Libertad-Consecuencias


#1

Bueno, ahora que no vamos a molestar a nadie, tropezándose con nuestras reflexiones e idas de tarro…, paso a tratar el tema que nos ocupa.

En primer lugar dejar patente que me he explicado fatal visto lo que trataba de expresar y lo que un ser inteligente y reflexivo como usted ha entendido.

Cuando hablo de determinismo biológico este, para mí, tiene una doble vertiente:
-por un lado las necesidades inevitables que hemos de cubrir para mantener en vehículo vital en el que alojamos nuestra mente.
-por otro lado, también en el plano físico, podremos ejercer nuestra libertad dentro del plano de lo físicamente realizable (no puedo decidir desplazarme volando en lugar de caminar…).

Por otro lado, ejercer la libertad, decidir, para mi, implica afrontar y asumir las potenciales consecuencias, por tanto aplicándolo a su ejemplo, usted, efectivamente ejerció su libertad, decidió afrontando las potenciales consecuencias (una es la equivocación en la elección). El hecho de ponerse “echando chispas” es una reacción a la coyuntura, fuera de su control, con la que se enfrenta, pero para nada relacionado con su libertad, ni su capacidad de elección, ni su asunción de responsabilidades, asume las consecuencias tanto si se cabrea, legítimo, como si lo toma como una consecuencia determinada por factores fuera de su control.

“Cuando uno acepta lo que es”, para mi, no tiene nada que ver con la libertad, quizá con la *aceptación y la forma de enfrentarse a la coyuntura, pero no con la libertad, si es libre para tomar decisiones una vez conocida y asumida esa realidad, pero esto no significa “estaticidad”, usted, ejerciendo su libertad, puede tratar de cambiar ese “lo que es”, tratando de cambiar hábitos/actitudes que acabarán por variar su caracter, o puede, también libre y voluntariamente, aceptar la realidad tal y como es en ese momento.
Por tanto la libertad es un paso posterior al conocimiento (autoconocimiento en este caso) y va vinculado a la reacción, y en ese caso, la aceptación es el resultado del ejercicio de la libertad (elegir aceptar).

Por último quiero subrayar que ser responsable no significa, en mi opinión, aceptación necesariamente, simplemente que sepamos que es fruto de nuestra elección/decisión, del ejercicio de la libertad. Puede ser aceptación, pero puede ser el disparador para comenzar un camino de cambio.

Muchas gracias por jugar con ideas, es un entretenimiento altamente placentero.


#2

No para nada por favor, creo que le he entendido perfectamente. Quizás quién no se ha explicado bien ha sido quién escribe. Voy a intentar explicarme mejor delimitando los dos planos en los que nos expresamos:

Cuando hablamos de “nuestro determinismo biológico” como “las necesidades inevitables que hemos de cubrir para mantener en vehículo vital en el que alojamos nuestra mente”, estamos condicionando nuestra “Capacidad para elegir” que es lo que creo que Ud. llama libertad, a unos requisitos limitantes a nuestra decisión. Éstos, de un modo u otro, casi siempre constituyen el temor a las consecuencias de nuestra decisión. En este caso estará conmigo en que no hay libertad porque lo que Ud. llama libertad, está condicionado a las consecuencias de su decisión. Por otro lado, cuando lo vemos como “ ejercer nuestra libertad dentro del plano de lo físicamente realizable (no puedo decidir desplazarme volando en lugar de caminar…)”, nuevamente es la mente la que nos dice que podemos caernos si lo intentamos con esa decisión. Estas cosas ocurren cuando el plano en el que se analiza es en el de la mente (llena de experiencias, limitaciones, prejuicios, en definitiva temores).

Ahora vayamos al otro plano (en el que me expresaba antes), el plano de lo lo que Ud. y yo somos realmente (seres, no mentes) y hagámonos las siguientes preguntas:

¿Soy mi mente condicionada?
¿Soy mis pensamientos?
¿Soy sólo un cuerpo sujeto al determinismo biológico ?

Si esto le pareciera sugerente y quisiera comentar para hablar de libertad real, aquí me tiene, si no, me temo que nunca podré llegar con Ud. a la misma conclusión y lo que le diga será decepcionante para Ud. En cualquier caso es un placer comentar.


