Mi historia — cómo pasé de estar en el limbo a construir una herramienta financiera

Hola a todos.

Me uní a este foro en 2021 y desde entonces, aunque no soy de los que más escriben en él, sí leo mucho y aporto cuando lo creo oportuno. Sin embargo, hoy me apetece compartir algo más personal, porque creo que, quizás, os pueden resonar algunas partes de mi historia.

Me llamo Gerard Baiges Gaya, soy Dietista - Nutricionista de profesión y científico de vocación. Y, desde que tengo uso de razón, la economía siempre me ha resultado fascinante, aunque durante mucho tiempo no supe muy bien qué hacer con esta fascinación.

Cuando era pequeño, a la edad de 8 años, recuerdo que mi tío invertía en bolsa. Para mí era casi magia. Recuerdo haberle dado 20 euros en algún momento para que los “pusiera en bolsa”. No recuerdo la empresa, pero sí abrir el teletexto cada día para buscar el precio de cotización y quedarme mirándolo con una ilusión desproporcionada por la cantidad invertida. Al cabo de un tiempo vino a casa y me devolvió 100 euros. Ahora dudo que los invirtiera de verdad, pero os puedo asegurar que la emoción que sentí en ese momento era abismal.

Este fue el primer recuerdo grabado en mi mente relacionado con el mundo de las finanzas.

Cuando empecé el Grado de Nutrición Humana y Dietética en Reus, descubrí dos cosas: que lo que más me gustaba era la investigación científica, no el trato clínico, y que, en mi tiempo libre — principalmente los veranos— me los pasaba devorando libros de inversión.

Empecé por muchas madrigueras a la vez — estrategias de valor, dividendos, crecimiento, ratios de esto y aquello — y cuanto más leía, más me perdía. La pregunta que me bloqueaba era siempre la misma: ¿cómo sé yo si una empresa está cara o barata? No encontraba una respuesta que me convenciera del todo.

Así que seguí leyendo. Cuatro años de grado, cuatro veranos de libros. Al entrar en el Máster en Tarragona y Barcelona, tenía bastante claro que quería invertir por dividendos — eso de construir ingresos recurrentes tenía mucho sentido para mí. También tenía claro el bróker. Lo que no tenía era el dinero para empezar.

Mi realidad en ese momento: una beca de laboratorio de 350 euros al mes para pagar una habitación en un piso compartido.

En octubre de 2017 empecé el doctorado. Sin un salario digno, sólo los mismos 350 euros.

Mi pareja, que empezó el doctorado conmigo, en el mismo laboratorio, también se sacaba 350 euros haciendo horas extra en la biblioteca de la universidad. Entre los dos hacíamos malabares para llegar a fin de mes. En 2018 conseguí una beca de proyecto donde mis ingresos subieron a 600 euros al mes, pero ella terminó su contrato en la biblioteca y pasó a cobrar unos 200 euros como becaria a tiempo parcial.

No era fácil. Ver que tu entorno avanzaba mientras tú estabas “parado” — o eso parecía desde fuera — y aun así tener que ser productivo, gestionar varios proyectos a la vez, publicar, dar la cara. Es un periodo que te curte mucho, aunque en el momento no lo sientes así.

La recompensa llegó en 2020-2021: ella obtuvo una beca predoctoral competitiva de la Generalitat de Cataluña y pasó de 200 a 1.200 euros. Yo conseguí otra beca predoctoral del Instituto de Salud Carlos III y pasé a ingresar 1.300 euros. Para nosotros fue un cambio enorme. Aunque, siendo honestos, para el esfuerzo y la dedicación que suponía ese trabajo, el dinero seguía sin cuadrar.

Defendimos la tesis en octubre de 2022 y teníamos claro que queríamos cambiar de ambiente. Aterrizamos en Suecia, en el Karolinska Institutet. Ella con contrato fijo. Yo a la espera de una beca postdoctoral que afortunadamente llegó — aunque con una letra pequeña importante: libre de impuestos, lo que significaba que al terminar no tendrías derecho a prestación por desempleo.

