La casa donde todo sucede al revés

#1

La luz tenue se desliza por el salón, en este amanecer gris en el Levante valenciano. Valencia es famosa por la luz de Sorolla, algo fácilmente distinguible cuando has estado toda la semana fuera, y vuelves a pisar el aeropuerto. Sin embargo, no siempre es así, y en días como hoy, flota en el ambiente una suave nostalgia, que uno no acaba de entender muy bien de donde viene.

Llevo algunos días preparando la charla a la que amablemente me invitó Josan, y durante todo este tiempo, he tratado de condensar algunas certezas en este maravilloso remanso de incertidumbre, como es la inversión. El resultado es bastante pobre, y la razón es que mi sensación al pensar en el conocimiento del mundo inversor, es que es una fiesta a la que normalmente no querrías haber ido, y cuando llegas te lo pasas fenomenal. Sin embargo te apuntas a la siguiente, y es un desastre absoluto. Y no porque el resultado sea malo, pues realmente disfrutas mucho, sino porque la palabra contraintuitivo es el cemento con el que se construye, y el éxito y el fracaso, se esconden por lo general en los lugares donde menos pensabas.

Un entorno en continua evolución, en el que las certezas, cuando se consolidan, se pudren y se convierten en falacias. Un mundo donde las mentiras, se camuflan con gran éxito dentro de medias verdades. Un ecosistema, donde es tremendamente fácil abusar de otros, por el mero hecho de haber llegado un poco antes a la ruta.

De algún modo, todo esto me recordaba a la casa de Stranger things, donde dos realidades paralelas convivían. El mundo en el que habitamos, y su realidad alternativa, donde los peligros se multiplicaban de manera exponencial, y donde las reglas que todo el mundo conoce no sirven para nada.

Dado que estas realidades alternativas son complejas de explicar, veamos algunas imágenes y pasajes, que quizá nos aporten algo de luz, o quizá no.

La Reina Roja.

[…] Pero, precisamente en este momento, sin saber muy bien cómo, empezaron a correr desaladas. Alicia nunca pudo explicarse, pensándolo luego, cómo fue que empezó aquella carrera; todo lo que recordaba era que corrían cogidas de la mano y de que la Reina corría tan velozmente, que eso era lo único que podía hacer Alicia para no separarse de ella; y aún así la Reina no hacía más que jalearla gritándole:
-¡Más rápido, más rápido!.
Y, aunque Alicia sentía que simplemente no podia correr más velozmente, le faltaba el aliento para decírselo.
Lo más curioso de todo es que los árboles y otros objetos que estaban alrededor de ellas nunca
variaban de lugar: por más rápido que corrieran nunca lograban pasar un solo objeto.
-¿Será que todas las cosas se mueven con nosotras? -se preguntó la desconcertada Alicia.
Y la Reina pareció leerle el pensamiento, pues le gritó:
-¡Más rápido! ¡No trates de hablar!
Y no es que Alicia estuviese como para intentarlo, sentía como si no fuera a poder hablar nunca más en toda su vida, tan sin aliento se sentía. Y aún así la Reina continuaba jaleándola: -¡Más! ¡Más rápido!- y la arrastraba en volandas.
-¿Estamos llegando ya?- se las arregló al fin Alicia para preguntar.
-¿Llegando ya?- repitió la Reina-. ¡Pero si ya lo hemos dejado atrás hace más de diez minutos! ¡Más rápido!- y continuaron corriendo durante algún rato más, en silencio y a tal velocidad que el aire le silbaba a Alicia en los oídos y parecía querer arrancarle todos los pelos de la cabeza, o así al menos le pareció a Alicia.
-¡Ahora, ahora! -gritó la Reina-. ¡Más rápido, más rápido!
Y fueron tan rápido que al final parecía como si estuviesen deslizándose por los aires, sin apenas tocar el suelo con los pies; hasta que de pronto, cuando Alicia ya creía que no iba a poder más, pararon y se encontró sentada en el suelo, mareada y casi sin poder respirar.
[…]

Esa sensación de que debes correr mucho, simplemente para mantenerte en el mismo sitio, es algo que he experimentado en diversas áreas de mi vida, y que se acentúa especialmente cuando te mueves en entornos extremadamente competitivos. En un lugar donde las leyes de Darwin son especialmente intensas, esto se convierte en el abc.

Darwin, y el maravilloso y cruel juego de la selección natural.

