Sobre el propósito

Buenos días a toda la comunidad +D

Quería compartir con todos vosotros una serie de inquietudes que me rondan la cabeza desde hace aproximadamente dos años, y que se van intensificando de manera importante con el paso del tiempo. Aunque no participe escribiendo, llevo mucho tiempo siguiendo a menudo esta comunidad e incluso he tenido la oportunidad de asistir a uno de los eventos organizados. Soy consciente de que la experiencia y la sabiduría abundan por estos lares, y es por ello que me he animado a iniciar esta charla.

Lo que me gustaría exponer tiene que ver con lo que podria llamar “el propósito de vida” de cada uno. El famoso “Ikigai” japonés.

Entrando ya en mi visión y experiencia, la verdad es que no puedo decir que esté del todo satisfecho con mi situación actual. Aun no he llegado a la treintena y llevo trabajando 7 años en ámbito empresarial. Más concretamente, en departamentos financieros. Empecé como consultor para acabar pasando más tarde por dos multinacionales industriales, en una de las cuales sigo ocupando un puesto. Por simplificar, desde pequeño he seguido “el camino correcto” marcado por mi familia y por la sociedad. Lo típico. Estudia, saca buenas notas, ve a la universidad, consigue un buen empleo, estabilidad, buen sueldo (“una tele grande que te cagas”, como dirían en Trainspotting)… El problema viene cuando me di cuenta (hace aproximadamente 2 años) de que “el camino correcto” estaba muy lejos de ser el nirvana que yo había creído que sería (error mío, ahora sé que no hay que hacerse expectactivas de nada y que hay que cuestionarlo todo). Dicho esto, no culpo ni a la sociedad ni a mi familia puesto que entre los 18 y los 22 tenía todo el tiempo del mundo (mientras cursaba mis estudios) para haber tratado de hacerme estas preguntas, pero supongo que con esa edad las prioridades son otras y estás más pensando en la fiesta de turno que en la búsqueda de sentido vital.
Siguiendo con mi experiencia personal, el “chispazo” me vino cuando esta “falta de sentido” (sin ser consciente en ese momento) se tradujo en un pico fuerte de estrés/ansiedad que hizo que me replanteara muchas cosas. Lo más inmediato fue el adoptar nuevos hábitos más saludables en términos de nutrición y actividad física, que los anteriores sin ser catastróficos resultaban muy mejorables. Seguido a esto, empecé a investigar/leer sobre filosofía, mentalidad, estilos de vida… y así, me topé con estoicismo (memento mori…), budismo, el movimiento FIRE (que me llevó a la inversión), el minimalismo… y en esas estamos. Gracias a estos dos años de autoconocimiento y trabajo personal podríamos decir que me encuentro mucho más enfocado, vivo en el presente y disfruto enormemente de las placeres de la vida. Sin embargo, veo que mi profesión y para lo que me preparé parece que no me llena ya que no veo ninguna contribución a la sociedad. Hablando claro, es un trabajo de muchas horas de PC, Excel, reports complejos, poca interacción social… y hay muchos días en que, simplemente, no le encuentro sentido alguno. Me digo que, por ejemplo, un buen profesor que influenciara positivamente a algunos alumnos al año tendría un impacto social muy significativo en comparación con mi profesión actual (como dice el Talmud “el que salva a un hombre, salva la humanidad”). Por no hablar de que con el tiempo libre disponible se podrían hacer otras cosas al margen, como viajar por periodos más largos, colaborar con asociaciones, etc. O poder aportar mis skills en finanzas, idiomas, etc. a alguna asociación/ONG. O también puede ser que simplemente tenga que reprogramar mi cerebro y desempeñar mis tareas actuales con distinto enfoque y mentalidad. En fin, como ven, todo es pura divagación y tengo mucho trabajo por delante todavía ya que por ahora yo no sé cuál es el mío.

Aparte de darle gracias al valiente (si hay alguno) que haya tenido el coraje de leer toda esta chapa, me gustaría saber si alguien ha pasado por alguna experiencia similar, de reconversiones, o simplemente conocer su opinión sobre “este rollo” del propósito. Asimismo, siéntanse libres de compartir sus experiencias personales, sean similares o no a la que acabo de exponer.

Que pasen un buen fin de semana.

