Democracia. Utopía. Esperanza

¿Puede la tecnología cambiar la política?
Domingo por la tarde, después de haber comido con la familia y mientras mi mujer y mi hijo ven una película a mi me toca hacer mis elecciones semanales, mi mujer, mucho mejor organizada que yo ya las hizo hace días. ¿qué toca hoy?

En la calle lleva ya meses el debate de cuantas horas semanas deberían de ser obligatorias en inglés y esto es algo que este mes toca votarlo.
También hay una cuestión sobre la distribución de gastos en la partida de cultura.
De lo que se trata es de contestar a una batería de preguntas y con los resultados de todos los ciudadanos, los funcionarios de turno aplicarán las medidas que hayan ganado.

Aun recuerdo cuando de joven no existía la democracia, es alucinante pensar como creíamos que si que vivíamos en ella pero era una ilusión. De adolescente pensaba en épocas anteriores a la mía, cuando ni siquiera la electricidad y miraba con aires de superioridad a nuestros antecesores, me compadecía de ellos pensando, pobrecillos… no tenían esto o lo otro… ¡Y resulta que los jóvenes de hoy en día se compadecen de mi generación! No se explican como la sociedad no era dueña de su propio destino y como de manera “democrática” se votaban a unos partidos para que luego durante 4 años, si si, ¡4 años! Hicieran o no, lo que habían dicho hacer… Y es que resulta curioso que si trasladáramos una persona del año 1600 al año 2000 no pensaría qué ha viajado en el tiempo, sino en el espacio, pensaría que está en otro planeta ¿vuelos? ¿Avances médicos a niveles insospechados? ¿¿¿Internet??? Y sin embargo seguíamos teniendo el mismo sistema político de la antigua Grecia. ¿Por qué? ¿Por qué tardamos tanto en evolucionar una parte tan importante de nuestra sociedad? Imagino que sería porque habrían muchos intereses que no querían el cambio, pero hay ciertas cosas que son inevitables.

Afortunadamente y una vez más, llego la ciencia para cambiarlo todo. Y es que gracias al blockchain pudimos acceder a un sistema de vocaciones totalmente seguro donde cada mes los ciudadanos elegimos cuales van a ser las decisiones de nuestro gobierno. Hemos reducido al máximo el número de políticos, ahora prácticamente solo tenemos funcionarios que aplican lo que los ciudadanos han elegido. Esto indirectamente ha traído otras mejoras indirectas, como vivir en una sociedad más unida. Anteriormente los políticos únicamente hacían discursos para su público y esto separaba a la gente. Si soy de un bando no puedo ser del otro y viceversa. Ahora al no haber políticos a los que seguir, solo hay ideas, una idea te puede gustar o no, la puedes apoyar o no, la puedes difundir o no, pero nunca una idea te podrá manipular y lo mejor de todo, una idea no se puede corromper. Este nuevo sistema ha hecho que la corrupción prácticamente desaparezca al no ser los políticos los que eligen como se tienen que distribuir los presupuestos, tampoco tienen el poder de decisión de elegir entre que empresa u otra hay que elegir para realizar cualquier tarea.

Este cambio ocurrió casi que por obligación, fue una época en la que nos encontrábamos en una sociedad tan polarizada que después de varias elecciones consecutivas, no hubo manera de formar gobierno. En mi opinión, un pacto de los dos partidos mayoritarios hubiera sido la solución, pero supongo que ambos partidos priorizaban su imagen de marca sobre el bien de la sociedad. Imaginemos que dos partidos (A y B) generalistas pero con unas ideologías contradictorias forman alianza y resulta que es un éxito. ¿Los votantes de A a la próximas elecciones volverán a votar a A o votaran a B? Es la única explicación que se me ocurre de porque no se dieron este tipo de gobiernos. Así que tuvo que venir una startup creada por un grupo de jóvenes a salvar la política del país. Esta empresa propuso un sistema donde podía dar a cada ciudadano una clave única para poder votar, en un sistema blockchain donde por la propia naturaleza del sistema, solo el propietario de la clave puede alterar el dato, nadie más. Se puso una batería con las principales propuestas de los programas de cada partido y la gente ya no votaba por un partido, sino por las propuestas y el gobierno se formo en base al número de iniciativas más elegidas. Este fue el primer paso a la democracia digital.