Existen organismos que se reproducen y la progenie hereda características de sus progenitores, existen variaciones de características si el medio ambiente no admite a todos los miembros de una población en crecimiento. Entonces aquellos miembros de la población con características menos adaptadas (según lo determine su medio ambiente) morirán con mayor probabilidad. Entonces aquellos miembros con características mejor adaptadas sobrevivirán más probablemente.

Darwin, El origen de las especies

Hay algo fascinante en todos aquellos que no reniegan de la crueldad del mundo. La civilización del ser humano, ha inoculado ciertas creencias que nos ayudan a domar nuestra parte reptiliana del cerebro.Como todos los modelos que son útiles, se ha perpetuado gracias a que todos coincidimos que es mejor mantener contenida la violencia, en lugar de abrirle la cabeza a quien te ha agraviado o dar rienda suelta a nuestros instintos más básicos.

Que la mona se vista de seda, no significa que debajo de las leyes y convenciones sociales, todavía lata con fuerza esa naturaleza salvaje del hombre y del mundo.

De cien personas que decidan empezar a invertir ahora, sólo un pequeño porcentaje tendrá mucho éxito, otro porcentaje un poco mayor, cumplirá unos objetivos razonables, y una amplia mayoría será brutalmente despedazada, para poder mantener la cadena trófica.

Llámenme cínico o hipócrita si así lo desean, pero realmente para mi es este un mal necesario. De todos los que empiecen hoy mismo a practicar deporte, una gran parte se va a lesionar, y no por ello podemos decirles que no empiecen. Digamos que son las reglas del juego. Nadie te pide que juegues, pero si lo haces, debes conocerlas y tomar responsabilidad sobre las mismas.

La importancia del dolor.

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He visto el horror… horrores que tú no has visto. Pero no tienes el derecho a llamarme asesino. Tienes derecho a matarme. Tienes derecho a hacerlo… pero no tienes derecho a juzgarme. Es imposible describir el horror en palabras a aquellos que no saben lo que verdaderamente significa. Horror, horror. El horror tiene una cara… y tú debes hacer del horror tu amigo. Horror y terror mortal son tus amigos. Si ellos no lo son, entonces son tus enemigos, a los que debes temer. Son en verdad tus enemigos.
Coronel Kurtz en Apocalypsis now

Es complicado explicarle estas palabras a alguien que empieza, pero alguien que lleve ya un tiempo, creo que se sentirá bastante reflejado con lo que dice el Coronel. Este tipo de conocimiento es básicamente vivencial. Si no lo has vivido, te sonará a chino, y nada de lo que te digan podrá hacértelo entender.

La Arcadia feliz.

A menudo, los que llevamos un tiempo invirtiendo (y disfrutando de mercados alcistas), tenemos la tentación de contrarrestar a la opinión generalizada de que la bolsa es un casino, y narramos situaciones que si bien suceden puntualmente, no son más que una parte de la historia.

Los mercados son la mejor forma de mantener el poder adquisitivo, la inflación es tu enemigo, es posible invertir de manera indolora simplemente indexándose…y un largo compendio de medias verdades, que transmiten al novicio esa sensación de que un futuro brillante, no sólo es altamente probable, sino que es una certeza.

Ni que decir tiene que la única certeza es que antes o después, llegarán los llantos y el crujir de dientes.

Sobreviviendo al campo de concentración.

“El que tiene un porqué para vivir, puede soportar casi cualquier cómo.”

“No hay nada en el mundo que capacite tanto a una persona para sobreponerse a las dificultades externas y a las limitaciones internas, como la consciencia de tener una tarea en la vida .”

Viktor Frankl. El hombre en busca de sentido

Dicho todo lo anterior. Invertir es peor que atravesar el infierno de Dante. Pero… ¿hay luz al final del tunel?

En mi experiencia vital, Camilo José Cela, tenía razón cuando decía aquello de “En España, el que resiste gana”. Generalmente, la vida va de resistir. En tu empleo, con tu familia, haciendo deporte…cualquier cosa que valga la pena, supondrá un dolor de geometría variable. Los más inteligentes y fuertes a menudo no son los que sobreviven. Lo hacen aquellos que tienen un sentido por el que hacerlo.

Viktor Frankl lo vivió en sus propias carnes.

Si no tienes la convicción real e interiorizada de que vas a atravesar las procelosas aguas del sufrimiento, y que sin menoscabo del resultado, lo vas a hacer igual, lo tienes complicado. De nuestra muestra de cien individuos, estoy casi convencido que no tendrán un éxito especialmente relevante a largo plazo más que aquellos que realmente hayan alineado la inversión como una forma de vida, y que no contemplen su vida sin la misma. Y cuidado, que esto tampoco será una condición sine qua none.