Saludos

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¿Hay alguien que no se haya sentido alguna vez así? Por lo que comenta tengo unos 20 años más que usted pero me siento muy identificado con casi todo lo que comenta desde las prioridades a los 18 años hasta el cambio a hábitos más saludables y la inversión. La diferencia es que a mi el chispazo me vino en la cuarentena y no en la veintena, en eso tiene usted ventaja.

Sobre el tema de la contribución social del trabajo le recomiendo leer este libro:

No sé si está en español, yo lo leí en inglés.

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Yo cuando tenía su edad me sentía igual. A pesar de tener un trabajo en apariencia inmmejorable, no era feliz. Concretamente recuerdo que muchas veces imaginaba que moría y a las puertas del cielo, San Pedro me preguntaba: ¿Y bien, que has hecho en la vida? entonces yo le describia mi trabajo y el me contestaba ¿Nada más? ¿Con eso quieres que te deje entrar? Me temo que no será suficiente.
Luego cambié completamente mi orientación profesional, para acabar haciendo algo totalmente diferente de lo que había planeado. Tampoco diría que ahora soy feliz, quizás lo más apropiado sería decir que me siento menos desgraciado. Sin embargo estoy convencido que ahora San Pedro si que me dejaria entrar.

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En parte, +D creo que se ha creado para que un poquito de esto podamos tener en un futuro si nos apetece y nos organizamos bien!
La inversión se trata de eso, renunciar a algo hoy para que nos permita hacer algo en el futuro!

¿No cree que podría compartir con la comunidad sus experiencias profesionales y así poder como ese profesor generar ese impacto con nosotros?

Muchas gracias por su hilo, le hace a uno reflexionar aún más si cabe.

Anímese y siga compartiendo con nosotros cosas que le vienen a la cabeza!

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Saludos cordiales.

¡Mire lo penoso que es trabajar que pagan por hacerlo! Sea cuidadosos porque todo el mundo ve mejor algún trabajo que el propio. Además, cree que el otro trabajo es más fácil.

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Estimado @emf23, Es usted valiente por compartir esta reflexión que alguna vez hemos sentido todos.
No soy nadie para dar consejos pero a veces la edad va filtrando la verdadera importancia de las cosas y le voy a comentar mi opinión.
Yo creo que su " vacío espiritual" es solamente una etapa producida por una puntual duda sobre las metas personales. Piense que a veces el exceso de seguridad crea pereza , insatisfacción y baja la autoestima.
Cuando tenía 20 años hice un viaje a Imilchil ( Atlas marroquí ) y pasé unos días con un pastor bereber. Hablábamos mucho por las noches en la jaima ( íbamos con un traductor) y en un momento dado salió la palabra “depresión”. Pues no existía traducción al bereber y nos costó mucho explicarlo. Y tras muchas explicaciones contestó ( mas o menos)…
Ahhhh, sí , yo estoy deprimido cuando la nieve se alarga y no hay pasto para las cabras, y cuando no tengo mucha leña para acabar el invierno.
Entiendo que todavía no tiene hijos. Hay un antes y un después. Con el tiempo me he dado cuenta que aclarar mentalmente las metas de tu vida y luchar por ellas es importante para mantener tu energía positiva. Criar y educar a los hijos es una meta muy grande y árdua. Levantar y mantener una empresa y sus empleados ( mi caso ) es otra gran meta. Y dar a los demás sin pedir nada a cambio es otra meta.
Le invito a que reflexione sobre sus metas, es fundamental.
Recuerde que uno de los sentidos de este magnífico foro es la búsqueda de la meta de la independencia financiera, añadiendo en el camino las amistades que surgen y el regalar o intercambiar conocimiento de una forma muy altruista.
Así que reflexione sobre sus metas y cómo luchar por ellas. Una persona sin metas es una persona sin futuro.
Un cordial saludo

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@emf23 agradecer primero su honestidad en sus pensamientos y comentarios, ya tiene un buen camino andado si con la edad que manifiesta piensa de esta manera, cuestionándose su presente profesional de éxito. El 99% de los jóvenes en su situación ni se lo han planteado.

