cartera:

Bestinfond, 20,59%
Magallanes Vaue Investors UCITS Iberian, 16,48
MFS Meridian Funds-European Value, 16,27
True Value, 15,59
Pareturn Cartesio Income, 15,55%
azValor Internacional, 15,52%

En cuanto a los activos:

73,75% de RV
7,72% de RF
15,50% de Efectivo
3,03% de Otro

Por regiones:

77,01% Europa
21,20% América
1,79% Asia

La rentabilidad teórica de la cartera en el 2017 ha sido del 11,77% (como si hubiera empezado a invertir en los fondos el 1 de enero de 2017).

La rentabilidad real de la cartera en el 2017 ha sido del 10,44%, teniendo en cuenta las nuevas incorporaciones y los fondos que ya estaban desde hace dos y tres años, así como los diferentes movimientos que he realizado desde que empecé.

Es una cartera under construction ya que tres fondos los he incorporado este año: azValor, Magalles y True Value. Por eso los datos de rentabilidad los considero anecdóticos. Vamos a ver dentro de, digamos, 10 añicos.

Venga, que no pare la fiesta. En julio, el próximo balance.


#238

Si no es demasiada indiscreción: ¿los porcentajes los calcula sobre el total del capital a invertir o sabre su patrimonio total? Es un tema que me interesa bastante.


#239

Le respondo sin ningún problema. Los porcentajes son sobre el total del dinero invertido (dinero invertido más las plusvalías que se van acumulando. Ejemplo, el % del Bestinfond supone la cantidad que invertí hace 4 años y otras aportaciones en este fondo más las plusvalías generadas. Ojo, que el X-Ray de Morningstar/Renta4 te lo saca del informe financiero no del informe fiscal donde las cantidades invertidas son sin las plusvalías, no se si me entiende) en la cartera.

Para que se haga una idea, la cartera supone el 28,30% de mi patrimonio total y si le sumamos el plan de pensiones (Bestinver Ahorro PP que de hecho tengo otro X-Ray donde incluyo el PP, esto lo hago por conocer el rendimiento puro y duro de la cartera sólo con los FIs) me supondría un 37% de mi patrimonio invertido. Claro, si tenemos en cuenta las plusvalías de este año de la cartera y el PP en relación con mi patrimonio total, el rendimiento baja a un 3,30% en vez de un 10,44%. Es así, lo que no inviertes, no rinde e incluso te lo puede ir mordiendo la inflación, pero si bates a la inflación, objetivo cumplido. Yo soy muy modesto con mis objetivos financieros. Valoro más el dormir tranquilo y tener una buena calidad de vida. Pasando de los 60, como que ves todo más, no sé, irremediable. Hay que aprovechar el tiempo en hacer otras cosas. Y para eso está mi compañera/rival que me lo recuerda todos los días. Es un socio formidable :wink:

Este tema lo he debatido ampliamente, incluso a “cara de perro” en otras redes sociales, no sólo hay que mirar los números, si no también lo que te dejas por el camino o dejas de hacer por pensar sólo en el dinero.

Y para acabar, leí una frase en el libro Alicia en Wall Street donde decía que hay que invertir de manera que si se perdiera todo el capital invertido tu calidad de vida y la de los tuyos no se viera mermada en lo más mínimo. Esta es una de la media docena de reglas que sigo a la hora de invertir (las demás las tengo explicadas en el comentario de este libro).

Pues nada, pregunte lo que quiera, a servir.


#240

Muchas gracias por responder. Veo que lo tiene usted bien claro (no todo el mundo lo tiene). Sí su objetivo es batir a la inflación pues me parece muy acertado lo que hace.

Si le soy sincero, nunca tengo claro como calcular la rentabilidad total de la cartera ya que tal y como ha expresado dependiendo de como la calculemos los resultados son muy distintos. En mi caso, dependiendo del tipo de empresa, veo coherente calcular la rentabilidad de diferentes formas así que imagínese el lío que tengo la cabeza (por ejemplo en las vacas lecheras miro el dividendo que voy a recibir y en las de crecimiento o en el p.p. la re-valorización). Además hay otros activos no bursátiles que también me gusta incluir (y no hay ni valor de mercado) y la deuda (que también lo distorsiona todo un poco). De modo que procuro no obsesionarme demasiado.
Interesante tema en mi opinión.


#241

Buenas tardes,

¿Alguien podría recomendarme algún fondo de calidad para invertir en mercados emergentes y/o mercados frontera? Soy más de fondos que de ETF’s la verdad y me gustaría seguir en esa dirección.

Muchas gracias!