Terminando…¿Con un panorama así, vale la pena invertir?

Merece la pena igual que merece la pena montar un negocio, crear una familia, o hacer cualquier cosa que realmente quieras hacer y estés dispuesto/a a pagar el precio por ello. No es fácil, no es indoloro, pero por lo general, si has hecho las cosas medianamente bien, y conservas unas expectativas razonables, es muy fácil que cuando eches la vista atrás, aquellos años de lucha hayan sido los mejores de tu vida, que decía Freud. Como siempre, no hay una respuesta única, y cada persona será un mundo. En mi caso, la respuesta es un si rotundo.

Despedida del Dalai Lama.

La mayoría de nuestros problemas tienen su origen en el apego a cosas que erróneamente creemos permanentes.

Juzga tu éxito por lo que tuviste que renunciar para conseguirlo.

Recuerda que no conseguir lo que quieres a veces significa un maravilloso golpe de suerte.

Estas ya darían para otro post entero, de modo que mejor se las dejo para que reflexionen ustedes mismos, que ya saben que no me gusta dar consejos, pero disfruto pensando que de un modo u otro, quizá haya forzado a alguien a pensar de un modo diferente.

Disfruten del Domingo…y de la luz tenue.

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#2

:clap::clap:Excelso, brillante, tanto en el fondo como en la forma.
Debes tomar ventaja, J, de cada uno de esos escasos, grises amaneceres valencianos. :wink:

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#4

Sé que nunca dependerá de mí.
Sé que me volverá a pasar.
No puedo evitar seguir intentándolo.

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#5

Excelente @jvas, me dan ganas de venderlo todo y salir corriendo :upside_down_face:.

Pero… voy a pensar que llegados a este punto, igual sólo por cabezonería, puedo estar al menos en el grupo de; los que les llegua el agua por encima de la boca, y por debajo de la nariz.

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#6

Amigo @jvas, extraigo este párrafo dentro de lo difícil que es seleccionar uno entre la excelencia del resto.
En este, totalmente de acuerdo.

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#7

Me encanta la aplicación metafórica de jvas a la inversión al igual que su magnífica e envidiable capacidad de comunicación que posee para transmitir su conocimiento. Estoy seguro que si en mi proceso estudiantil hubiese tenido profesores con su talento otro gallo me hubiese cantado… Enhorabuena y gracias de corazón.

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#8

El problema de esta hipótesis es que asume de partida ciertas cosas que tal vez no sean ciertas. La más importante tal vez sea que un buen número de personas que empiezan algo, no lo hacen porque les interese ese algo. Por ejemplo hay personas que se adentran en la inversión (empujados por otros o no) para sacar una rentabilidad a sus ahorros (o forrarse) dedicando cinco minutos al año (menos que para cambiar de tele) al tiempo que todo lo que conlleva el proceso de invertir y la inversión misma, no les importa en absoluto (y están en su perfecto derecho pues a no todos nos gusta lo mismo). Igual que muchos chavales empiezan en el fútbol (u otros deportes) para ser Cristiano Ronaldo, pagar las frustraciones de sus padres o simplemente para que los compañeros los escojan en su equipo en el recreo.
Aún aceptando que quién empieza en algo lo hace porque le interesa y además va a dedicar a ello todo su esfuerzo: las cosas no tienen que ir bien. Aquí precisamente es donde entra la suerte (o la mala suerte) y no previamente. Lo relevante no es la lesión es todo lo previo a llegar al poder lesionarse. Con lesión o sin ella (que las habrá), en la inversión, el deporte, la pintura o la construcción de naves espaciales cuando uno lo arriesga todo por algo, nunca se está libre de que le suceda lo de la canción de Sabina (casi diría que es lo más probable).

El superclase de mi clase (¡que pardillo!)
Se pudre en el banquillo
Y, a sus cuarenta y cinco abriles
Matarile
Y a la cola del paro
Por no haber pasado por el aro
Vencido, calvo y tieso
Se quedó en los huesos
Aquel día
Que pilló a su mujer en plena orgía
Con el miembro del miembro (¡que ironía!)
Más tonto del congreso

No podría mejorar lo aquí dicho :wink:

Somos los hijos bastardos de la historia: nuestros antepasados son los que se quedaron escondidos en la cueva (procreando) mientras otros iban a cazar mamuts para alimentar a la tribu. Sad but True.

