Blog del inversor pardillo

Este blog tiene como objetivo narrador los avances y descubrimientos de un inversor pardillo en el mundo de la bolsa. El fin: narrar mis descubrimientos y errores en el mundo de la inversión para forzarme a ampliar mi cultura sobre este tema.

Llegué hace unos tres años a este mundo gracias al algoritmo de Youtube que a saber como me recomendó un video del Arte de Invertir junto con un canal de trading intradía de Forex. Por suerte, el aspecto honesto de Alejandro me trajo por el camino de la inversión en valor.
Poco tiempo después compre un libro de Peter Lynch llamado “un paso por delante de Wall Street” y seguí aprendiendo con más libros, canales de YouTube y podcasts.

Con la existencia de este blog, adquiero un compromiso de publicación con una regularidad semanal y así obligarme a aprender algún elemento nuevo frecuentemente. Pese a que no tenga ni por asomo el nivel de muchos de los foreros, considero que puede ayudar a los que se introduzcan a este mundo.

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Le animo a que editando el propio hilo del inicio, alargue un poco más la introducción contándonos quién es usted, cómo llegó aquí y cuáles son sus expectativas.

:smiley:

Nos gustan los textos largos por aquí :rofl:

Pienso que es una muy buena idea, adelante con ella.

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En este primer post hablaremos sobre el ahorro, ya que el primer paso para ser un inversor pardillo es obviamente tener el capital necesario.

Para ello, es necesario ahorrar una cierta cantidad que variará según el mecanismo de inversión (no es lo mismo contratar un fondo indexado que la inversión directa en bienes inmuebles). Aún así, el capital final de una inversión va a estar en parte determinado por el capital invertido (salvo que tu inversión quiebre, que entonces todo da lugar a cero).

Por ello, este pardillo os va a suministrar unos consejos sobre como maximizar vuestra capacidad de ahorro.

  1. Llevar un registro de gastos: a mi parecer este es el paso que por si solo más ahorro va a suponer. Esto se debe a que muchas veces no somos conscientes de nuestros gastos inconscientes (en especial los pequeños) que al cabo de un mes puede sumar una buena cantidad. Al observar el dinero que gastamos en imbecilidades, reduciremos el gasto en las mismas (o al menos sabremos que no ahorramos por comprar ropa o cartas de Pokémon).

  2. El pre-ahorro: esta técnica es muy simple y eficaz. Consiste en apartar una parte del dinero que recibamos automáticamente y guardarla en un lugar separado al resto del dinero. De esta manera no piensas “ya ahorraré lo que me quede a final de mes” sino que se transforma en “tengo esta parte para cubrir mis gastos”.

  3. Dividir el dinero en categorías. El concepto de pre-ahorro está muy bien para aquellos que tienen fuerza de voluntad pero es fácil caer en la tentación de pensar en gastar el ahorro porque te has quedado sin dinero para otro gasto como salir a cenar.

Para evitar este tipo de situaciones, es preferible organizar nuestro presupuesto en diversos apartados como pueden ser:

-Fijos imprescindibles: gastos recurrentes y estables como agua, comida, alquiler, seguros…

-Recurrentes prescindibles: servicios de streaming, suscripciones, gimnasio…

-Aprendizaje: aunque lo apunto como gasto por su coste monetario, en mi caso lo considero como una inversión

-Diversión/ caprichos

De este modo, tenemos un límite para cada tipos de gastos.

  1. Valorar el dinero.

Antes de comprar algo caro, es bueno detenerse a reflexionar: ¿De verdad lo necesito?, ¿Me va a hacer más feliz?. Si no eres capaz de responder a estas preguntas o la respuesta es “porque lo tiene mi amigo” entonces no lo compres.

  1. El mejor filtro es el tiempo Si te apetece comprar algo que no tenías meditado, espera uno o varios días. Al cabo de ese tiempo, podrás observar que pierdes el interés por ello. Si no es el caso, al menos será una compra meditada y no tan impulsiva.

