Acabo de terminar Stock Market Maestros, la secuela de The Art of Execution que Lee Freeman-Shor ha escrito esta vez junto a Clare Flynn Levy, la fundadora de Essentia Analytics. La pregunta que intenta abordar es la continuación lógica del primero: si los grandes inversores aciertan menos de la mitad del tiempo, ¿qué hacen distinto cuando una posición va bien o cuando va mal? ¿Aguantan o venden?
Lo que más me ha gustado es el método. Los doce gestores que perfilan no se analizan a base de anécdotas reconstruidas a posteriori, sino con datos reales de operaciones procesados por la empresa que tiene Clare y pone una especie de scoring en cada inversor analizado.
La tesis central parece que sigue siendo la del primer libro (no lo he leído), pero me parece interesante: la ejecución importa más que el stock picking. El tamaño de la posición, el timing y la gestión de la posición pesan mucho más que el análisis fundamental inicial. Los arquetipos (Assassins, Hunters, Connoisseurs) son útiles para poner nombre a estilos de gestión que la mayoría de inversores aplica de forma implícita sin saber dónde encaja.
El dato que me impactó es que los Maestros aciertan menos de la mitad del tiempo. Lo que les distingue no es la tasa de acierto, sino la asimetría: sus aciertos pesan mucho más que sus errores.
Son 288 páginas que se leen en un fin de semana, y es un poco distinto, por lo que es interesante tenerlo en el radar.
Yo estoy muy en desacuerdo con esta idea. Incluso si fuera correcta, que lo dudo, va tan en contra de mis principios, y si la comprobara, me abandonaría totalmente a la gestión pasiva.
No digo que no lo acabe leyendo, pero si lo hago no será por eso, porque es como pedirle a un XXX que haga YYY. Esa frase es absurda, en mi arrogante opinión
No he leído ni el primero ni el segundo.
Simplemente quería comentar que con las opciones, si entendemos la ejecución como todo el proceso de gestión de una posición, eso está clarisimo.
Elegir el subyacente es seguramente lo menos importante para operativa de alta probabilidad, que es la más común en opciones.
Intuyo que para otro tipo de operativa, donde por ejemplo se busque mucha rentabilidad con baja probabilidad de éxito (busqueda del pelotazo, vamos) posiblemente la importancia del stock picking se incremente.
No los he leído. Supongo que por encajar en lo que dice, seré de los pocos de aquí que puede valorarlo. La verdad es que no creo que llegue a leerlos.
Todo lo diferente y racional me atrae como un imán. En cierta ocasión me dijeron “como inversor, en nuestras bases de datos estás solo y muy aislado”. Me enseñaron un gráfico diciéndome… este punto eres tu. Totalmente aislado del resto. En las antípodas? Creo que no, un criterio “muy definido” sin más que me aporta otro orden de preferencias/valoraciones/consideraciones.
¿Desde el punto de vista de entender este negocio y que llamamos “Mercados”?, pues igual en su contexto puede ser que si este en las antípodas. Por otra parte, que a alguien llamen Maestro y que participa de “esto”, pienso que no hay Maestros. Ventajistas… vale. Hay que tener/saber algo diferente al resto y explotarlo.
Lo que dice coincido, los aciertos pesan mucho más que los errores. El tamaño de la posición, el timing y la gestión de la posición pesan mucho, mucho más que un análisis fundamental (o técnico por abarcarlo todo), coincido totalmente. En mi caso hay más aciertos con igual asimetrías. Diferencias con los que analizan en el libro, pues supongo las que surgen de ser “gestores profesionales” a como es mi caso “gestor particular”. Unos, los profesionales, obligados, tienen más posiciones de la cuenta (supongo). Es normal por tanto que en mi caso acierte más al concentrar mucho más con una muy buena selección/elección, aparte por alguna otra circunstancia que no viene (quiero aportar) al caso. Eso si (creo, ya que no lo puedo comprobar), mi estilo/criterio de gestión, no hay inversores/gestores que la aplica, sabiéndolo o sin saberlo.
Otro libro que menciona en otro hilo habla de los mentirosos. Lo interesante es a lo que se enfrenta quien no miente. Gana más, (personalidad, autenticidad..) aunque “se aisla” en igual proporción a los que son de su condición. No cree?
Después de “toda una vida” gestionando, no lo creo. Tal vez dejara la diversificación