Dicho esto, cito a @Fanguillas por su acertado comentario, que demuestra experiencia de vida recorrida:

Yo tengo más edad que Vd. y @Fanguillas, ya entrando en la jubilación, y mi recorrido en la vida también ha sido intenso y lleno de dificultades, pero es que la vida es eso, lucha, objetivos, ideales, realidad, familia… Yo tuve mi primer hijo con 23 años, y el segundo con 24, así que se puede imaginar mi recorrido en la vida. No tuve ocasión de plantearme las cuestiones personales que Vd. ha comentado de forma tan sincera. Yo valoraba mi trabajo como un medio para conseguir muchos fines personales, que no materiales orientados a la ostentación o la riqueza. Mis objetivos eran mantener una familia, pagar un piso, educar lo mejor posible a mis hijos, etc… Como la mayoría de los padres jóvenes de mi generación.

Comparto sus pensamientos sobre estoicismo (le recomiendo el hilo El dinero en el estoicismo), budismo y demás culturas basadas en el minimalismo, y en mi opinión creo que puede aprender a compaginar su profesión con el desarrollo personal. También puede ver en su profesión financiera elementos que le ayuden a desarrollar sus experiencias en todos los sentidos de su vida, como dice ayudar a la gente de muchas formas.

Siempre me he considerado creyente de estas ideas, y sin embargo mi profesión era eminentemente técnica y de gestión diaria con asuntos tecnológicos que estaban bastante alejados de las creencias en las que coincidimos. Yo aprendí a disfrutar de mi profesión, de la gestión de proyectos y equipos de personas, a desarrollar mi inteligencia emocional, y le puedo asegurar que mi forma de ver el mundo me ha ayudado muchísimo a progresar profesionalmente, y como persona también.

Para terminar y animarle a que recorra con ilusión y entusiasmo su camino de la vida en todos sus aspectos, le recuerdo una cita que @jvas escribió en uno de sus post y que me encanta por su verdad y belleza: "Algún día, mirando hacia atrás, verás esos años como los más hermosos de tu vida" (Sigmund Freud).

Un saludo y muchas gracias por sus comentarios.

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Estimado @emf23 ,

Pese a que yo diría que ya le han dado ideas excepcionales, ahí van mis cincuenta céntimos, por si le resultan de utilidad.

Para aliviar su zozobra, le diría que lo que le pasa es absolutamente normal, y que todos en mayor o menor medida, hemos pasdo (y lo que es peor), pasamos por momentos así. Una veces será el área laboral, otras la pareja, otras los hijos, otras … y es algo lógico y normal, porque estamos cableados así. La insatisfacción, si quiere verlo en positivo, es un potente motor de mejora, y si quiere verlo como el reflejo de la dura realidad en tono castizo, “mira que buen día hace, ya verás como viene algún hijo de… a fastidiarlo” .

A modo de resumen a vuelapluma, estas ideas me hubieran resultado útiles cuando atravesé una etapa similar hace ya bastantes años, lo que por supuesto no tiene que ser cierto para usted, pero bueno ahí van:

- Más que el propósito de la vida, son la suma de propósitos

A los seres humanos nos gusta mucho simplificar las cosas, y por eso condensamos grandes montañas de información en bloques manejables. Si pensamos en el propósito de la vida, como una entidad única, lo cierto es que estaríamos ante que nacemos para morir, pues más o menos es lo único que nos une como seres vivos. Pero si lo viéramos a lo largo de la vida, nos daríamos cuenta de dos cosas curiosas.

A) El propósito vital varía a lo largo de la vida y como bien la ha dicho @fanguillas cuando somos jóvenes tenemos uno, cuando tenemos hijos otro, y cuando nos hacemos mayores (me imagino, pues no lo se), que habrá una evolución del segundo, con lo cual será otro distinto.
B) El propósito vital es personal e intransferible, y sin embargo la sociedad actual, se empeña en darnos una serie de dogmas acerca de lo que debería ser para ser una persona exitosa.

- La vida real no son líneas rectas sino curvas.

Nos han enseñado a pensar en proyecciones, en que si hoy hacemos equis, pues la proyección será x+n , con lo que si hemos estudiado un área, deberemos desenvolvernos en ese área etc… y esto es verdad a veces, pero no siempre. Lo bueno y lo malo del tema, es que depende de uno mismo cambiarlo.

