Buenos días. He estado haciendo números y decidido cambiar mis planes de pensiones desde Caixa (comisiones de 1.7% aprox RV Internacional) a My Investor (0.60% por el plan Cartera Permanente)
He solicitado el traspaso y ahora , como es natural, me está llamando el gestor para que no me marche, me ofrecen 4% por volver, etc. Llevo muchos años pagando esas comisiones, os habéis visto en esa tesitura? Alguna pista para salir airoso de este trance sin perjudicar la relación? Soy consciente de que son preguntas un poco ingenuas pero en fin, gracias
Como deferencia a la buena relación que parece que tiene con su gestor, pruebe a encargarle que le busque un plan de pensiones con las condiciones del fondo de destino en Myinvestor. Dígale algo así como que “la familia ha decidido” o inventese la recomendación de un “cuñado”. No olvide que el gestor no es su amigo, y si lo fuera, entendería que saliera pitando de un producto con esas comisiones, aparte de la gestión por la rentabilidad. Sea fuerte Ángel, aguante la presión, la rentabilidad le recompensará, se lo digo por experiencia. Saludos.
Yo estuve en banca privada siete años por falta de cultura financiera con resultados no aceptables sino nefastos. Solo arrepentimiento de no abandonar la banca antes.
Sigo dependiendo de ellos por mi negocio que maneja bastante efectivo pero el trato es igual de bueno o malo que antes.
Si le sirve de ayuda, yo tuve en su dia un PIAS de Mediolanum (si, aquí todos tenemos nuestros muertos en el armario) y mi Family Banker (no son listos ni nada poniendo nombres) era un amigo relativamente cercano.
El dia que descubrí el percal de los PIAS (y en concreto los de ese banco) lo llamé y sin más explicaciones le dije que queria cancelarlo porque no se adecuaba a lo que necesitaba. He de decir que fue todo muy fácil y no intentó nada, pero si me llega a tensar un poco la cuerda le hubiese cortado de raíz.
Piense que el dinero es suyo, no tiene que dar explicaciones. Puede hacer lo que quiera con él. El comercial no es su amigo (y aunque lo fuese como en mi caso) ni tampoco su enemigo (él está trabajando de lo suyo). Hablando se entiende la gente.
Esta es la filosofía que sigo yo. El comercial del banco no es más que otra persona que está haciendo su trabajo, que tiene sus jefes y sus objetivos, y al que no hay que tratar más que como a uno le gustaría ser tratado. Es decir, con la verdad por delante: “El fondo que tengo con vosotros tiene unas comisiones muy altas para una rentabilidad baja comparado con otras opciones, y por eso me lo llevo. Si me ofrecéis algo equivalente a lo que encuentro fuera, me quedo. Un 4% de abono no me interesa. Muchas gracias por todo este tiempo de relación.” Y a ser felices todos.
Recuerdo cuando estaba negociando hipotecas rechazar la mejor oferta que me hicieron en una entidad y dedicarle un buen rato a explicar a la comercial el por qué siendo sus condiciones mejores que las de la hipoteca de promotor a la que acabé subrogando lo que hacía que la operación con ella no fuera interesante era el dichoso IAJD que estropeaba los números de su operación. Me lo agradeció mucho a pesar del rechazo, también era información muy útil para ella, para saber qué necesita su cliente y qué cosas tiene que considerar.