La heroicidad queda muy bonita como historia para contar una vez pasan las décadas pero está extremadamente sobrevalorada. No olvidemos que todo héroe nace de una situación trágica (que mejor no hubiera existido nunca). Si lo vemos desde el punto de vista del héroe clásico la situación es aún peor pues después de toda una suerte de dificultades termina encontrando un final funesto. Nadie en su sano juicio querría ser un héroe. La fama ya es otra cosa.

!Ojalá nadie tuviera que ser un Viktor Frankl!

Tal vez la inmensa mayoría de las personas ni quieran ni tengan la necesidad poner en riesgo todo lo que han conseguido en su vida y en realidad con ello consiguen disfrutar de una posición mucho mejor que la afamada posición heroica. ¿Por qué habría que animarlas? ¿Es mejor perder lo que te come la inflación (si es que lo come) a vender un 20% abajo? Tal vez el que nos encontremos en un foro de inversión rodeados por amigos inteligentes y apasionados por el mismo tema nos impide ver que la realidad que nos rodea es bien distinta.

Exactmente, en su caso.

Pienso que en este o en cualquier otro ámbito: mejor no animar a nadie a hacer nada. Quién quiera meterse en esto ya se meterá el solo sin falta de ánimos o desánimos. Precisamente solo en el caso de que la persona esté totalmente decidida a tirarse por el barranco lo mejor sea animarla a que se tire (aunque lo más probable sea que se estampe contra el suelo).

En la mayoría de los casos, no.

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#10

Como no podría ser de otra manera cada uno es libre para hacer lo que mejor le parezca. Me limitido a expresar mi opinión sobre si a la mayoría de la gente que invierte le mercerá la pena el hacerlo. Desde un punto de vista un poco más objetivo tal vez podríamos ver las estadisticas de como le va al inversor medio.

Le compro el argumento para el caso de quien monta un negocio y tal vez en una salida a bolsa o una ampliación de capital con un objetivo muy concreto. En el caso que nos compete: qué sea usted, yo o un fondo el que tiene las acciones no es muy relevante para la empresa cotizada (o el conjunto de ellas) y la riqueza que esta pueda crear.

Pero eso es justo lo que sucede: en la sucursal del banco, la banca privada, las gestoras de fondos, las redes sociales…

Entiendo su postura @autoinmune pero no puedo evitar pensar que si alguien no agunata ver una caida del 5% de su patrimonio (por decir una cifra pequeña) o si no les intersa el tema como sucede con muchas personas de mi entorno, en mi opinión mejor que no inviertan.

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#12

Hay una frase que creo que viene al pelo respecto a estas reflexiones, aunque casi mejor no aplicarla a nuestras inversiones :joy::

“Lo intentaste. Fracasaste. Da igual. Prueba otra vez. Fracasa otra vez. Fracasa mejor” (Samuel Beckett)

Estas otras frases del gran Michael Jordan IMHO transpiran pura verdad sobre lo realmente importante en la vida:

“He fallado más de 9000 tiros en mi carrera. He perdido casi 300 partidos. 26 veces han confiado en mi para jugarme el tiro decisivo y lo he fallado. He fracasado una y otra vez en mi vida y eso es por lo que tengo éxito”

“Puedo aceptar un fallo. Cualquiera puede fallar. Pero no puedo aceptar el no intentarlo”

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#13

Hoy no interesa progresar, sino tener éxito. No espero encontrar al hombre perfecto. Me contentaría con hallar a un hombre de principios. Pero es difícil tener principios en estos tiempos en que la nada pretende ser algo y lo vacío pretende estar lleno.”

Confucio

Una persona inteligente se repone pronto de un fracaso. Un mediocre jamás se recupera de un éxito

Séneca

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#14

Quizás por ello, y ya desde su inicio, se decidió emplazar el edificio de la bolsa en la Plaza de la Lealtad.

Gracias por su tiempo, Jvas.

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#15

No es cuestión sencilla la que apunta, amigo @Fernando.

Muchos de los que hemos llegado a este mundo, lo hemos hecho precisamente a través de foros, blogs, o incluso cursos, que ahora nos daría sonrojo reconocer que frecuentábamos. Algunos libros que nos sirvieron de gran inspiración al inicio de nuestro aprendizaje, hoy vemos que son tóxicos y que muestran una realidad que no existe.

El problema de estas cosas es precisamente ese, que es necesario contar una espoleta que de alguna manera nos haga conocer cualquier mundo. En mi casa, por ejemplo, mi padre no invirtió prácticamente nada en renta variable, y cuando lo hizo, los guías que tuvo en las oficinas bancarias, fueron… bueno, entiendo que tenían que pagar facturas, por decirlo de un modo suave.

