Es algo más complicado. El prestamista de última instancia no tiene como función cubrir las deudas de otros. Más bien su función es evitar que las deudas de otros terminen teniendo la capacidad de hacer quebrar a negocios solventes debido a que la falta de confianza en el pago de otros se resquebreje en exceso.
No obstante no es ni un papel fácil de decidir que función exacta tiene ni es algo que vaya a actuar siempre con unas reglas fijas. La parte de Kindelberger de este libro, que es la original, Manías,pánicos y cracs - Kindleberger y otros , no deja de ser en el fondo un análisis sobre las opciones que ofrece la existencia de un prestamista de última instancia, y las dificultades sobre su labor para poder gestionar y/o mitigar los pánicos financieros.