Una verdad dolorosa, es que el “tap dancing to work”, puede que sea verdad para algunos siempre (que lo dudo), pero para otros, el común de los mortales, no siempre. Lo que viene siendo que en la vida real uno tiene que comerse las verduras, antes de tomarse el postre. Y esto, nos guste o no es así. De todas las tareas que hace uno, hay muchas que son un coñazo, pero hay que hacerlas.

Otra verdad, esta un poco menos dolorosa, pero aplicable, es que es posible ver el lado bueno de las cosas en bastantes actividades, y cuando uno está haciendo un trabajo que no le gusta, puede pensar… “no pienso hacer este trabajo el resto de mi vida, por lo que voy a buscar desde ya en que quiero invertir mi tiempo, pero mientras tanto, voy a intentar ver qué puedo aprender interesante y que me vaya a servir después en este”. Para mi esta es la clave de mucha gente que he conocido exitosa. Saben perfectamente que no van a quedarse , pero se dejan la piel y sacan lo bueno de su tiempo en ese trabajo.

Si su trabajo le empeora como persona, mejor cambiar.

- Siempre que te acercas a algo , te alejas de algo.

Esto para mi es básico tenerlo claro, y es algo que casi todo el mundo obvia. Uno ve a Pepito que es un monstruo construyendo cohetes espaciales, y piensa…"¡qué afortunado es Pepito!" , “me gustaría ser como el” , pero casi nadie pone en la ecuación el precio que Pepito ha pagado para construir cohetes. Todos estamos continuamente pagando el precio por algo, incluso cuando decidimos no hacerlo, pagamos ese coste de oportunidad. Y esto nos lleva a un punto interesantísimo.

Si nos basásemos en el sentido común, podría decirse que vivir una vida equilibrada, sería la clave de encontrar un propósito vital universal, pero de nuevo cada persona es un mundo, y para mucha gente vivir esa vida, sería algo anodino y aburrido, por lo que de nuevo estamos ante el famoso paradigma de que “no hay un zapato para todas las tallas”.

Los fanáticos inteligentes, que no son más que los psicópatas de toda la vida, necesitan llenarse de una única actividad… y oye, no tiene porque ser malo. Sin embargo, el vulgo los admira por esa faceta, cuando ambis serían unos desgraciados si se intercambiasen los destinos.

Recuerdo que le hice esta reflexión a cierto representante “farandulesco” de una firma de inversión, de estos que hablan mucho de los grandes inversores, pero no suelen pensar nada especial, ni diferente, por si mismos y se enfadó :smiley: Si, hijos míos si, los psicópatas cumplen una función en la naturaleza, y no todos tienen porque ser negativos (si uno no convive con ellos, claro está).

- El cesped siempre crece más verde en el jardín del vecino.

Y ya vamos terminando, que esto se les estará haciendo bola.

La frase que abre esta parte, es vital tenerla en cuenta. Por lo general, la idea que tenemos de las cosas es mucho más placentera que las cosas en si misma. Y se lo dice un practicante del hedonismo y de no privarse de demasiadas cosas.

Tampoco es bueno irse al otro extremo, que es algo así como “ya que no puedo tener equis, eso no vale nada”, pues esto es bastante triste.

Resumiendo. Cada persona tendrá unos propósitos vitales distintos, que irán variando a lo largo de la vida. En general, tener un trabajo que a uno le guste es importante y hace la vida mucho más agradable, pero igualmente importante es tener una vida balanceada, y eso no siempre es posible, pues solemos dejar cosas desatendidas a lo largo del camino.

Unas veces estará uno más alineado con su propósito vital y otras menos, pero eso se debe aceptar como algo normal, y lejos de frustrarse, mejor darse cuenta , corregirlo y saber que dentro de nada se te volverá a descalibrar, así reduce uno la presión y la vida se convierte en un proceso inacabado mucho más divertido y apasionante.

Vaya rollo les he soltado…

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Poco que aportar a lo que ya le han comentado.

Acerca del trabajo y su situación, por la que de una u otra manera hemos pasado o pasaremos todos, le recomiendo este libro:

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Desde hace un tiempo decidí que no tengo muy claro lo del sentido de la vida, y por tanto no veo un objetivo claro. Mi propósito entonces es vivir feliz y ayudar a los que me rodean para que lo sean y dotar a mis hijos de herramientas mentales para que en el futuro lo sean.

