En el ámbito universitario ha evolucionado de una manera terrible. Ya en el año 23 se empezaron a detectar trabajos (esos que tan de moda se pusieron a raiz de la llegada del Plan Bolonia) realizados por las primeras IAs. Como yo no soy de poner muchos trabajos tampoco le di mucha importancia, incluso me pareció bueno que los estudiantes dominaran la herramienta (si hacían un buen uso de la misma, claro está). Estos días me contaba una compañera de esas que les inundan con trabajos, que los estudiantes ya no se cortan y muchas veces entregan los documentos creados por la IA sin ni siquiera haberlos revisado (o tras una revisión manifiestamente mejorable).
En cuantro a los exámenes, ya el año pasado pillé a uno tratando de resolver un problema con la IA, pero no fue capaz Las cuentas del Gran Capitán - nº 436 por Lotas.
Pero es que este año las IAs resuelven a la perfección todo tipo de problemas de cualquiera de las asignaturas que imparto. De hecho, me he visto obligado a prohibir el uso de cualquier dispositivo electrónico en exámenes porque en el último examen en el que los permití, por mucho que vigilé sin detectar nada extraño, me temo que más de uno me la lio sin saber yo como. Siempre he permitido uso de cualquier medio y material en los exámenes de problemas, pero se acabó por ahora.
Por otro lado también me viene muy bien a mí para poner exámenes, pero al menos yo tuneo lo que me ofrece la IA. De hecho estoy buscando la manera de darle una vuelta a los enunciados para engañar a la IA y volver a permitir el uso de dispositivos en los exámenes, estoy en ello.
En cuanto a la repercusión de la IA en la investigación y publicación de papers científicos, casi prefiero no saber nada al respecto. Colgar la bata de laboratorio tras el tercer sexenio de investigación ha sido una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida.