La tragedia de Mann Gulch

Disculpen el off topic, quizás no sea la mejor manera de iniciar mi andadura en +D. Estos días en que los fuegos han estado de máxima actualidad me he acordado de la no muy conocida tragedia de Mann Gulch.

El suceso fue bastante controvertido y dio pie a nuevas técnicas de seguridad/entrenamiento y lucha contra el fuego. También fue utilizado como ejemplo del comportamiento y procesos mentales en momentos de pánico/estrés en algunos estudios. Y como no, papers (Mann Gulch Fire: A Race That Couldn’t Be Won), libros (Young Men and Fire) y películas (Red Skies of Montana).

A continuación intentaré hacer un (muy) breve resumen de lo sucedido y rescatar los dos o tres aspectos que me parecen interesantes. Es importante entender el rol de nuestro subconsciente y como nuestra toma de decisiones se ve afectada, tanto en situaciones límite como en el día a día.

En 1949 un grupo de smokejumpers [bomberos que se tiran en paracaídas para combatir el frente a los fuegos forestales] se lanzan en Montana para intentar combatir un incendio. –no entraremos en detalles, pero 15 tíos con un hacha que se ganan la vida lanzándose a apagar a bosques en llamas… creo que daría para otro artículo. Pero no vamos a hablar de técnicas chartistas en este foro.

Los smokejumpers aterrizan en la parte alta del valle de un arroyo seco. Su objetivo era descender en dirección Oeste siguiendo el cauce hacia el rio Missouri que se encuentra a unos 1500m de su posición. El terreno es escarpado y el valle está rodeado de paredes de piedra verticales (si visualizan los cañones del Ebro se harán una idea de su aspecto). Con vientos del Oeste (de cara en la dirección de la marcha), el frente principal del fuego estaba a 1 km al sur, todavía en las colinas que bordean el valle, a priori sin afectar el valle en que se encontraban. El grupo de unos 16 bomberos de élite pretendía convertir el valle en cortafuegos, con el Missouri como ruta de escape de emergencia. Inserto imagen con la situación y la ruta –Noten que la estrategia se decide a 1,000 m de altura mientras el avión cabalga sobre las turbulencias generadas por el humo.

El grupo inicia su descenso por el cauce seco y a medio camino un nuevo frente del fuego bloquea su paso hacia el Missouri. Es una zona boscosa con bastante vegetación y el frente acaba de empezar, aunque pronto avanzará colina arriba, ayudado por el viento. Están a unos 300 m del fuego, y en un primer momento el grupo está tranquilo. El capataz Dodge ordena dirigirse hacia el norte, colina arriba hacia una zona de menor vegetación, tratando de alejarse de ambos frentes del fuego. Si consiguen alcanzar las paredes de roca y encuentran un paso hacia las colinas, estarán a salvo.

Pero el fuego avanza rápidamente, 8 minutos más tarde el fuego esta solo a unos 150m. La situación empieza a ser desesperada, el fuego avanza a velocidades inimaginables –una de las hoy conocidas tormentas de fuego. Dodge ordena a sus hombres desprenderse de sus herramientas –que ralentizaban su marcha-. Este es quizás el factor más ilustrativo de cómo actuamos en situaciones límite. Varios cadáveres fueron luego recuperados todavía cargando sus hachas y palas. Este comportamiento por parte de los bomberos se repetirá en innumerables ocasiones en todo tipo de incendios.

Dos minutos más tarde, el grupo llega a un claro a unos 200 m de la pared rocosa. El fuego esta apenas a 50 m y Dodge sabe que no conseguirán llegar a la roca y encontrar una ruta de escape antes de que el fuego los atrape. En un instante de brillantez, Dodge se ‘inventa’ lo que luego se conocerá como un fuego de escape: En una situación desesperada, considera que si consigue quemar la vegetación que tiene ante sí, el fuego que viene detrás no tendrá combustible y el grupo podrá refugiarse en la zona quemada para evitar un desenlace fatal.

Pero la capacidad para mantener la mente fría y evaluar la situación en situaciones desesperadas es una cualidad poco frecuente. Esto, unido quizás a la falta de liderazgo de Dodge hizo que nadie hiciese caso de su propuesta. El grupo continuó su desesperada carrera y solo Dodge se refugió en la zona quemada, salvándose del fuego. Del resto del grupo, 15 hombres en total, solamente dos consiguieron llegar a la zona alta y escapar del fuego.

Se dan aquí dos conceptos conocidos en psicología:

“Priming” [Primado]– Tendemos a intentar utilizar nuestras ‘herramientas’ o ‘conocimientos’ para salir de los atolladeros, aunque racional y objetivamente sean completamente inapropiadas para ello. Lo que somos hace que estemos pre-programados para procesar la información de una determinada manera, y a ello nos aferramos aunque para el observador neutral resulte obvio que el proceso no aplica a dicha situacion (Cuando tienes un martillo, todo parecen clavos). En una carrera literalmente contra el fuego, resulta necesaria una gran fuerza de voluntad para que un bombero en un bosque, ante un incendio, se desprenda de su hacha, aunque ello le haga correr más despacio.