Mi trabajo no me motiva, y no veo cómo salir de él, entonces trabajo intentando hacerlo bien, porque algo sí contribuirá a la sociedad (aunque tengo claro que sí ni lo hago yo o mi empresa, otro u otra empresa lo hará). Además le he restado importancia como factor de felicidad en mi vida.

Creo que tengo suerte de ser poco ambicioso y tener facilidad de adaptación a mi entorno y un nivel alto de serotoninas o lo que sea permanentemente. También es verdad que no he sufrido grandes tragedias en mi vida, habrá que ver cuando lleguen…

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Interesante el hilo y además con bastantes contribuciones. @emf23 yo no puedo y creo que no debo dar consejos, pero puedo compartir mi experiencia y si te sirve algo, pues aprovechalo.
Casi te duplico en edad, y desde hace unos años estoy reflexionando sobre el sentido de la vida.
Desde pequeño, igual que tu, he seguido lo que se esperaba de mi. A fecha de hoy, mi situación es envidiable, pedir más, es ser inconformista. Sin embargo, ando buscando el sentido a la vida.
Fechas concretas que han supuesto una reflexión:

  • hace ya más de 14 años, un infarto, menuda reflexión ver a los médico corriendo a tu lado y no sabes si es grave o no, y si al día siguiente lo vas a contar o no. Por suerte todo terminó en un susto, fue un aviso.
  • después por circunstancia que ahora puedo comprender, pasé una depresión, seis meses tomando antidepresivos, hasta que lees el prospecto de la medicación y algunos foros, y decides que tienes que salir si o si. Al final salí, aunque me han dejado con estas reflexiones sobre la vida.

Un libro interesante, es “Tus zonas erróneas” de Wayne W. Dyer. Es interesante, te hace reflexionar, y ser más tu mismo. Igual de interesante es el “Ikigai” de Héctor García y Francesc Miralles. Para rematar “El hombre en busca de sentido” de Viktor Frankl. Así podría seguir…

He estudiado desde una base científica el secreto de la felicidad, la longevidad y hasta la antidepresión y podría resumirlo en lo siguiente:
a) Alimentación saludable.
b) Ejercicio actividad física. Junto con la anterior, es para mantener el cuerpo sano.
c) Relaciones sociales. Familiares, amigos, etc. Conocidos y desconocidos.
d) El aquí y el ahora. Enfocarte en hacer bien todo lo que haces (incluye el trabajo). Disfrutar.
e) Ayudar a los demás. Pero ser tu quién decide en que ayudar. Dar tu tiempo a cambio de nada, que es lo más valioso que tenemos ya que es limitado.

Mi han decepcionado mucho las personas, creo que hay mucho “ego”, “envidia”, por eso debo enfocarme en mí, en hacer cosas por los demás, pero sin esperar nada a cambio.

Yo soy el responsable de mi felicidad, no lo demás. La felicidad no depende de dinero que uno gana (una vez superado un cierto umbral, la curva se vuelva casi plana). La felicidad depende que la suma de buenos momentos sean superiores a los malos momentos.

La familia, los hijos, aportan de todo. Hay que saber gestionarlo.

El trabajo, por muy bueno que sea, siempre tendrá su lado oscuro, que hay que saber darle la vuelta. Todos, todos los trabajos tienen un lado oscuro.

Ahora, después de llevar unos años reflexionado, creo que estoy bastante centrado. Tal vez este año de pandemía, yo considero un año perdido en mi vida, me ha tambaleado un poco, pero creo que lo llevo bastante bien.

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De lo único que me arrepiento es de haber tenido miedo. De no hacer , de no cambiar, por miedo.
Mi consejo es que se atreva con todo … luego será demasiado tarde.
Un saludo afectuoso para todos uds.

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En primer lugar felicitarle por tener una vida interior tal que le permita tener este tipo de pensamientos y además afrontarlos desde el pragmatismo, queriendo cambiar hacia mejor. Creo que este foro es una joya porque la mayoría de los que escriben comparten esa capacidad y es de agradecer porque, aunque aquí abunde, en la vida real no es tan común.