#3

Sr Elcano, es un enorme placer debatir, es la mejor manera de cuestionar nuestras convicciones, y de esta forma reforzarlas o cambiarlas.
Por tanto jamás será decepcionante, y tampoco lo será dado que no tengo ninguna expectativa a priori y por tanto no pueden verse decepcionadas.
Materialmente somos un conjunto de células, cierto, pero, para mi, lo que soy es lo que me permite tener conciencia de mi existencia, de mi finitud, de mi voluntad,… vamos mi mente.
Aprecio una constante en su descripción y es el concepto de “temor” a las consecuencias, y por tanto la evitación de los resultados que provocan este temor, lo vé, acertadamente dentro de su planteamiento, como corsé limitante, y por tanto coartador de la libertad (capacidad de elección).
Con sus premisas, veo lógico y legítimo su conclusión. Yo que ocurre es que para mi las premisas son distintas, no válidas.
Para mi, es el conocimiento de esas posibles consecuencias, evitables y generadoras potenciales de temor, lo que nos hace realmente libres al ejercer la elección y hacernos responsables causales de su aparición, si es esa nuestra elección.
Donde usted ve “condicionamiento a las consecuencias” yo no veo tal, veo conocimiento, y aceptación, aquí si, consciente y voluntario de su aparición si su causa es la elección tomada (ejercicio de la libertad), y es este ejercicio de la libertad, esta voluntad libre de elección la que me libera del temor, me libera de la no aceptación de estas consecuencias, me libera de buscar responsables más allá de mi elección, el ejercicio de mi libertad.

Tratando de responder a sus profundas y trascendentales cuestiones:
Si, soy mi mente, y la cualidad de condicionada debo colocarla, analizarla y tratar de evitarla.
Mi mente es, entre otras expresiones, mis pensamientos (aquí abrimos otro filón con la generación de los pensamientos a través del lenguaje, y el condicionamiento que el tener una u otra lengua materna puede ejercer en nuestros pensamientos).
Tengo un cuerpo, sujeto al determinismo biológico esencial, contenedor e interface de mi mente, al cual debo de cuidar y respetar para que permita la pervivencia de mi mente el mayor periodo posible, en las mejores condiciones posibles.

No sé porque me da… que este debate va a continuar (estaría bien como sobremesa después de una buena comida de “mantenimiento” del vehículo contenedor :wink:


#4

Sobremesas de mantenimiento? Si, cómo no, que no sólo de pensamientos vive el hombre !!

Creo que ya vamos viendo algunas diferencias sobre los conceptos que tenemos sobre una misma cosa e intuyo que este debate puede ser muy largo si no logramos ponernos de acuerdo en lo que creo que es esencial.

Para empezar, no se si he conseguido avanzar mucho (diría que a ratos y con eso voy tirando), en no identificarme con la mente. Esta la primera y más importante afirmación (negación en este caso) que puedo hacer para marcar la primera diferencia de concepciones. Usted y yo, como todos, somos seres mucho más (vamos a llamarle: profundos) que una simple mente donde fluyen pensamientos.

La mente o su producto, los pensamientos, que no son muchos pero que se repiten infinidad de veces durante el día, nos proporcionan la idea que tenemos de nosotros mismos y de cómo debemos actuar. Somos en definitiva un ruido constante de pensamientos que giran entorno a un sujeto que creemos ser. je je …algunos le tomamos tanta afición al sujeto que le creamos una historia y a lo largo de nuestra vida ejecutamos la historia conforme al papel que le vamos dando en el reparto. Así unas veces, nos convertimos en tiranos, otras en vencedores, otras en víctimas, etc, hasta el punto que las mayores atrocidades cometidas por la humanidad son producto de la mente y sus pensamientos. Qué cosas, verdad ?

Cuando uno cae en la cuenta de que Uno No es Mente, que realmente es el observador de su mente, ese que está detrás y aún no ha definido (ni falta que hace), inicia un camino sin retorno a un espacio de total liberación del ruido mental (la gran enfermedad de la humanidad). A partir de ahí el proceso de auto-indagación para responder a la pregunta (pocas veces contestada acertadamente) “¿Quién soy yo?” es un proceso apasionante de liberación y encuentro con una quietud que proporciona libertad real.

La libertad real, como yo la concibo, se da cuando uno se ha liberado de ese sujeto que cree que es (el yo definido) y acepta lo que es: consciencia, y no un flujo de pensamientos a los que le damos una estructura para que constituyan un sujeto y su historia personal (el yo que creemos ser). Por eso cuando uno acepta lo que es y eso ocurre en la única dimensión de espacio y tiempo que existe como situación que eligió deliberadamente, surge lo que somos realmente: el/la ser/consciencia. Hay algo más libre ?