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Aún suponiendo que sea posible tecnológicamente no sé si esto mejoraría la situación en general. Para poder votar sobre cualquier tema hay que saber de todo y nadie sabe de todo. Y aunque supiéramos de todo, el tiempo que requeriría que votáramos decenas o cientos de leyes habiéndolas analizado y entendido creo que lo hace inviable.

Nuestro sistema polítco, con todos sus fallos, está a años luz del de la antigua Grecia. Como espero que lo esté del nuestro el que exista dentro de otros 2400 años y que seguramente no podemos ni imaginarnos.

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Muchas gracias por leer este “experimento” y también por contestar. Esta claro que es un juego de estilo “que pasaría si…” pero bueno, si nos hace reflexionar como mejorar la sociedad pues mejor que mejor. A todo el mundo que le comento la propuesta me contesta lo mismo que has contestado tu, y yo respondo que es cierto, pero ¿acaso a quien le cedemos el poder de decisión tiene más conocimiento que nosotros? Yo no lo se, lo que si que se es que como individuo, aunque que con poco conocimiento miraré por mis intereses, sim embargo del político 1 no se si tendrá más conocimiento que yo y 2 no se si velara por mis intereses

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El otro día vi este debate de La Clave de hace casi 30 años y no pude más que batir palmas ante Antonio García-Trevijano. En mi opinión tenía, y sigue teniendo, toda la razón del mundo.

Por cierto, es mejor no comparar el nivel de aquella televisión y de los participantes con lo que vemos hoy en día. Porque es para llorar y no echar gota…

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Bonita e interesante reflexión, gracias…

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Hoy en día es muy interesante lo que está haciendo Rubén Gisbert en su canal La Guarida del Zorro.

La democracia directa entendida como asamblea de ciudadanos no me parece aplicable, a día de hoy nadie se lee los programas electorales, como para leer cientos de folios semanales de propuestas legislativas.

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Hace poco leí este libro, al que le interese el tema de la democracia le gustará. Curiosamente la solución que propone es volver a los sistemas democráticos antiguos, basados en sorteos.

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Sin duda alguna un interesante documental que cambiará el punto de vista de esa generación que no vivió antes de la “Democracia” y que puede dar por sentado el sistema que conoce y vive, y desde luego para aquellos que vivieron ambas situaciones, dictadura y “democracia”.

Basado en el pensamiento de García Trevijano, jurista granadino y repúblico, que no republicano, se explica cuál sería la forma de organización del Estado y como debería ser la política.
Aunque en este documental no aparece la siguiente idea que les expongo, existe un concepto que va un poquito más allá. Este concepto se denomina Laocracia. Se trataría de un nivel superior de organización a lo que exponía García Trevijano. Lamentablemente, dicho intelectual falleció meses antes de que fuera debatido con él las implicaciones de ésta nueva idea, La Laocracia, y que ha supuesto que en estos momentos exista un movimiento, de hecho partido político llamado partido laocrata, que se ha formado como consecuencia de la diferencia de ideas con respecto a la base de aquellos que siguen la doctrina de García Trevijano.

Sería muy interesante conocer como en dicho sistema propuesto tendría cabida el mundo financiero actual, si se apoyaría el ahorro e inversión, porque en el momento actual los titulares no son excesivamente alagüeños. En este punto @geek, su idea es estupenda.

Échenle un vistazo. Muy didáctico y una bomba explosiva para aquél que crea firmemente que no puede ser cierto lo que éste documental promulga. De hecho @Cueto, la persona que comenta, Rubén Gisbert, aparece en el documental cuando ejerce su derecho al voto.

Sesión de cine de aproximadamente 120 min que no les defraudarán.

Saludos.

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Saludos cordiales.