Aun así era ilusionante. País y proyecto nuevos, con todo por aprender. Estuve dos años en el Karolinska, 2023 y 2024, y fue una etapa que me dio mucho.

El problema llegó cuando mi jefe recibió una oferta de la Universidad de Michigan y se marchó a Estados Unidos. Yo tenía el proyecto a medias. Así que en 2025 tomé la decisión de seguirle para terminarlo — no había plan B, necesitaba ese año de ingresos y no había otra salida clara. El precio fue dejar a mi pareja en Estocolmo y gestionar la distancia durante todo ese tiempo.

En diciembre de 2025 se me acabó el contrato. Desde entonces vivo gracias al sueldo de mi pareja y a los ahorros que hemos ido acumulando.

Llevo meses buscando, en la academia, en la industria farmacéutica, en toda Europa y en Estados Unidos. El resultado: negativas casi siempre. O el CV no pasa el filtro inicial de recursos humanos, o si lo pasa, la empresa decide durante el proceso de entrevistas que ya no necesita cubrir la plaza y la retira (me ha pasado 2 veces).

Más de 30 artículos publicados, experiencia internacional en instituciones de primer nivel, referencias sólidas. Y aun así, para cada posición compites contra 500 candidatos igual de cualificados o más. El CV te mantiene en la partida, pero no te mete dentro.

En un momento dado lo entendí: esperar a que alguien me diera una oportunidad era una apuesta demasiado arriesgada. Había que reconsiderar opciones.

Cuando mi pareja viajó a Estados Unidos para presentar su trabajo, aproveché esa semana para explorar algo que llevaba tiempo dando vueltas en mi cabeza.

Durante años había ayudado a familiares y amigos a construir plantillas de Excel para que pudieran registrar y entender su situación económica. Uno por uno, caso por caso. Y siempre había algo que no terminaba de funcionar: la herramienta no se adaptaba a la vida real de cada persona.

Así que construí una versión pequeña en Python. Solo para nosotros, solo para ver si el concepto tenía sentido. El resultado no fue espectacular, pero sí le vi mucho potencial.

Ahí empezó todo.

En los próximos días compartiré cómo ha ido evolucionando. No quiero adelantar demasiado, pero si alguien está pensando en cómo mejorar el control de sus finanzas personales o familiares, creo que les va a interesar lo que viene.

Por ahora, muchas gracias por leerme y un abrazo a todos.

Gerard

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La investigacion nunca ha estado bien pagada en España.

Actualmente el sueldo neto mensual de un Profesor Ayudante Doctor en una Universidad de prestigio, en España es de 1862 euros .
Inferior al sueldo de un auxiliar administrativo con multiples complementos en un ayuntamiento de España.

Ojala su sistema de control de finanzas le de mas alegrias.

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Nos deja con la miel en los labios; hasta pronto.

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Me ha encantado la parte del teletexto, la verdad. Yo recuerdo que mis padres invirtieron en Tabacalera y les fue realmente bien. De ahí empecé a mirar las páginas salmón del periódico que compraban el fin de semana. Nos quedamos por aquí para la siguiente entrega.

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Saludos, @Gerard93.

Pues si no ha invertido en el QQQ o algún producto con riesgo similar en medio año no puede haber ganado mucho en términos a absolutos.

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No hace falta invertir en QQQ para poder vivir bien.

Si invirtio 100 000 en AZVALOR INTERNACIONAL al inicio de este año, lleva ganado 26 000 euros en medio año.

Muchisimo mas que un Profesor Ayudante Doctor Universitario.

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Apreciado @Rinimi. Todo el mensaje de @Gerard93 relata las penurias de las primeras décadas de la profesión de investigador hasta finales de 2025.

Y, por otra parte, Cobas también tiene su riesgo. El riesgo no se aniquila por cinco o seis años de éxito

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Gerard93, le deseo mucho éxito y pueda cumplir con sus objetivos.

Como le han señalado y bien conoce por su propia trayectoria la investigación no está bien pagada. No soy quien para darle consejos y menos atendiendo a que Ud. mismo nos señala con total claridad que “lo que más me gustaba era la investigación científica, no el trato clínico”.

No sé qué posibilidades hay de compaginar con cierta satisfacción ambas líneas de trabajo, pero conozco a un par de dietistas con consulta y la verdad es que aparentan un nivel de renta más que razonable y, aun conociéndolos poco, dudo que posean un currículo como el que Ud. nos expone. En fin, Gerard93, lo dicho, le deseo mucho éxito en sus objetivos.

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La estulticia reinante en el actual mercado laboral es algo que creo que no se ha visto en toda la historia. Precisamente por cosas como las que comenta, posiciones que son retiradas así porque si, posiciones “fantasma” que realmente no existen y las empresas simplemente tienen siempre colocadas por ¿marketing?, contestaciones inexistentes…y luego unos departamentos de Recursos Humanos que como comenta no se realmente cual es su función actual. Ese primer filtro ya todas las empresas lo realizan con los sistemas automáticos de IA, así que básicamente podríamos echar a todo el mundo de Recursos Humanos y nada pasaría. Y por lo que me han contado en otros sectores, parece que es algo bastante transversal. Imagino que es el signo de los tiempos, de la IA o que se yo.

Por no hablar del bucle donde todo el mundo aplica generando CV o cartas mediante IA, para que sean leídas por sistemas automáticos de IA :rofl:

En fin, mucho ánimo y no pierda la esperanza, porque entre esa maraña de bandoleros, todavía quedan sitios serios. Como también comenta, es entendible que haya muchas empresas desbordadas porque el coste de aplicar a una oferta es mínimo, y se ven con 500 aplicaciones sin comerlo ni beberlo.

Por otra parte, la verdad que mi gran admiración por todos esos años que ha echado de investigación. El trato a los investigadores en España es absolutamente paupérrimo. En otros países es algo mejor, pero tampoco veo que realmente tengan suficiente recompensa económica para todo el trabajo que hacen, imagino que salvo las personas muy muy TOP, ese 1%. Y tampoco veo en el extranjero que empresas privadas valoren o sobrevaloren a los investigadores de academia, en muchos casos más bien lo contrario por aquello de venir de la academia, salvo nichos o gente muy TOP. Es una lástima, pero el campo de la investigación no es un campo que vaya a recompensarte económicamente como mereces.

Buena suerte con su emprendimiento y buena mentalidad. Es algo que pensaba últimamente. Con el estado del mercado laboral, no por falta de ofertas de trabajo curiosamente, sino por todas las gilipolleces, inflexibilidad, presión en sueldos e inseguridad en los puestos de trabajo, como no había más gente con esta mentalidad e intentando crear algo suyo…

Y creo que el tema es la falta de tiempo, en el sentido de que no se pueden permitir más allá de un par de meses (otros ni eso) sin que les entre algún ingreso, ergo acaban aceptando lo primero que les llega.

En fin, lo dicho, mucho ánimo y a por ello.

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Más allá de darle ánimo, a los cuales también me uno por descontado, me voy a desmarcar un poco de la línea.

Entiendo que no quiera soltar de primeras aquí su producto, pero mi consejo es que lo lance rápido y se diferencie en el acompañamiento. Lo sabrá bien por su experiencia en el sector nutrición, es casi como la magia, el truco es menos del 10%, lo que hace el mago con su voz marca la diferencia.

Con software ese porcentaje es aún más radical. No se si su plan es venderlo, pero dada su situación le recomendaría buscar vías de monetizar sus talentos. Casi todas esas vías pasan por regalar el producto a cambio de feedback, adaptar, e intentar de nuevo, el boca-oreja es importantísimo.

