Las promociones bancarias tienen una virtud que quizá no apreciamos lo suficiente: consiguen que desempolvemos la calculadora. Hasta aquí, todo estupendo. Lo que ya me cuesta más aplaudir es que nos pasemos media tarde comparando unas décimas y, cuando aparece un fondo pegado al depósito, demos por buena su contratación con un «ya que estamos». Hay que reconocerle al departamento comercial que, llegado ese momento, buena parte del trabajo se lo hemos hecho nosotros.
Lo digo a propósito de esta oferta de EBN que recoge Finect: un depósito al 3,50% TAE que, en su modalidad con fondos, requiere poner al menos 10.000 euros en cada parte. La noticia explica que ese tipo se aplica al depósito. El fondo tendrá su propia rentabilidad, que no viene garantizada por contratarlo en tan buena compañía.
Supongamos que ya queríamos tener diez mil euros en un depósito y otros diez mil en un fondo. Vamos a conservar ese reparto al comparar las opciones. Podríamos comparar con 20000€ en efectivo, pero estaríamos cambiando el perfil de riesgo de la jugada.
Con los TIN que publica EBN, para un año completo y sin reinvertir los intereses, tenemos lo siguiente:
| Para 10.000 euros durante un año | TIN | Intereses brutos |
|---|---|---|
| Depósito combinado | 3,45% | 345 euros |
| Depósito Nuevo Ahorro | 3,06% | 306 euros |
| Diferencia | 39 euros |
Doy por hecho que cumplimos los requisitos de ambas ofertas. En un sitio tan solvente como +D casi ofende documentar mi suposición. Estamos sumando intereses brutos, antes de impuestos; no valorando las diferencias entre cobrarlos en unas fechas u otras.
Fíjense que los 345 euros no son enteramente el premio por llevar también el fondo: en la otra opción ya cobrábamos 306. La mejora del depósito son esos 39 euros. A partir de ahí, toca mirar qué hemos contratado con los otros diez mil.
En las condiciones del combinado figura una custodia del fondo del 0,30% anual más IVA. Sobre un saldo que se mantuviera constante en 10.000 euros, serían 30 euros antes de IVA. Si ese gasto fuese completamente adicional al que pagaríamos en la alternativa, de los 39 quedarían nueve, todavía antes de IVA y de las demás diferencias de costes. No hemos calculado lo que acabaría en nuestro bolsillo.
Ahora bien, tampoco conviene venirnos arriba con lo listos que somos. EBN ofrece clases limpias y una clase con menores gastos puede compensar una comisión de custodia que vemos por separado. Sería curioso presumir de haber leído la letra pequeña del depósito y olvidarnos de comparar los gastos del propio fondo. Aquí no hemos enfrentado dos clases concretas ni comprobado que podamos contratar la misma inversión más barata fuera.
Yo empezaría por decidir qué fondo quiero, en qué clase y con qué condiciones para salir. Si eso me lleva a EBN y además me pagan esos 39 euros por el depósito, bienvenidos sean. Si al quitar la promoción ya no sé explicar por qué he elegido ese fondo y esa plataforma, me parece que aún me queda algo por pensar.