Podemos estar de acuerdo en algo de esto? Le parece que podemos seguir por aquí? o me he desviado totalmente del tema y esto es más que un offtopic al uso?
Ya no se si decirle que para seguir con este offtopic nos cambiemos de foro, no sea que nos echen. :grin:


#5

Sigan, sigan con el duelo de titanes, pardiez! Que nivel, caballeros … :clap:t2::clap:t2:


#6

Señor @jvas le agradezco sus cumplidos, agrandados por su valía, pero coincido con el respetable sr. @Elcano en que se nos está yendo un poco de las manos…
Coincido con usted @Elcano en la dificultad de encontrar una conclusión común partiendo de premisas tan distantes. He comprendido desde el inicio su punto de partida, tan sólo pretendía mostrarle mis puntos de vistas, sin más pretensiones que la reflexión en voz alta, y la actitud receptiva a la crítica en la certeza que el debate dignifica y purifica las opiniones.
Precisamente para mi, la profundidad emana de la existencia de esa “simple” mente, donde fluyen pensamientos, pensamientos formados por conceptos, conceptos que representan existencias, existencias que conforman realidades, realidades que conforman el mundo de cada uno.
La certeza de lo tangible, lo material, en realidad es una percepción, un concepto más, concepto compartido, pero un concepto.
Es cierto que sin hardware de poco serviría el software, pero el software es, para mi, lo que nos configura como individuos único, diferenciados, con existencia propia y distinta del resto.
Difiero en su percepción del producto de su mente, para mi no existe ruido, lo que me ocurre es que no le doy trabajo suficiente al procesador y este se entretiene en cálculos innecesarios, pero si decido alimentar de forma continua y ordenada… el resultado es esplendoroso. Cita que las mayores atrocidades son producto de la mente, ¿no le parece una maravilla llegar al consenso que esos actos son atrocidades? ¿no le parece extraordinario determinar como propias y adecuadas conductas contrarias a la tendencia pragmática de la parte animal que nos aníma?. Creo que esa mente, y el desarrollo de su potencialidad, es lo que ha hecho que hayamos pasado de refugiarnos en cavernas a viajar a la Luna (o poner un coche en órbita por el hecho de ponerlo). Y esa mente pudo desarrollar su potencialidad cuando sus necesidades “de mantenimiento” estaban cubiertas. Las sociedades que se revestían de mayor artificiosidad y complejidad eran aquellas que gozaban de un acceso mayor y más fácil a los recursos básicos (alimento, cobijo, protección,…).
De hecho tengo una teoría que estas sociedades más opulentas (franja mediterránea) con mayor acceso a recursos y por tanto con sociedades en sus orígenes más evolucionadas socialmente, con su complejidad, tornaron a sus individuos en más conformistas, menos pragmáticos. Por contra sociedades que por su localización geográfica se enfrentaban a entornos menos generosos en recursos conformaron individuos más pragmáticos, más determinados, más disciplinados y con mayor simpleza en lo tocante a lo social y sus artificios (sociedades del norte de Europa).
Pero le prometo que acepto su invitación a tratar de convertirme en “observador” de mi mente, lo que no alcanzo a describir como podré describir mi observación, como podré percibir la realidad de lo que observo sino es mediante conceptos, pensamiento y lenguaje generado por mi propia mente.
Creo coincidimos en la necesidad de dominar la mente, controlar el cauce de pensamientos, determinar el fondo de las reflexiones, tamizar las aparentes percepciones,… y ser conscientes de los errores en los que caemos…
Pero… estoy recayendo (maldita adicción).
Todo esto surge de mi convicción de que hemos de ser responsables de todas y cada una de nuestras acciones, tomarlas con libertad, pero compromiso, y de esta forma asumiendo las consecuencias, disfrutando de los logros y aprendiendo de los fracasos. Sabiendo que somos un Dr. Jekyll y un Mr. Hide, que la mezquindad, la envidia, la pereza, el egoísmo, la soberbia, el victimismo,… conviven en nuestro interior con la generosidad, el amor, la diligencia, la filantropía, la humildad, la coherencia,… Si nos reconocemos estos, sabremos que debemos estar diligentes para reconocerlas, al primer indicio, y extirparlas de nuestra realidad.
Yo firmé las clausulas de la hipoteca, yo confié en la pensión pública, yo decidí no estudiar y salir a divertirme,… soy responsable de ello, ejercí mi libertad al hacerlo y por tanto las consecuencias son legítimas y merecidas; haré, por supuesto, lo posible para minimizar los efectos negativos que puedan emanar, pero no acusaré a terceros, no buscaré chivos expiatorios, me haré responsable de mis actos y exigiré lo mismo de los que conmigo convivan e interactuen.
Y con esto y un bizcocho… acepto la responsabilidad de haber generado confusión y somnolencia en aquel que haya tenido el atrevimiento de tratar de navegar entre mis letras, mis ideas amontonadas y mal expresadas. Gracias y soy responsable.