Yo estoy rozando los 30 y pienso mucho al respecto, tanto que se ha convertido casi en el propósito de muchos de mis días. Comparto muchas cosas de las que comenta y estoy contentísimo con mi vida, tanto que me parece obligatorio ayudar a lo mismo a los demás. Y no me refiero a dinero, éxitos o cualquier cosa que se pueda intentar vender con un curso. Compartir es lo que me da verdadera felicidad, especialmente cuando son pequeñas cosas pero con gran impacto, porque ahí me demuestra que no es una cuestión de capacidad sino de mera intención.

Y creo que esto que comenta don Camacho tiene todo el sentido.

Muchas veces parece una tontería, porque sabemos cosas durante años y pensamos que son baladí, pero una explicación a tiempo puede cambiar mucho la vida de los demás. El ser humano lleva años programado para contar historias, transmitir conocimiento y hacer que los que vengan lo tengan más fácil que los que se irán. Ha sido así siempre, nuestra cultura se fundamenta en ello.

Tampoco es casualidad que las profesiones “vocacionales” suelan estar relacionadas con la salud, la educación, la defensa de los demás o el arte. Todas esas ramas tienen en común la ayuda a los demás, desde el mejorar la vida del resto aunque sea un rato mientras ven una película, leen un libro, degustan un plato gourmet (de gambas para don Arturo) a salvar vidas humanas o formar al próximo presidente. Con la transformación digital en parte se está perdiendo esto a base de “búscalo en Google”, “hay un curso buenísimo en coursera” o “en youtube hay un profe de historia que te lo va a explicar mejor que yo”. Ninguna de esas afirmaciones es mentira, pero que la transmisión de la información sea óptima no quiere decir que sea mejor, porque en el camino se pierde el vínculo que hace humana la vida, que en el fondo se asemeja mucho al propósito que buscamos.

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El propósito de una vida es una vida con propósito .
Quien se entrega nunca yerra .
El amor se reconoce por lo que entrega no por lo que exige .

Podría seguir enunciando reflexiones , pero para que sean útiles quien las lee debe adaptarlas a su forma de pensar .
En el hilo le han respondido con una gran carga de experiencia vivida , lea entre lineas , compare esas experiencias con las que usted haya vivido .
Lea a los clásicos estas mismas o parecidas preguntas ya se las hacían y luego sin prisa elija entre los caminos que se le presenten , esa será su meta hasta la próxima bifurcación , estar en camino no elimina hacer el camino y en el hay de todo , calor ,lluvia , gente buena , gente mala etc. y esto cada uno lo debe gestionar con el conocimiento del que disponga en ese momento asumiendo sus limitaciones .
Se puede partir de la creencia de un ser completo, absoluto o de un ser que tiene todo el recorrido por hacer y que cada objetivo es un logro.

Termino con una cita de Sigmund Freud : La única persona con la que deberías compararte , es con la persona que eras ayer . Esa es la persona a la que debes superar y en la que debes fijarte para ser mejor .

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Lo tendría todo si no faltara el miedo en el pecho . " Francisco Cabrales poeta y cantautor "

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Buen hilo y estupenda reflexión que todos en gran parte nos hemos planteado, unos a temprana edad, como es el caso de @emf23 y otros como es el mío casi 20 años después que usted.
Siempre he pensado que si me encontrara con el genio de la lámpara Aladdin, mi deseo sería sin duda, poder volver a tener 20 años con la experiencia y conocimientos actuales, porque yo también fui de los que a pronta edad no me planteaba estas reflexiones que son más típicas de los cuarentones. Me quedo con el dicho “más vale tarde que nunca” como consuelo de tonto porque la primera opción no la veo posible. Así que como comentan otros compañeros sientase afortunado por llegar con tan corta edad a estas meditaciones.

En mi caso soy consciente que internet ha puesto las herramientas para poder adquirir de manera más amena y sencilla todo este conocimiento, experiencia y lecturas. Por ello creo que hace 25 años existían las fuentes para beber esa sabiduría, pero de una forma que no llegaban a tanta gente como ahora con la digitalización e internet.

No elegimos cuando nacemos por lo que no tiene sentido torturarse por ello. Cada uno debemos buscar nuestro Ikigai como bien menciona en su post y cuanto antes lo encuentre más disfrutará el camino.
Un fuerte abrazo.

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No sabe usted lo que la mayoría de los padres tenemos que sufrir/disfrutar para ver cumplido este “camino correcto”. No digo que sea el objetivo de todos los padres, ni mucho menos que sea el mejor objetivo.

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Es posible que ocurra porque el “camino correcto” tiene, como una autovía, muchas salidas por las que abandonarlo. Incluso carriles de reincorporación. Otros caminos, son senderos sin desvíos, que puede que tengan mejores vistas. O no.

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Antes de nada, muchas gracias a todos por su tiempo y su participación. Para ser honesto, la verdad es que no esperaba recibir tanto feedback e inicié este tema principalmente para poder plasmar y ordenar ligeramente esas ideas a las que estaba dándole vueltas. Además de eso, gracias al tremendo nivel de los interlocutores de esta comunidad, me llevo muchas pistas que me ayudarán a seguir trabajando. Dicho esto, paso ya con todos ustedes a continuar con la discusión:

@Laertes Muchas gracias por la sugerencia. No lo conocía y el título, aunque suene un poco directo e incluso desagradable, plasma perfectamente una parte de mis pensamientos. Por otro lado, al decir que usted también se sintió como yo me siento ahora, me gustaría saber si tiene algún consejo que darme o alguna experiencia que compartir sobre como consiguió aprender a disfrutar más de su empleo, o si por el contrario cambió de vía. Saludos y gracias.

@TTAR Muchas gracias por su respuesta. Me gustaría preguntarle cómo fue ese cambio de orientación profesional. ¿Cómo encontró esa nueva vía? ¿Fue un salto al vacío o tuvo que preparar le terreno mientras continuaba con su antigua profesión? ¿Que le permitió darse cuenta al 100% que su primera actividad no “era lo suyo”?¿Cómo supo distinguir que era algo “definitivo” y no un problema de motivación temporal o de mentalidad? Mis disculpas si le agobio con las preguntas, simplemente las puede tomar como guía para seguir compartiendo su experiencia si le apetece hacerlo :slight_smile:

@camacho113 Muchas gracias por su respuesta. Está claro que +D es algo maravilloso y trataré de acumular más tiempo y experiencias con todos ustedes :slight_smile: Respecto a la renuncia que supone la inversión (tanto de tiempo como de dinero), estamos de acuerdo. Sin embargo, aquí aparecen los estoicos y su memento mori. La verdad es que nadie sabe cuando será su ultimo día. Algunos cálculos como la esperanza de vida hace que en la sociedad actual mucha gente no reflexione sobre la muerte, pero creo que es un error. Y esta creencia es una de las que más me corroe. A veces, tengo la sensación de que mi situación actual está (muy) desequilibrada por la pata del tiempo. Estaría dispuesto a renunciar a una parte de los ingresos para comprar más tiempo libre. Tampoco ayuda si mi actual profesión, además de muy demandante en tiempo, también a menudo me parece irrelevante desde un punto de vista de la contribución social. ¿Usted no lidia con esta creencia? ¿Su trabajo le entusiasma y le permite compaginar el resto de sus objetivos? ¿Tuvo que hacer algunos ajustes en su vida para llegar a ese equilibrio? Un saludo!

@Buso Gracias por su respuesta. En efecto, tiene toda la razón. Una de las vías que pretendo explorar es la aceptación total, tratando de obviar lo negativo y poniendo por delante todas las bondades de mi situación actual. De hecho, soy consciente de que en cierto modo soy un privilegiado. Un saludo.

@Fanguillas Maravillosa respuesta, muchísimas gracias por su ayuda. La reflexión sobre el exceso de seguridad es algo que no había contemplado y que me cuadra bastante. Desde mis estudios hasta mi primer trabajo, el siguiente paso estaba muy marcado y ahora es cierto que todo es mucho más difuso en el ámbito profesional. Es cierto que en desarrollo personal, aprendizaje, nutrición, ejercicio físico… todo lo tengo muy claro y tengo mis metas establecidas, pero en el apartado profesional esa falta de claridad es sin lugar a dudas una muy mala influencia. Sin embargo, en mi situación profesional actual, lo que significaría progresar no estoy seguro de que me interese viendo el estilo de vida de aquellos que actualmente se encuentran en esa situación. Otra vez me surge la idea del desequilibrio entre tiempo-dinero-contribución social. Esa es la nube que tengo que tratar de disipar. Sobre los hijos, tiene toda la razón. El día que lleguen quizás surjan unas nuevas necesidades que hagan que vuelva la claridad en su totalidad. Un saludo.

@ultreya Gracias a usted por su tiempo y sus elogios. Sin duda, con tanta responsabilidad desde tan joven, debe de ser un gran ejemplo de aceptación, lucha y sacrificio. Quizás, simplemente, debería de “hacer lo que hay que hacer” y aprender a reprogramar mi mente. Me gustaría saber si en ese aprender a disfrutar más de su labor, utilizó o podría recomendarme alguna herramienta/modelo mental/lecturas particular que le ayudaran a manejar mejor su día a día profesional. Me ha encantado su respuesta, un baño de realidad en toda regla, pero al mismo tiempo proponiendo la integración de estas filosofías que a ambos nos interesan. Muchas gracias, me ha sido de gran ayuda. Un abrazo.

@jvas Es un honor que usted haya leído y participado en este tema. Le doy las gracias no ya solo por eso, sino por sus múltiples contribuciones de las que llevo aprendiendo muchos meses. Sin ir más lejos, sus vídeos de Holding Financiero han sido un pilar fundamental en la construcción de mi cartera :slight_smile: Agradecimientos aparte, estoy de acuerdo en la existencia de varios propósitos que incluso, bajo mi punta de vista, se podrían categorizar no ya solo por tiempo y momento vital (ejemplos: pre-inicio de vida laboral, post nacimiento de hijos…) si no también por facetas, como el propósito de tener un cuerpo fuerte o de tener una mente serena. De hecho, yo diría que el único que me perturba en estos momentos es el de encontrar una actividad de la máxima contribución social posible como fuente de ingresos que me proporcione un equilibrio recursos financieros-tiempo disponible lo más óptimo posible para perseguir el resto de mis propósitos. Por otro lado, en su respuesta, vuelve a evocar la idea de “hacer lo que hay que hacer” y la aceptación, que sin duda tiene razón. Una parte importante del desasosiego desaparecería simplemente silenciando al ego y dando el 100% cada día, independientemente de que dentro de X meses o años pase a realizar una tarea diferente. Leyéndole a usted y al resto de compañeros, creo que estoy algo obsesionado con vivir deprisa y optimizar el tiempo, pero no deja de ser una ilusión y al final la lista de TO DOs para mentes inquieras siempre estará inacabada. L parte de la contribución social, tendré que trabajar en encontrarla en otras actividades que no necesariamente sean las de mi trabajo diario. De nuevo, muchas gracias por compartir su experiencia, ha sido de gran ayuda.

Dejo aquí esta primera parte de interacciones. Gracias a todos por su participación y no duden en seguir compartiendo experiencias, opiniones y recursos relacionados con este tema.

Feliz Domingo.

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En mi caso particular el gran motor para cambiar, siempre ha sido la infelicidad. Creo que todo el mundo se da cuenta cuando la actividad que realiza “No es lo suyo”. Saber lo que uno no quiere es fácil, saber cómo conseguir lo que uno quiere es bastante más difícil.

Nunca he sido capaz de planificar mi vida, más bien he ido siempre improvisando sobre una base de prueba/error, prueba/error. Ningún trabajo de los bastantes que he tenido ha sido fruto de un estudio/preparación previos, sino más bien de estar en un momento dado en un sitio determinado, y a partir de ahí intentar hacerlo lo mejor posible.

Casi nunca he dejado un trabajo, teniendo ya otro preparado. O me han despedido, o me he hartado (o las dos cosas). Siempre he tenido un buen colchón financiero y ninguna carga familiar (hasta hace poco) lo que facilita las cosas. He tenido varios periódos de “descanso” en los que a pesar de no tener ningún tipo de “stress” y haber pensado que “Ahora me toca a mí, ahora me lo voy a pasar teta” han resultado ser bastante desgraciados.

También he constatado que lo que para mi era un infierno, para otros podía ser casi el paraíso. Casi siempre me he sentido fuera de lugar y pensando ¿Por qué no soy como los de aquí?

No creo que le pueda dar ningún consejo a nadie más allá de que siga intentándolo, quizás la vida no sea más que luchar para intentar ser feliz.

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