  2. Reversión a la media en la felicidad. El adquirir algo te proporciona un aumento temporal de la felicidad pero a largo plazo hay una reversión a la media y cada vez vamos a tener que gastar más para sentir la misma satisfacción.

Por ese motivo, no tiene mucha lógica pensar que el nuevo teléfono de Apple nos va a hacer felices y va a cambiar nuestra vida si ya tenemos un buen smartphone

  1. Establecer objetivos de ahorro a corto, medio y largo plazo. No sirve para nada ahorrar por ahorrar. Si hacemos un “sacrificio” debemos tener un fin en mente porque sin objetivos que medir no sabemos si lo estamos haciendo bien o mal en esta maratón de ahorro. Además, si tienes la motivación de “voy a ahorrar para acudir a la conferencia de BRK” es más complicado que al cabo de pocos meses abandones el buen hábito del ahorro.

Esto es todo por el post de esta semana. En el siguiente hablaremos de la fuerza más poderosa del universo: el interés compuesto.

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Permítame que me guarde esta cita para mi día a día. :ok_hand:

… y comparto la idea de @camacho113 : dese más a conocer, que nos gustará y le entenderemos mejor.

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Mmmmm¡ Pero eso de tener dinero…, ¿no es malo?

@Luis1 Yo personalmente veo el dinero como un instrumento, una herramienta para tener más opciones. En la parte de valorar el dinero me gusta plantearme cuántas horas de trabajo cuesta algo, ya que muchos vendemos nuestro tiempo.

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Reiterando las sugerencias de @camacho113 y @andreuz, estamos deseosos de conocerle algo más.

Bienvenido y gracias por agregar sus opiniones, conocimientos y experiencias.

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En mi familia y amigos cercanos, en la práctica he conocido a dos tipos de personas: las que sufren ahorrando (y hasta la fecha poco he visto que hayan ahorrado) y aquellas para las que el ahorro es parte del día a día, como pudiera ser hacer ejercicio, y que tienen épocas de ahorrar más, y otras de ahorrar menos, pero cada año que pasa suman a la hucha.

De hecho creo que para las segundas, y es por ejemplo mi caso, casi diría que lo que tiene más sentido es obligarnos de vez en cuando a darnos un homenaje. Como apliquemos eso que comenta de pasar cada gasto por el filtro de si es 100% necesario, nos perderíamos muchos placeres de la vida (también aquí entraría la subjetividad de lo que es o no necesario). En el punto intermedio está la virtud (dicho lo cual, es perfectamente legítimo ponerse en modo chino, y estar unos años ahorrando a piñón para luego tener buenos cimientos sobre los que construir).

Por lo demás, sea bienvenido a +D, le animo también a presentarse.

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@Tiedra
Totalmente de acuerdo en darse un capricho de vez en cuando, por eso me gusta que haya una parte del presupuesto que es la de diversión. Si mal no recuerdo una de las preguntas antes de comprar que he puesto en el artículo es la de si me va a hacer más feliz. En mi opinión, si un capricho como ir a tomar un café con un amigo te va a hacer más feliz, ni por asomo me privaría de una buena conversación por ahorrar unos pocos euros.

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Yo consejos para ahorrar no necesito, soy catalán y ya salí así por defecto en la versión de fábrica. Yo lo que necesito es cobrar más, ¿y saben qué? Para cobrar más estoy opositando -entre otros puestos- a administrativo de la administración local porque se ve que se cobra más (al menos los primeros años) haciendo fotocopias en un ayuntamiento que en la empresa privada en un puesto en el que se requiere un graduado en Derecho, para que vean como están las cosas en este país.

Disculpe @jovenvalor, no quisiera torpedear su hilo con temas ajenos al mismo y en ningún momento se lo tome como un ataque a sus consejos de ahorro, ni mucho menos, pero es muy habitual encontrarse con consejos para ahorrar en foros y redes donde se discute de inversión, obviando muchas veces que los salarios en este país son los que son y en demasiadas ocasiones no dejan demasiado margen ni al ahorro ni a la inversión. Intentar buscar la vía de ingresar más dinero, especialmente para los jóvenes, debería ser la prioridad número uno, por encima del ahorro, aunque lógicamente esto resulta mucho más complicado.

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Pues fíjese que yo pienso que ni lo uno ni lo otro.

Lo primero y fundamental y, más aún cuando uno es joven, pienso que tiene que ser trabajar donde a uno le guste o apetezca.

Si en algún momento necesita por situaciones de la vida (formar una familia, pagar una casa…) mayores ingresos y empieza a tener gente dependiente de él, tal vez y sólo en ese momento, debería de intentar obtener unos ingresos mayores.

Lo primero es la felicidad, el dinero es secundario.
Obtener un trabajo por únicamente la compensación económica suele hacer que cada día en el mismo sea una tortura.

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Totalmente de acuerdo a lo que Ud. dice. Añado de mi cosecha el poder invertir todo lo posible en formación, reglada a través de másters, certificaciones, etc. como para adquirir habilidades personales, hablar en público, etc.

Los inicios de una carrera profesional son buenos momentos para invertir dinero y tiempo en la formación, luego es más difícil.

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@SirHall
En mi humilde opinión no sirve ganar mucho más a la hora de ahorrar. Obviamente los miembros de este foro puedan tener la disciplina pero es pertinente señalar que una de las excusas más habituales para no ahorrar es “ganó poco dinero”. El problema es que cuando comenzamos a ganar más tendemos a aumentar nuestros gastos en consonancia porque nos relacionamos con personas con un poder adquisitivo similar o a veces superior. Por ejemplo un ascenso en el trabajo puede conllevar relacionarse con un nuevo jefe y con otros compañeros que ganan más que nosotros y en estos casos se suele caer en gastar para mostrar un estatus (ropa cara, coches deportivos).

Además, muchas veces recomendaría ahorrar para primero establecer el hábito y segundo adquirir los conocimientos de inversión, ya que es mejor equivocarse con poco dinero que cuando ya tenemos un buen patrimonio.

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Discrepo totalmente. Por supuesto que sirve. Recordemos que el objetivo no es “ahorrar” en sí, sino aumentar nuestro patrimonio, del mismo modo que el objetivo de ir al gimnasio no es hacer ejercicio en sí sino mejorar nuestra condición física. El hecho de gastar más cuanto más se gana me parece totalmente lógico: mejor vivienda, mejor calidad de los alimentos, mejor educación para los hijos, mayores posibilidades de ocio, etc. Otra cosa es incurrir en gastos absurdos y el gastar porque sí, sin que los bienes o servicios adquiridos nos proporcionen una mayor satisfacción o calidad de vida.
Todo el mundo tiene unos gastos fijos (alquiler o hipoteca, alimentación, transporte, ropa, cuidados, etc). Si uno cobra 1.300 euros, esos gastos fijos, por moderados que sean, se le comerán casi la totalidad del salario y con suerte le quedarán 100-200 euros al mes para ahorrar o invertir. ¿Qué capacidad de ahorro adicional tiene?¿Renunciar al café de la mañana con sus compañeros de trabajo?¿Renunciar a unas mini vacaciones de 4 días?¿Comprar sólo carne que rebajada por cercanía a la fecha de su caducidad? Si esa misma persona pasa a cobrar 2.000 euros, y en principio es una persona cuerda como la mayoría de nosotros y no enloquece, su “ahorro” mensual se habrá visto incrementado en 700 euros al mes, 8.400 euros al año. Aunque aumente algo sus gastos, y bien que haría, seguirá ahorrando más y sobretodo, teniendo más capacidad para ello, que cuando cobraba 1.300 euros.

Es cierto que este perfil de persona existe y bien he conocido a personas que cobraban barbaridades y apenas llegaban a final de mes por llevar un tren de vida absurdo e impropio, pero también me parece un error enfocar el tema del ahorro como si todo el mundo fuera un manirroto por naturaleza.