#7

Me han llamado de Don Simón para patrocinar el hilo, pero les he despachado con cajas destempladas por no haberse leído el manifiesto, y por la insinuación velada que representaría tal patrocinio. Por favor, continúen con la lucidez.


#8

Pues amigo @alfaQalfa , creo que no nos queda más remedio que seguir profundizando en el tema un poco más y ver a donde llegamos, vistas las opiniones de los ilustres promotores: @jvas y @arturop . Gracias a los dos por su interés. Acepto con mucho gusto la invitación aunque no se si llegaremos a alguna parte.

Estoy de acuerdo con su reflexión y para nada tiene que sentirse responsable de haber generado la confusión, puesto que he sido yo. Hablando como estábamos de libertad individual, he querido estimular una reflexión que va más allá y que toca un plano distinto. Para mi, desde hace ya unos años, existe como una segunda carpeta la que acudir cada vez que surge una cuestión tan cotidiana. Es como si tuviera una nueva librería de recursos a los que acudo cuando las cuestiones que nos planteamos no encuentran una respuesta convincente en los patrones de comportamiento y conocimiento.

También decir que esta materia resulta de interés para quiénes van a buscarla y no tanto para quiénes se la encuentran por casualidad. Diría que los primeros acuden a ella a través de un proceso de auto-indagación, aunque sea incipiente, y los segundos tienen cosas más importantes en sus vidas como para ponderarla lo suficiente para iniciar el proceso, así que se aparca, y ya mas tarde si y hace falta, se va a buscar (la logoterapia de V. Frank se inició por eso).

Me considero un aprendiz al más bajo nivel, pero en un camino que da sus frutos. Y por supuesto, interese o no, nadie está equivocado ni tiene la razón, es simplemente el prisma desde el que ver qué somos, y en el que uno puede adentrarse o no pero en el que las respuestas para mi siempre han sido satisfactorias.

Realmente no se por donde seguir, así que haré algo un poco arriesgado a ver si se me entiende, je je, pero es la forma más simple de ver si la mente humana es tan maravillosa o no, como para dejarla sola:

Si cogemos una noticia cualquiera (no política) de un periódico de hoy y la leemos
(los comentarios de los lectores no tienen desperdicio):

(https://www.elmundo.es/f5/descubre/2018/10/23/5bcee54922601d00448b4648.html)

O esta…

https://www.elmundo.es/internacional/2018/10/23/5bced0d222601d856b8b45cd.html

Cualquiera de nosotros podría considerarlos casos aislados entre tantos miles de millones de mentes pensantes, pero, y ¿los comentarios de los lectores? ¿no están en la misma línea? ¿no se buscan disculpas citando otros hechos de tiranos como Lenin, Stalin, Mao, Hitler, etc?

Podríamos leer también las noticias políticas de aquí y de allá, y ver lo que se dice para pedir el voto del ciudadano, tocando y estimulando las emociones más primarias que el ser humano tiene, porque que de ahí obtienen una respuesta.

Ante esto, uno podría decirse a si mismo: ¡No seas ingenuo! la violencia ha existido siempre y a lo tuyo!.. ó pasar a otra cosa, ó preguntarse si uno también no está siendo una víctima de lo mismo, o incluso llegar mas lejos y preguntarse si la humanidad va a permanecer en este nivel por mucho tiempo e involucionará, o por el contrario evolucionará, y cómo y por qué?

Sobra que diga que los actuales son momentos extraños, pero que tienen similitud con otros ya vividos en otras épocas, porque repetimos siempre los mismos errores. Y creo que ese software al que aludes como “ lo que nos configura como individuos únicos, diferenciados, con existencia propia y distinta del resto”., tiene problemas y falla.

Ese software no es tan diferente de un ser humano a otro, procesa lo mismo con la misma repetición diaria en unos y en otros, y ante un mismo hecho suele responder con las mismas señales, casi siempre. Está claro que el software original es distinto, pero desde una edad temprana adoptamos mayoritariamente una versión que es homogénea para todos (fruto de la educación y de los estímulos ambientales) que nos igualan a la mayoría en tipos y capacidad de respuesta. Echemos una mirada a las guerras religiosas entre pueblos vecinos y veamos las similitudes: Uno cree en esto, aquello y lo otro, el otro cree en esto, aquello, pero no en lo otro, y por eso “!te mato porque eres un infiel!”

Todo esto no es más que el producto de la mente (que colectivamente está enferma) y del bucle de pensamientos repetitivos que el ego tiene como alimento. De la imagen que ella misma se crea de lo que somos y con qué nos identificamos para sobrevivir en una locura. No digo que la mente no sea maravillosa, que claro que lo es, pero justamente porque tiene la capacidad de despertar al ser que todos somos y que casi nunca vemos porque estamos enganchados en aquello de lo que la imagen que tenemos de nosotros mismos (el yo imaginado) se alimenta. El ego necesita en todo momento de ese alimento para poder mantenerse vivo.

Cuando nos convertimos en observadores de nuestra mente y no en observados por ella, la jugada de la puerta de atrás empieza a perder fuerza. Una vez entramos en ella se convierte en un “montar en bicicleta”, nunca más lo olvidamos, ya luego vendrán las cabriolas y los tirabuzones que ahondarán en dar sentido a nuestra existencia, o mejor: nos convertimos en el sentido de la existencia.

Dejo por aquí alguna bibliografía que buscando encontré hace años y fueron el detonante de eso que llamamos auto-indagación por si interesa a alguien y no lo ha leído.

O sólo este who_am_I.pdf (86,1 KB), Quién-soy-yo.pdf (166,8 KB)
, que para el que no lo conozca puede resultar ininteligible en algunas respuestas, pero que son fruto del nivel de iluminación del autor.

Insisto en que cuando no se busca, no se encuentra, y si se quiere buscar porque uno se pregunta cosas, por ahí está todo inventado desde hace siglos.

Disculpen nuevamente por el tostón.


#9

Gracias por el debate entre ustedes @alfaQalfa /@Elcano .
Este enlace se lo dejo a ustedes por introducir un tercer elemento al que vengo siguiendo en los últimos días ; lamento carecer del nivel adecuado para participar.https://www.youtube.com/results?search_query=UFM+Francisco+Capella


#10

Esto es más o menos el “pecado original” de la tradición judeocristiana, que algo salió mal y nuestra razón quedó perturbada. De todas formas, con la Modernidad ya no es que dudemos de la razón, sino que incluso ésta queda marginada frente a la Voluntad como sacrosanto principio de actuación, al menos claramente desde Nietzsche. Miren a lo que nos llevó poner la Voluntad sin frenos en un altar.

Sigan por favor, estoy disfrutando como un enano con su hilo.


#11

Gracias por sus interesantes comentarios @Pacheco49 y @Pompeyano

Esta mañana recibí este correo:

Y voy a usarlo como imagen de salvapantallas. Así mañana volveré a verlo y pensaré nuevamente en el mensaje, y así cada día, de esa forma podré tomar medidas sobre el día de mañana que es lo realmente preocupante. Podré seguir los rendimientos que me harán ilusionar y/o preocupar por el mañana. Esto es lo que me realmente me pone: ilusionarme o preocuparme cada día con un mañana en que pueda ser más rico, o más pobre, o al menos más autosuficiente, y ojalá independiente financieramente. Será fantástico el mañana pensando en el día de mañana!!

¿No es así? ¿No era este el Plan?

Esta es la mente programada que preside/dirige nuestra vida. Un software maravilloso que se traba más que Windows en todo lo que está por venir y con lo que ha pasado, desentendiéndose del único momento que existe: éste.

Que yo sepa (ni nadie) el mañana no existe, ¿o si ? o mejor dicho: existe sólo en nuestra mente, ¿y entonces ?. Pues, nos pone, nos gusta pensar en el mañana en todo momento, porque así generamos una ilusión al ego que se alimenta de eso, de una falsa realidad, como lo que él mismo es.

Pero, como no todo va a ser dinero y cosas para mañana, qué pasa si nos preguntamos:

¿Qué problemas tenemos con este momento, ahora mismo?

— Ninguno, en este mismo instante, ninguno. No estoy preguntándome qué problemas tengo conmigo mismo ahora, sino con este momento, con él, el ahora mismo. Pues, Ninguno.

Y por eso, para que mi mente me vuelva a recordar mañana que “el mañana no existe” y me deje estar/vivir ahora, me pongo el salvapantallas, por si entrando y saliendo, me olvido de lo más importante.

Don @arturop, creo que debía haber mantenido en stand-by a los Sres. de Don Simón, Ud. ya sabe…

Disclosure: Por supuesto que tengo ahorros/inversiones, pero eso no significa que pueda tener también un salvapantallas que me recuerde otras cosas.


#12

Antes de todo, dar las gracias por los mensajes de aliento recibidos, la verdad es que al menos me “liberan” del sentimiento de culpa surgido de sentirme “responsable” de haberles dado el tostón. Le prometo D. @arturop que, leyendonos, podrá sentirse con la conciencia tan laxa y relajada como después de unos bricks de D. Simón.
En segundo lugar, agradecerle @Elcano la información aportada, le aseguro que será examinada y estudiada como se merece.
Es una faceta muy interesante esta que esboza, pero permítame una reflexión en forma de pregunta, ¿y cómo y usando que instrumento va a tratar o dar respuesta?, pues si, la mente, eso que nos hace tener consciencia de ser, que es capaz de dominar, incluso anulando instintos animales grabados en lo más profundo y primario de nuestro ser. Somos en tanto en cuanto somos conscientes de que somos. Esto que digo es muy egocéntrico, permítame el palabro, individuocéntrico. El mundo existe porque nuestra mente lo reconoce, etiqueta y siente como existente, sea este tangible o no, es decir, quien vive en realidades paralelas, fruto de su imaginación, para él esa es la realidad, ese es su mundo y esa es su existencia.
Muy ilustrativo lo que apunta de las noticias y los comentarios que generan.
Durante mucho tiempo sostuve la creencia que todos nacíamos con más o menos las mismas capacidades intelectuales, tiempo, lecturas, reflexiones, y experiencias después mi creencia ha tornado, creo ahora que el “hardware” con el que trabajamos es distinto en cada individuo. El software, en eterno desarrollo, usando un lenguaje de programación parecido (perdonen los profesionales y sabios de esto, @arturop y demás, mi osadía al utilizar este símil seguramente muy impropio y matizable) el resultado es muy distinto, lo desarrollamos de forma muy diversa, haciéndonos individuos totalmente particulares y diferentes. Ya el hardware es propio y diferenciador, pero las instrucciones que van generando ese código (sea elegido y por tanto libre, o determinista, entorno social) lo hacen aún más individual.
La violencia está unida a la supervivencia, necesidad primaria y trascendental de cualquier individuo vivo para salvaguardar esa característica tan determinista, la vida orgánica. Va vinculada a la obtención de recursos que hagan posible o faciliten la preservación de esta cualidad vital.
Estos recursos son de una importancia, nunca mejor dicho, vital. Y si se fija la violencia se ha ido postergando a niveles de menor presencia y crueldad en relación directa con la facilidad que han tenido los individuos de conseguir y preservar esos recursos.
Los ejemplos que, inteligente y oportúnamente, apunta (guerra de religión,…)…, para mí, y quizá sea una visión reduccionista y simple (tendemos a hacer las cosas como somos ;)), son la careta que reviste el monstruo primitivo, el luchador por recursos, se puede ocultar tras razones de creencias, de ideas, de legitimidad natural,… pero es una simple y llana guerra por los recursos.
Y aquí es donde uno esto con mi idea inicial de “ver el monstruo que hay en el espejo”, cuando reconozcamos que dentro de nosotros convive un Mr. Hide, cuando seamos capaces de hacerlo “visible” para evitarlo, identifiquemos las acciones y tendencias que este inspira, en ese momento seremos capaces de reconocernos, mirarnos a la cara y convivir en mayor paz y armonía. Por el momento tratamos de convencernos que nosotros hemos sido capaces de desterrar a ese Mr. Hide, que somos doctores Jekyll puros, que no quedan reminiscencias de tan depravado y primario ser dentro de nosotros. Error, hay está y, seguirá estando, aceptémosle, superémosle, y seamos capaces de mirarnos con honestidad a la cara, declarando cuales son nuestros intereses y buscando un equilibro armónico con los legítimos de los demás.

Reiterar mis disculpas por el retraso en la respuesta, el agradecimiento por los recursos y tiempo dispensado, y a los lectores y “animadores” el respeto e interés, me siento honrado.