Manías,pánicos y cracs - Kindleberger y otros

Una extraordinaria recomendación de @Ruben1985 . No se trata de un libro escrito en colaboración por varios autores sino de un libro escrito hace mucho por Kindleberger que luego le fueron añadiendo sucesos más recientes otros autores.

Quizás para una primera lectura sea más interesante leer las versiones nuevas dado que aproximan al lector a sucesos que conoce mejor, pero corren un riesgo, notable en este de caso, de perder parte de las ideas principales que quería transmitir el autor inicial del libro.

En este caso parecen las últimas versiones haber virado su mensaje hacia cierta capacidad de “predecir” las burbujas cuando el propio autor inicial mostraba que la famosa palabra burbuja era la que menos le interesaba del asunto, dado que su intención inicial era que formara parte también del título, pero puestos a suprimir alguna prefirió suprimirla antes que las otras 3.

Este propósito inicial se basa en mostrar que el comportamiento humano en los mercados no es precisamente el de personas de una racionalidad extrema aunque parte del tiempo pueda ser así.

Nada pertuba más el buen juicio de una persona por lo general sensata que ver al vecino hacerse rico.

Esta frase inicial del libro deja bien a las claras este aspecto. La importancia de las palabras manías y pánico, por encima de burbuja o crac, incide en este aspecto.

Añade un matiz importante en el sentido que a veces parte del problema de la racionalidad de los actores del mercado se basa no tanto en que el comportamiento individual no tenga sentido sino en que lo que es una falacia es pensar que un gran conjunto de personas podrá hacer eso en la práctica. El ejemplo de muchas personas creyendo que podrán salir todos a la vez por una única puerta es muy ilustrativo al respecto.

El otro propósito del libro es insistir en la idea de la conveniencia de la figura del prestamista de último recurso y, especialmente, de alguien que quiera ejercer este papel a escala internacional. En todo caso no se trata para Kindleberger de una figura mágica sino simplemente de que su existencia ofrece un marco mejor para gestionar los problemas asociados a los pánicos, aunque no por ello exento de problemas.

Kindleberger y el peso de la historia

Para los que nos gusta citar a la historia como referencia para contrastar hipótesis económicas o acerca del funcionamiento de la inversión, Kindleberger es una referencia de lo más interesante. Su estilo, lejos de incidir sólo en episodios concretos para reforzar sus tesis, suelen incidir en un montón de episodios acerca del posible problema a estudiar, dejando que la complejidad del problema aparezca en toda su extensión y uho termine con la sensación de la debilidad intelectual de sus posibles conclusiones.

En el caso del tipo de episodios narrados ni necesita recurrir a uno de los ejemplos clásicos históricos de burbuja más conocido de todos, el de los tulipanes, argumentando la falta de fuentes de información acerca del mismo.

burbujas y reglas

A los inversores nos gusta guiarnos por reglas a la hora de tomar decisiones de inversión. Sin embargo, la dinámica de ciertos procesos complica esperar poder tomar según que clases de decisiones. En el caso de las burbujas y los cracs suele tener gran capacidad de aparecer el efecto contagio cuya magnitud final es difícil de establecer en cada episodio concreto.

Tanto la fase de subida como la posterior caída tienen una enorme capacidad de no sólo afectar a un activo o zona geográfica concreta sino a todo lo que lo rodea. Pensar, por ejemplo, que sólo los negocios insostenibles se verán arrastrados por un crac suele terminar siendo una falacia peligrosa en esas situaciones. También suele ser un error pensar que en la fase de subida las condiciones de la burbuja sólo afectan a un tipo concreto de activo sino que sus ramificaciones suelen tener capacidad de extenderse por todo el sistema. Se puede incluso acertar sobre que algo está en fase burbujística para errar notablemente en que otras cosas están al margen de la misma.

Y tampoco cabe esperar reglas concretas en la propia actuación del prestamista de último recurso caso de existir. Precisamente la existencia de esas reglas tendría implicaciones en la forma de afrontar el riesgo por parte de los actores del mercado y por lo tanto no habría que esperar que la actuación del mismo sea siempre igual. De hecho Kindleberger suele mostrar gran cantidad de episodios, y en cierta forma también las razones, por las cuales se terminaron haciendo cosas distintas de las que se informaba que se harían.

En resumen, diría que las ideas de Kindleberger, más allá de la visión que uno pueda terminar teniendo al leer las ideas de otros autores del libro, costituyen un punto interesante para plantearse la magnitud de la propia naturaleza de los mercados y como habrá que terminar manejando situaciones donde se va a correr el riesgo de ser literalmente barrido por la propia magnitud y violencia de los fenómenos que pueden llegar a ocurrir.

Pensar que otros actores del mercado son racionales (o irracionales) en el modo que nos pueda interesar a nosotros, aunque es un esquema que suele funcionar en general, va a saltar por los aires cuando aparezcan según que tipo de situaciones que aparecen de vez en cuando.

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