Platón no creía que la democracia fuera el mejor sistema de gobierno.

Y, tal vez, Winston Churchill tampoco: “The best argument against democracy is a five-minute conversation with the average voter”.

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El mejor gobierno es el que no hace falta, partiendo de esta base la libertad está por encima de cualquier forma que la pueda alterar, así que primero el liberalismo y luego la forma de gobierno (la que sea) debería asegurarlo, siempre el orden espontáneo es preferible al planificado. No voy contra la democracia siempre y cuando se apoye en principios de libertad y a veces esto no ocurre, no olvidemos que cualquier forma de estado es un sistema para conseguir un fin y no el fin en sí mismo.

Contra la planificación, vuelvo a recomendar este libro:

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Cuando una sociedad es compleja necesita que alguien tome decisiones. Y cuando no lo es, alguien está dispuesto a tomarlas por todos sea por las buenas o por las malas.

En Atenas las magistraturas se,sortearán salvo algunas muy específicas como el estratego.

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Lo que usted llama “tomar decisiones” se llama planificación y la planificación va contra el orden espontáneo donde la sociedad por sí sola saca lo mejor de sí misma, en mi opinión ésta es degradada, cualquier planificación es contraria a la libertad pues si la decisión viene dada no queda espacio de libertad para esa decisión, por lo tanto, sin negar la necesidad de una organización esta debería ser mínima, porque la concentración de esas decisiones a las que alude llevan irremediablemente a una sociedad oligarca en manos de la clase política, que debería ser mínima, justa para asegurar la libertad:

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Permítame decirle que esto es una opinión personal que va contra la experiencia. ¿Cree que, p. ej., Roma (o EE. UU.) conquistó su imperio porque los ciudadanos (y, ¡vaya!, su ejército) actuaban de forma espontánea?

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Todo son opiniones personales, de las que además uno mañana puede cambiar, no hay nada absoluto hoy opina esto pero puedo estar equivocado, si mañana pienso que me equivoqué digo como Sabina, “Lo niego todo”

Sobre su puntuación sobre “imperios” yo me quedo en el siglo XXI y las libertades, que sinceramente es lo que me parece de actualidad, lo contrario es un debate histórico muy de moda ahora recuperar, pero la historia se estudia, no se revisa.

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Este tipo de doctrina tal vez inspirara la fundación de los EE. UU., pero fue abandonada según aumentaba la complejidad de las relaciones sociales. No llegan a la elefantiasico burocracia de Europa y, sobre todo, de los países del sur de Europa, es cierto.

Pero también es cierto que muchas funciones aquí tomadas por los estados allí las toman élites económicas, pero no la ciudadanía.

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Pero esto no es obligatorio, a mi si me dan a elegir (democracia) en la reducción de lo que usted ha denominado “elefantistico” lo dejó en la mínima expresión, que seamos Europeos no conlleva esto, creo. Es algo elegible.

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No es una condición inherente, pero parece que no se está por la labor. Un motivo es que la UE se ha formado al revés, a partir de Estados que en lugar de ceder los atribuciones e su soberanía quieren imponerles a los demás.

Si España no hibisco estado tan empobrecida en la década de los 80 no debiéramos haber ingresado en la UE y así haber mantenido nuestros monopolios: Tabacalera, Campsa, Telefónica, RENFE…

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Le he visto esta tarde y alguno más sobre García-Trevijano que youtube ha puesto después, se puede estar o no de acuerdo con él, yo bastantes cosas comparto, pero no sólo eso, hay que reconocerle un nivel de debate superior además de una claridad mental tremenda, sorprende ya que el nivel de debate político actual es nulo para la población en general, algo que ya de por sí es clarificador de la sociedad en la que nos desenvolvemos.

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Saludos cordiales.

No sé dónde enlazar esta charla y aquí no va mal:

Niño-Becerra es apocalíptico, tal vez exagerado, pero sabe de qué habla.

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Eso mismo pensé yo @autoinmune, sorprende la claridad de ideas y lo actuales que siguen resultando sus razonamientos

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