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Buen apunte,

Cuando llegamos a Estocolmo, nuestros salarios subieron entre 1.8 y 2.25 veces respecto al doctorado (dependiendo del tipo de cambio escogido). Fue la primera vez que pudimos ahorrar de verdad y destinar dinero a inversiones. Desde el principio teníamos una cosa clara: yo tenía como mucho 2 años de contrato garantizados, y después todo era incertidumbre. Así que el plan de ahorro no era opcional — era la única red que teníamos.

Afortunadamente pude extender un tercer año yendo a Estados Unidos, con un salario 2.6 veces superior al del doctorado, y con el foco puesto en ahorrar al máximo porque el precipicio ya era visible.

Durante todo ese periodo nos marcamos una horquilla de ahorro del 20-25%, aunque casi siempre rozamos la parte baja. Una parte de esa liquidez fue drenada a inversiones.

En cuanto a cómo gestionamos la situación actual: nos organizamos de forma que el salario de mi pareja cubre los gastos corrientes. Si en algún mes no llega, el déficit lo dividimos entre los dos y lo absorbemos con los ahorros acumulados. No es improvisar — es el plan que construimos precisamente para poder llegar aquí con margen suficiente para no tomar decisiones desesperadas.

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Estoy contigo. En ciencia pasa lo mismo: si no publicas a tiempo, te adelantan por la derecha y por la izquierda. Así que sí, la intención es lanzar cuanto antes. Coincido plenamente en el enfoque: construir una base sólida desde la confianza, saber escuchar y seguir desarrollando una herramienta pensada de verdad para el usuario. El boca a boca es crucial, y más en los inicios. El tiempo dirá hacia dónde va, pero el entusiasmo no me lo quita nadie.

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En el primer post os conté cómo llegué hasta aquí.

Cuando llevas meses buscando trabajo y ves que el mercado simplemente no se abre, llega un punto en el que dejas de esperar. Y empiezas a hacerte otra pregunta: ¿y si en lugar de seguir tocando puertas, construyo yo la mía?

Tenía claro que si iba a desarrollar una solución, tenía que llevar mi sello. Y, por ende, eso significaba que por encima de todo debía haber transparencia. Los datos de cada usuario tenían que ser suyos, y de nadie más. Yo pondría la lógica y la infraestructura, pero la llave de acceso a los datos estaría siempre del lado del usuario.

Para que eso fuera real y no un eslogan, la herramienta tenía que cumplir dos condiciones:

  • Ser Open source, al menos en sus partes estructurales, para que cualquiera pueda comprobar qué hace por dentro.

  • Contener un Cifrado de extremo a extremo, con el descifrado ocurriendo únicamente en el dispositivo del usuario. Ni el servidor ni yo, como administrador, podíamos ver otra cosa que datos cifrados en codificación hexadecimal. De hecho, si pudiera sacarme como admin, también lo haría. **Por esa razón, la aplicación no debía conectarse a ningún banco: los movimientos se registran a mano, a propósito.

Con esto claro, me dediqué a recopilar todos los casos de uso que debía cubrir, de lo más básico a lo más complejo.

La herramienta tenía un requisito imprescindible: ser dinámica, capaz de adaptarse a las distintas etapas de una persona. Incluso considerando posibles transiciones de personas que empiezan solteras a estar emparejadas con gastos comunes y viceversa.

A partir de aquí me centré en dar soluciones a problemas reales:

  1. Cuando empiezas a trabajar, tienes conocimiento sobre los ingresos pero pocas veces lo tienes sobre los gastos. Por ello, necesitas ver tanto lo que entra, como lo que sale, en definitiva, a dónde va cada euro. Así pues, esta herramienta genera con estos datos, la foto financiera de tu mes, tu patrimonio y tu flujo de caja.

  2. Cuando te vas a vivir en pareja, si cada uno tiene su cuenta bancaria, con esta herramienta ves los datos conjuntos y, en los gastos compartidos, cuánto le debe uno al otro: por proporcionalidad o asignando un % (50/50, por ejemplo).

  3. Detector de déficits: si llega una mala racha, la herramienta detecta los déficits recurrentes y te muestra cuántos meses de liquidez tienes antes del impacto.

  4. Fondo de reposición: para el coche, la caldera o los electrodomésticos, vas provisionando su reemplazo poco a poco, para que el día que toca cambiarlos no haya ningún susto.

  5. Simuladores: la herramienta lleva simuladores integrados que parten de tu realidad económica, de tu propia generación de caja. Así ves de forma personalizada cómo quedaría tu ahorro si firmas una hipoteca en unas condiciones X o pides un crédito en unas condiciones Y.

  6. Multidivisa: cuando viajas al extranjero y tienes dinero en distintas divisas puedes añadir tus cuentas (bancarias, wallets, efectivo) y así, siempre sabes cuánto tienes en total en base a la divisa principal y usando el último tipo de cambio publicado por el BCE.

  7. Inversiones: registras tus posiciones en cada bróker y haces su seguimiento gracias a la conexión con Yahoo Finance.

De momento lo dejo aquí, en el concepto y la filosofía detrás del proyecto. En los próximos días publicaré un tercer post enseñando cómo ha quedado la interfaz, y ahí abriré la puerta a quien quiera echar una mano probándolo (una beta de 2-3 semanas). Si la idea os resuena, me encantará leer vuestras críticas: son justo lo que necesito ahora mismo.

Lanzamiento previsto para julio.

Gracias de antemano.

Gerard

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Como idea, que igual ya tiene implementada, cuesta mucho encontrar un buen simulador de amortización. Al final lo normal es hacerlo en excel. En casa hicimos uno que fuimos refinando y quedó una cosa muy chula incluyendo simulador de IPC, cashflow y tal. Si hubiera existido habría pagado gustoso un par de cafés al mes para evitar el trabajo (aunque aprendimos bastante).

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Puedo contarte cómo está organizado el sistema:

Cuando una persona ya tiene varias deudas, hay una sección pensada para ayudarle a decidir por dónde empezar. Ofrece dos enfoques muy sencillos: uno que busca minimizar los intereses totales y otro que prioriza las “victorias rápidas”, es decir, empezar por las deudas más pequeñas para generar sensación de avance. Además, todo se muestra de forma visual: un gráfico compara cuánto antes terminarías de pagar siguiendo un plan frente a continuar solo con los pagos mínimos.

La estrategia de “máximo ahorro” no es una avalancha pura basada únicamente en el tipo de interés. También tiene en cuenta qué deudas liberan su cuota antes, para poder redirigir ese importe a la siguiente. En la práctica suele coincidir con atacar primero las de vida más corta, pero el criterio real combina ambas cosas.

Respecto a la inflación lo uso en tu reserva de liquidez: en la pantalla principal, el gráfico de ahorro permite alternar entre el valor total y el valor ajustado por inflación (tu poder adquisitivo real), según los datos de tu país. Actualmente cubro la UE, Noruega, Suiza, Reino Unido, Estados Unidos y Canadá. Además, distingo entre el ahorro general y el dinero que has decidido apartar como fondo de reserva para reponer gastos futuros concretos.

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Después de unos días trabajando en solucionar algunos bugs, creo que es buen momento para enseñaros cómo ha quedado la herramienta.

En el pdf adjunto encontraréis un resumen visual de lo que podéis esperar: las pantallas principales, qué hace cada sección y cómo está organizada la información.

Con esto, doy por abierta la beta privada.

Si os interesa participar, podéis apuntaros a través del formulario que dejo a continuación. Para poder dar una atención cercana y recoger feedback de calidad, he decidido limitar esta primera fase a unas 10 personas en este foro, ya que ex-compañeros, amigos y familia también quieren participar.

Así que si os llama la atención, ya lo sabéis.

Muchas gracias a todos.

Gerard

Bertly — Solicitud de acceso beta – Fill out form

Bertly_Preview.pdf

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Buenas a todos,

Quería daros una actualización de cómo va la cosa.

La beta lleva unos días activa y los primeros usuarios ya están dentro.

Desde el último post he actualizado el documento con más pantallas y flujos, y os dejo también la web por primera vez — todavía hay cosas que cambiarán, pero da una idea de hacia dónde va: www.bertly.app

Os adjunto el documento actualizado por si queréis echarle un vistazo. Si alguien se anima, que me contacte en privado.

La beta cierra el 7 de julio (con posibilidad de extensión).

Gracias a todos,

Gerard

Bertly — Vista previa beta.pdf

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Buenas a todos,

Os escribo para contar lo que he ido mejorando esta semana en Bertly — sigo en beta cerrada, iterando con feedback de algunos usuarios y con el mío propio. De momento el uso es bastante esporádico, así que en esta fase confío más en mi criterio para ir mejorando lo que ya sabía que había que pulir.

Velocidad (todavía en progreso)

Una limitación era que, al navegar entre pantallas, tardaba demasiado en verse la información desencriptada. En cada sección se hacía un request nuevo a la base de datos, y eso hacia larga la espera. El cuello de botella no era la desencriptación (del orden de 5 ms), sino el número de peticiones. He pasado de ~80 a ~50 por carga; en el peor caso — sobre todo la pantalla de inicio, con muchos datos — de ~2080 ms a ~650 ms. Aún hay margen, pero estoy contento con el resultado.

Mover dinero entre cuentas

Hasta ahora registrar un gasto o un ingreso era sencillo, pero mover efectivo de un sitio a otro, no. Esta semana he habilitado transferencias entre cuentas bancarias, billeteras y efectivo (sacar cash del cajero, pasar de ING a Revolut, o convertir EUR → SEK dentro de la misma app).

A nivel contable: no es un gasto ni un ingreso — es reubicar dinero que ya era tuyo. El patrimonio neto no cambia. También puedes indicar una comisión en retiradas de efectivo; útil cuando viajas y sacas dinero en un cajero que no es de tu banco.

Cuenta → bróker (tratamiento distinto)

También puedes enviar dinero de una cuenta (banco o wallet) al cash del bróker — Degiro, IBKR, etc.

Aquí la lógica es otra: al ir destinado a inversión, en el flujo de caja (My Flow) se contabiliza como salida de capital. El patrimonio neto tampoco cambia — el dinero pasa del banco al bróker; solo deja de contar como dinero disponible.

Siguiente

Seguir optimizando velocidad, diseñar una PWA para acceder desde el móvil como app (no nativa, pero más cómoda), y — con estas transferencias — explorar aportaciones automáticas periódicas de una cuenta al bróker, para no tener que registrar cada envío a mano.

Un abrazo,

Gerard

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Hola a todos,

Hoy se cumplen unas tres semanas desde que lancé la herramienta en fase beta privada. En su momento, 20 personas mostraron interés en participar, aunque finalmente solo unas 12 han llegado a registrarse. La actividad ha sido bastante irregular.

Onboarding e idioma

Durante esta semana me he centrado en resolver varias incidencias relacionadas con el onboarding.

La primera, ya conocida, era el problema del idioma: en cada cambio de pantalla, la aplicación volvía a mostrar el contenido en inglés aunque el usuario hubiese seleccionado castellano. Esto obligaba a repetir manualmente el cambio de idioma en cada paso. Con la mejora aplicada, el idioma queda fijado correctamente desde el inicio — ya sea por la página en la que aterriza el usuario o por una selección manual — y se mantiene estable durante todo el proceso.

El segundo problema, que desconocía hasta que me lo reportaron, ocurría entre las dos fases del onboarding:

  1. configuración de la encriptación

  2. configuración de la cuenta

Entre estos dos pasos la pantalla quedaba completamente en blanco, y solo era posible continuar refrescando la página para poder introducir la llave y desencriptar el espacio antes de iniciar la configuración de la cuenta.