“Desesperación creativa” es en cierto sentido lo contrario. En su situación, Dodge consiguió liberarse de las ataduras mentales para analizar la situación desde una perspectiva diferente, libre de interpretaciones pre-programadas. No es sencillo encontrar un bombero que se desprende de sus herramientas y se decide a incendiar el bosque ante sí.

En este contexto, a veces da la sensación que el mundo de la inversión está repleto de bomberos corriendo con sus hachas en mano intentando obtener valor de las value traps aunque se les vaya la vida en ello. Vienen a la mente recientes experiencias de renombrados inversores –léase Sears, BBRY- parecen en cierto sentido ejemplos de inversores con un martillo intentando clavar un tornillo. No es habitual encontrar gestores que re-evalúen sus posiciones y las abandonen cuando la situación lo sugiere (y sin perder la camisa y/o los pantalones -IBM-).

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Excelente artículo. Le marcó un me gusta a pesar de lo de bbry y sears😢

Yo creo que existen unos pocos genios capaces de sacar provecho del caos, pero en general los especialistas en cualquier materia tienen el entrenamiento y los conocimientos para tomar decisiones acertadas dentro de su círculo de competencia.
Ocasionalmente hay errores de planteamiento (puede ser el caso) o eventos “imprevistos” para los que el entrenamiento puede no ser suficiente, ahí los genios salen, los demás al hoyo.
Me ha gustado el artículo.

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La diferencia y ventaja de los gestores frente a los bomberos es que en condiciones normales la toma de decisiones no tiene que llevarse a cabo en cuestión de segundos y pueden meditar las acciones a tomar. Eso por no hablar de que su vida o la de otros no depende de una mala decisión.
Pero lo que sí es cierto es que en no pocas ocasiones hay gestores que parecen incapaces de ampliar un excesivamente limitado kit de herramientas o incapaces de cambiar de opinión a tiempo con sus inversiones. Esto último creo que en parte se puede deber a la tendencia que todos tenemos a mantenernos firmes en aquello que hemos defendido públicamente.

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Muchas gracias @Ocobriga para acordarme esta historia que había leído hace tiempo.
Un punto importante que quería señalar era la importancia de la leadership y de su lenta construcción en el tiempo para que todos los integrantes del grupo compartan la misma visión y proyecto y para que en los momentos de stress no haya la tentación de ponerla en discusión. Eso parece uno de los elementos claves en el desarrollo de los acontecimientos de esa historia.

Siguiendo con la analogía con el mundo de la inversión se puede constatar como los gestores más reconocidos se esfuerzan mucho para explicar, enseñar, intentar construir confianza, lo que es un elemento clave para intentar que la relación no se quiebre en los momentos menos oportunos.

Por otro lado, hay exitosos (en termino de participación) proyectos basados casi exclusivamente en el Marketing donde se llega al punto de comentar que los elementos más importantes que explican la tesis de inversión no se pueden explicar por ser secretos y de difícil explicación. Complicado construir confianza y una relación duradera y estable, en esas circunstancias .

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@Luis1,
Gracias por su me gusta! No se tome a mal lo de Sears y BBRY, igual soy yo el que corre con el hacha en este caso…

@Tmac ,
Gracias. Creo que ha resumido en un párrafo lo que yo he necesitado 25 :wink:

@Cygnus ,
Efectivamente la “tozudez” juega un importante papel en los resultados de los gestores, y funciona en ambos sentidos. A veces las cosas bajan sin motivos, en ese caso el ser tozudo y “promediar a la baja” es la receta del éxito. Lo difícil es identificar la delgada línea que separa el “sin motivos” de lo que sería una “tesis equivocada”, aunque a veces por otros motivos (i.e. si hay suerte) acabe saliendo bien.

El tema de la suerte es interesante. Siguiendo con la analogía, si el fuego es el S&P y los bomberos es un grupo de 16 gestores, tendríamos uno que es brillante y lo hace mejor (6%), dos que han tenido suerte (12%) y también superan al fuego, y 13 que no logran su objetivo (+80%). No parece muy lejos de la realidad.

@Fabala
Gracias, totalmente de acuerdo. Creo que la cualidad de inspirar confianza es muchas veces poco apreciada, y es uno de los atributos más importantes en prácticamente todos los aspectos de la vida cotidiana.

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Espero ser del grupo de los dos con suerte😂.
Escriba mucho. Me gusta cómo redacta

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Nada más lejos de la realidad IMHO. Me recuerda en cierto sentido a Taleb, cuyos (interesantísimos) temas de conversación suelen alejarse de la bolsa… para luego aplicar muchas de las lecciones aprendidas a la bolsa… este sería un caso.

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Encantado de leer su artículo (y los próximos :grin: )

Muchas gracias! Con halagos de tantos quilates en casa ya me dicen que no entro por las puertas :blush: