El título de este libro ya da una buena pista de por dónde va el autor.
El autor podría encuadrarse como un postkeynesiano de la rama de Hyman Minsky, si bien Minsky es más “Académico” y sus libros son más difíciles de leer y comprender. Mudson lo traduce a un lenguaje mucho más simple y le pone su toque personal, que es mordaz y directo, sin cortarse un pelo a la hora poner a caer de un burro a quien él crea oportuno. Secretarios del tesoro y presidentes de USA, Wall Street, otros economistas …
Me ha recordado a JK Galbraith traduciendo a Keynes para el gran público.
Para poner en contexto empezaré por poner los 10 puntos básicos de este libro de 652 páginas, paso a copiar literalmente del libro (página 602) en cursiva:
Diez reformas para restaurar la prosperidad industrial.
- Cancelar las deudas para hacer borrón y cuenta nueva o al menos rebajarlas de acuerdo con la capacidad de pago.
- Gravar la renta económica para impedir que sea capitalizada como pago de intereses.
- Hacer que los intereses dejen de ser fiscalmente deducibles, para dejar de subsidiar el apalancamiento de la deuda.
- Crear una opción de banca pública.
- Financiar los déficits públicos a través de los bancos centrales, en vez de subir los impuestos para pagar a los tenedores de bonos.
- Pagar la Seguridad Social y la sanidad con cargo a los presupuestos generales del estado.
- Mantener los monopolios naturales en el sector público para evitar la extracción de venta.
- Grabar las ganancias de capital con los tipos impositivos más altos de entre los que se apliquen a los ingresos ganados.
- Desalentar los préstamos irresponsables, imponiendo el principio de “deuda odiosa” o de “transferencia fraudulenta”.
- Revivir la teoría clásica del valor y de la renta (y de sus categorías estadísticas).
El malo de la película de este libro es el sector FIRE (por sus siglas en inglés), que engloba a las industrias financieras, de seguros y de bienes raíces. Y su núcleo duro lo sitúa en Wall Street.
Del rescate de 2008 habla muy duramente, considera al regulador totalmente capturado, los secretarios del tesoro Henry Paulson 2006 - 2009 y Timothy Geithner, 2009 -2013 son ampliamente criticados por ser según su criterio meras marionetas al servicio de Wall Street, pone múltiples ejemplos al respecto. Critica que la única empresa nacionalizada parcialmente (toma de control por parte del gobierno) fue IAG, y que el regulador capturado utilizó dicho control para pagar a las contrapartes de IAG (IAG aseguraba impagos hipotecarios), repartiendo dinero por el resto de las entidades, las cuales no estaban intervenidas por el gobierno, bajo el “paraguas” de que eran contraparte.
También habla de la eurozona y el rescate de Grecia muy a fondo, criticando el diseño del BCE y la forma de rescatar a Grecia, sin hacer quita de deuda y priorizando el bienestar de los bancos poseedores de bonos griegos.
Para este autor la deuda penaliza a la sociedad y debería minimizarse, permitiendo su uso solo para determinados casos y situaciones.
No le gusta todo tipo de deuda que se emplee para compra activos: bonos, acciones, opciones o inmobiliario como inversión. Pues considera que es una fuente de inflación de activos.
Tampoco le gustan las deudas de “alto riesgo crediticio”.
A nivel empresarial hecha pestes de la compra de empresas con apalancamiento y de la recompra de acciones. Si bien si es partidario del crédito a empresas para su desarrollo interno.
Considera que el porcentaje de deuda total dedicada en USA al inmobiliario es inmensa.
Hace un juego irónico con el título del libro “Camino de servidumbre” de F. Hayek, citándolo expresamente, para luego afirmar que la vida de un ciudadano medio de USA es un camino de servidumbre, trabajar para pagar intereses por la casa, por el préstamo estudiantil, por la tarjeta de crédito …, y todo ello directo al sector FIRE. Es lo que el autor llama “Financiarización Neofeudal”.
Propone una economía con mucha menos deuda, solo la ve necesaria para casos muy concretos, y afirma (en 2016) que de cada crisis salimos con más deuda. Por tanto, el autor a fecha de hoy parece que no va muy desencaminado.
Critica la interpretación actual que se hace el neoliberalismo de economistas clásicos como Adam Smith o John Stuart Mill, con varios ejemplos.
Este libro es muy útil y recomendable para entender con facilidad los efectos económicos de la deuda en la sociedad, así como la dinámica económica y social de la deuda en el pasado y en el presente. Incluso se refiere a la deuda desde sus primeros momentos históricos en Babilonia.
Últimamente se dice mucho que la deuda será el origen de la próxima crisis, yo no lo sé, ni voy a hacer ninguna predicción al respecto, pero lo que si se, es que este ameno libro me ha ayudado a comprender mejor el mundo de la deuda. El autor tiene una “ideología” muy peculiar y un poco extrema para lo que se suele oír hoy en día. Pero piensen que una cosa es lo que él piensa sobre lo que habría que hacer y otra cosa es la descripción y análisis que hace sobre la deuda como concepto económico, en eso, pocos libros encontrarán tan fáciles de leer y entender como este.
Un saludo para todos Ustedes.