Gastar algo más en estatus es normal. Se espera que quien ostenta cierto poder de decisión vista de forma algo más arreglada y de mayor calidad que quien no lo tiene, salvo que estés en Silicon Valley. Lo de los coches deportivos me parece fuera de lugar. No se ofenda pero me temo que haya leído usted demasiada literatura americana pensada para gente con salarios muy superiores a los que abundan por aquí. Si alguien tiene capacidad económica para comprarse un coche deportivo tiene capacidad económica para ahorrar. Si aún así llega justito a fin de mes es idiota y no se merece ningún consejo. El dilema de la inmensa mayoría de ciudadanos españoles no está entre vida normalita o coche deportivo.

Insisto, para mí lo importante es cobrar lo suficiente para tener cubiertas las necesidades básicas y que además sobre. Si lo que sobra uno lo dedica a ahorrarlo e invertirlo o se lo funde en cosas caras como coches de lujo, fiestas salvajes o almendras ya es problema de cada uno.

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Personalmente estoy alineado con esto que plantea @SirHall . El dinero en si, al menos tal y como yo lo entiendo, es un medio, no un fin.

Al final siempre se trata de un equilibrio, y del mismo modo que está bien no pagar más por algo y buscar optimizar nuestras compras de cualquier bien (aprovechar las rebajas, comer productos frescos de temporada etc…), es igual de cierto que hacer un uso equilibrado de nuestros recursos es una parte importante de la vida.

En mi probablemente equivocada visión de este tema, coincido que es más importante centrarse en aumentar los ingresos que en reducir los gastos, siendo esto mucho más importante si cabe cuando uno es joven.

Al final administrar nuestras vidas es bastante similar a administrar una compañía, y en las empresas, el coste más caro suele ser no vender. Por supuesto es importante disminuir los desperdicios, y como en casi todas las cosas, la optimización suele ir de la mano de ambos vectores, pero considero que el esfuerzo en aumentar los ingresos debe ser de un 80% y de reducir los gastos de un 20%.

Cuando uno ya esté montado en el dólar y no tenga ganas de meterse en más berenjenales (tema que daría para otro buen debate, sobre si el trabajo que a uno le gusta alarga o recorta la vida), pues ya puede centrarse en invertir la proporción y dedicar un 80% del esfuerzo a mantener los gastos controlados y el 20% a incrementar la masa patrimonial.

Pero vamos, que aquí todos los caminos son válidos y aquello de “no es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita” es un hecho.

En fin, cada cual con su camino,

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Efectivamente. La clave del asunto está en lo que llamé hace tiempo la “la filosofía del escalón”

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@SirHall Creo que me he expresado mal. Con la frase “en mi humilde opinión no sirve ganar mucho más a la hora de ahorrar” intentaba expresar que si con lo que ahora ganas ahora no eres capaz de ahorrar (que puede haber casos en los que sea verdad, no digo que no) aunque sea unos euros, probablemente luego tampoco seas capaz. En mi caso la cantidad que ahorro actualmente es irrisoria pero lo importante es establecer el hábito, ya que esto es una maratón. Soy consciente que el volumen de nuestros ingresos es un factor clave pero en este caso intento utilizar “ahorrar” como la acción. Tiene razón en que he leído mucha literatura americana y agradezco que me traslade al contexto español ya que mi objetivo como inversor pardillo es aprender de personas con más conocimientos. Obviamente, no niego que también es importante aumentar nuestros ingresos (sin sacrificar demasiado nuestra felicidad) si a una persona le interesa invertir más para vivir mejor en términos materiales, de experiencias o de tranquilidad. De hecho estoy de acuerdo en lo que dice pero considero que es importante como dice @jvas centrarse en ambas partes y no exclusivamente en una u otra. Gracias por sus respuestas y por recordarme el concepto de “la filosofía del escalón” y espero expresarme mejor en el próximo comentario.

