No, no es tan sencillo como parece y menos considerando los diversos sistemas legales y judiciales en los que se ventilan los pleitos.
Señala Ud. literalmente que “lo normal es ganar cuando tienes razón y perder cuando no la tienes”, cuando en realidad deberíamos decir que “se gana cuando TE DAN la razón y se pierde cuando TE LA QUITAN” pues siempre es un tercero, el titular o titulares del órgano judicial en el que se ventila el asunto, los que toman esa decisión sobre lo que se ajusta a la norma.
Pero no anda Ud. errado, pues el juego de lo que Ud. considera como normal y lo que yo le señalo es el riesgo a aquilatar y valorar por el profesional.
Realmente no es difícil en una gran parte de los casos, la experiencia, la jurisprudencia, la claridad de las normas a aplicar, el asunto en cuestión, en fin, lo que es el día a día y no presenta dificultad, por repetitivo, conocido y habitual, puede solventarse con un muy alto grado de prosperabilidad, siendo extraño sentencias que se aparten de lo ya resuelto en anteriores y numerosos asuntos.
Pero la casuística y la complejidad de las relaciones personales, sociales y económicas es inabarcable y es ahí donde estriba la dificultad de determinar que resultado será el más favorable. No les falta razón a quienes señalan que este tipo de valoraciones son muy complejas y difíciles de cuantificar.
Un sencillo ejemplo actual, la conocida y delicada situación en la que se encuentra Bayer. Es posible que ……………………………, aunque resulta que si …………………………, aunque en todo caso ………………………………… si se apela puede ………………………………………, no obstante su balance podría soportar que …………………………, aunque supondría unos años en los que ……………………………………, y todo lo que Ud. desee colocar a continuación. Ahí esta el precio de la acción y su decisión en comprar o no en base a lo anterior.
Otro ejemplo similar lo tiene en TEVA y su actual cotización. ¿Se equivoca el mercado en la valoración? Repetimos nuevamente, es posible que ……………………………, aunque resulta que si …………………………, aunque en todo caso ………………………………… sí se apela puede ………………………………………, no obstante su balance podría soportar que …………………………, aunque supondría unos años en los que ……………………………………, y todo lo que Ud. desee colocar a continuación. Ahí está el precio de la acción y su decisión en comprar o no en base a lo anterior.
Si ya es difícil cuantificar una empresa en base a datos estrictamente contables, de negocio y mercado, se que es consciente del incremento de las dificultades si, además, inciden con notoria fuerza políticos, abogados, jueces y diversos intereses ajenos a la marcha de la empresa y que pueden afectarla gravemente.
No dudo que el departamento de riesgos de esta empresa y sus profesionales sean excepcionales en la determinación del nivel de riesgo asumen en sus operaciones, pero fácil, tan fácil como lo expone, le aseguro que no lo es. Si lo fuera, sencillamente no existirían pleitos, nadie arruina a un cliente jugando a perder, el profesional incurriría en responsabilidades.