Con el arreglo implementado, al finalizar la configuración de la encriptación el usuario es redirigido automáticamente al paso donde debe introducir su llave y desbloquear su espacio, pudiendo continuar con la configuración de su cuenta sin interrupciones.

PWA (en progreso)

Además, he empezado a trabajar en la aplicación web progresiva (PWA). Para quienes no estén familiarizados con el concepto — yo mismo lo descubrí hace relativamente poco — una PWA permite convertir tu herramienta web en una experiencia similar a una app, reutilizando alrededor del 90% del código existente. Esto mejora la experiencia del usuario sin tener que desarrollar aplicaciones nativas para iOS o Android. Una PWA sigue siendo una web, pero se instala en el dispositivo, no muestra la barra de navegación y está optimizada para móvil.

Uno de sus puntos débiles es que debe instalarse desde la propia página web, lo que puede generar algo menos de confianza en comparación con descargar una app desde la tienda oficial.

En iOS, además, el proceso es poco intuitivo: al menos en Safari, hay que ir a Compartir → Ver más → Añadir a la pantalla de inicio. Es decir, si el usuario no busca activamente esta opción, difícilmente sabrá que existe. En Android y en Chrome, en cambio, suele aparecer una recomendación automática para instalar la aplicación, aunque todavía no lo he verificado personalmente.

La parte buena es que, con Face ID o Touch ID, puedes acceder a tu espacio — disminuye mucho la fricción respecto a tener que escribir la passphrase cada vez.

Un abrazo,

Gerard

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Buenas tardes a todos,

Estos días he dedicado tiempo a mejorar la parte de Inversiones en Bertly. El objetivo era acercarla a cómo trabajan muchos brókers (IBKR, Degiro…): efectivo por divisa, operaciones que mueven ese efectivo y una vista de portfolio más clara por cuenta.


Qué hay de nuevo

1. Convertir efectivo entre divisas

Dentro de cada cuenta del bróker puedes pasar dinero de una divisa a otra (por ejemplo USD → EUR), con comisión y una vista previa del impacto antes de confirmar. El movimiento queda registrado para poder revisarlo o exportarlo después.

2. Comprar y vender sincronizado con el efectivo

Al comprar, Bertly descuenta del saldo en la divisa del activo (precio × cantidad + comisiones).
Al vender, acredita el neto en esa misma divisa (precio × cantidad − comisiones).

Así el efectivo de la cuenta y tus posiciones van alineados, como en un bróker real.


3. Nuevo hub de Inversiones

Al entrar en Inversiones ves un resumen global del hogar: total invertido, valor de mercado, efectivo, ganancias realizadas y no realizadas (en tu divisa de referencia).

Debajo, tarjetas por cuenta (IBKR, Degiro, etc.). Un clic y entras al detalle de esa cuenta.


4. Vista de portfolio por cuenta

Si abres una cuenta —por ejemplo IBKR— verás:

  • Resumen de la cuenta (total, mercado, efectivo, P/L)

  • Posiciones: solo lo que sigues teniendo abierto

  • Historial: posiciones ya cerradas y listado de compras y ventas por año

  • Efectivo: saldo desglosado por divisa (EUR, USD…)


5. Detalle de cada activo

Si haces clic en un activo, entras a su ficha: cantidad, precio, coste, P/L y el historial de operaciones (cada compra y venta). Ahí es donde ves el desglose por lote.

6. Informe fiscal

Además del día a día del portfolio, Bertly incluye un informe fiscal pensado para sacar números con trazabilidad.

Desde Inversiones → Informe fiscal, puedes ver, por año:

  • Plusvalías realizadas al vender (convertidas a tu divisa de referencia)

  • Desglose de efecto del activo (subió o bajó el precio) y efecto del tipo de cambio (se movió la divisa)

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