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En mi opinión es justamente lo contrario. Los incrementos patrimoniales vienen más del trabajo y los ingresos que aporta que de las rentabilidades de esos ahorros. Lo importante es que, a medida que se va avanzando salarialmente, el incremento de los gastos no sea igual al incremento de ingresos.

Pues yo creo que esto es otro mito. Normalmente puestos mejor remunerados conllevan un trabajo de mayor calidad, e incluso más cómodos. Jamás he trabajado tanto como los tres primeros años de mi vida laboral cuando era consultor junior y no sabía ni por donde me venían los misiles.

Otra cosa diferente es el mercado laboral que tenemos en este país donde no abundan las oportunidades para nadie y donde es muy común encontrarse con empleadores que esperan que sus empleados se queden en el mismo puesto toda su vida, a modo casi de agradecimiento. También hay empleados que aspiran a mantenerse en el mismo puesto toda la vida aunque tengan la posibilidad de dar el salto a otro sitio mejor, solo por el hecho de no arriesgar.
Esta mentalidad es bajo mi punto de vista cancerígena para el mercado laboral y, si hacemos un poco de autocrítica, realmente el modelo está creado por nosotros mismos a nuestra imagen y semejanza.

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Muy interesante el hilo, con opiniones muy bien fundamentadas y cargadas de razón. Me alineo con lo comentado por @Pasivoman y @SirHall . Lo resumiría con el dicho de “con buena picha (altos ingresos) bien se jode”. Súmenle un cerebro para darle un buen uso a esa picha y la ecuación queda resuelta. Suele ocurrir lo que comentan, que cuando hay picha el cerebro no funciona y al revés, el panorama laboral generador de ingresos no es que sea el ideal.

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Tal y como comentamos en el anterior post, el ahorro es muy importante, pero es imprescindible invertir parte de este capital. En mi caso recomiendo dejar una parte en liquidez que permita cubrir nuestros gastos durante varios meses.

Si nos limitamos a guardar todos nuestros ahorros en una cuenta remunerada (que en la actualidad no dan gran cosa), o en bancolchón, estaremos perdiendo dinero a largo plazo de manera segura. En la eurozona estos últimos años ha habido una leve inflación y el objetivo del BCE es del 2%. El objetivo de inflación en EEUU es también de el 2% anual.

Con estos objetivos de inflación del 2% a largo plazo, (aunque en Estados Unidos ha sido de entorno al 3% a largo plazo) la inflación no parece nada de lo que preocuparse.

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Y es que tal y como se refleja en esta gráfica extraída de dinero bolsa.com, un dólar en el año 1802 tendría un poder adquisitivo de 5 centavos de dólar (la gráfica europea es un poco diferente porque ha tenido menos inflación).

Este es un ejemplo del interés compuesto en nuestra contra. Sin embargo, nos podemos aprovechar del interés compuesto invirtiendo en activos que superan en el largo plazo a la inflación como puede ser la bolsa de valores, bienes inmuebles, oro…

Veamos el tremendo impacto del interés compuesto con un ejemplo. Si decidimos invertir 1 euro cada día durante 35 años en bolsa y obtenemos una rentabilidad descontando la inflación del 6.6%, el capital final será de 49.313,5€.

Por el contrario, si este dinero lo depositamos en una cuenta que simplemente nos permite cubrir la inflación, el resultado final será de 12.775 €. Es decir, el capital resultante será 3,8 veces mayor que en el supuesto en el que hemos tenido el dinero “parado”.

Por este simple motivo, considero que es relevante aprender acerca de las diferentes maneras de rentabilizar nuestro capital.

*Disclaimer: el contenido es solo para fines informativos, no debe interpretar dicha información como asesoramiento de ningún tipo. Cada inversor debe tener criterio propio, no basar sus inversiones en lo que dice un pardillo.

Se que este post es muy básico pero considero que para alguien que está comenzando le puede resultar muy útil.

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