Digo esto, porque incluso la morralla que empecé a meterme en la cabeza en aquella época, tuvo alguna utilidad para mi.

La cuestión, quizá sea saber, si proyectos como el nuestro, realmente suman o restan a la sociedad. Si lo enfocamos como que podremos causar daño al animar , incluso sin quererlo, a la gente a invertir, será cierto. Si lo enfocamos como que podremos aumentar el bienestar de algunas personas dándoles algo de conocimiento, pues quizá también. Yo diría que todos los que de un modo u otro participamos escribiendo, tuiteamos, o damos alguna charla para los pobres que nos quieren escuchar, acabamos lanzando un mensaje.

El otro día ordenando el sótano, encontré algún escrito mío de hace 15 años, y me avergonzaba un poco haber escrito ciertas cosas. Dentro de otros quince años, probablemente leeré este mismo texto y pensaré…vaya tela, menudas tonterías soltaba a esa edad. Es algo normal, las personas afortunadamente evolucionamos, y si las tonterías que cometemos de jóvenes no nos matan, vivimos lo suficiente para cometer otras estupideces diferentes.

A mi me gusta tratar a los mayores de dieciocho años como personas adultas, del mismo modo, que me gusta que me traten como una persona adulta. Sólo así, poco a poco es uno capaz de mejorar su toma de decisiones.

Al final, uno va aprendiendo y haciéndose más selectivo. Va separando el grano de la paja, y tomando su criterio. Es un proceso lento ,que no tengo claro que se pueda enseñar, y en mi poca experiencia, ayuda bastante juntarse con personas más inteligentes y formadas que uno mismo, que te ayudan a ver aristas que desconocías.

Normalizar hablar de inversiones en España, no creo que sea malo, pues además , cuando uno se va formando, empieza a ver cómo las empresas ganan dinero , y esto es bastante útil, cuando ves como ganan (tú) dinero, especialmente si se están pasando.

También ayuda para cosas tan sencillas como pedir una hipoteca, o para conocer el interés compuesto, aunque a veces les estén enseñando a componer al revés :smiley:

Personalmente, muchas veces me da rabia ver cómo hay gente que se aprovecha de las personas que empiezan, pero he llegado a la conclusión de que no tengo capacidad alguna para evitarlo, por lo que si alguien cree que merece la pena pagarle a alguien con poca experiencia para que le enseñe, pues ya le digo que algo de culpa tendrá también esa persona.

Donde hay dinero, hay filibusteros, los hay más refinados y menos, los hay incluso que te sacan la pasta por varias vías, y su público tan contento, y si te atreves a sugerírselo, te creas un nuevo enemigo. No vale la pena. Además, uno mismo, incluso sin quererlo, puede caer en lo mismo que critica, que es un escarnio doble. He visto “justicieros”, criticando vendemotos, que se convierten después en vendemotos, vendiendo ellos mismos basura etc… en fin, nada nuevo bajo el sol.

Nadie espabila por cabeza ajena, pero tengo la esperanza, quizá totalmente ilusoria, de que por ejemplo, proyectos como +D, que realmente queremos que animen a pensar, no a invertir, pero que estoy casi seguro que incitan a invertir también,(aunque no queramos), pueden hacer que un joven con pocos recursos, tenga acceso a información de calidad que le abra puertas, que generalmente están reservadas a gente cuya familia invertía previamente.

En fin, que es un tema complejo. Entiendo su punto, entre otras cosas porque hemos hablado de esto largo y tendido, pero ya sabe que no lo comparto.

Creo que mucha gente que hablase con usted durante un tiempo suficiente, podría mejorar sustancialmente sus conocimientos financieros. Por supuesto habrá mendrugos impermeables, y otros a los que les entrará por un oído y les saldrá por otro. No podremos saber a quien le irá mejor o peor, pero pienso que si les inculca la necesidad de no invertir sin ningún criterio, como el que compra el periódico y tener pensamiento propio, pues probablemente mal no le haga.

En lo que si coincido totalmente es en que no hay un zapato para todas las tallas, y que mucha gente no debería invertir, pero eso es algo, que cada persona debe saber conociéndose a si mismo/a.

Creo que no he dicho nada coherente, pero no me lo tenga en cuenta, que es Domingo y mañana me voy de nuevo de viaje :sweat_smile:

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#16

Me ha gustado mucho su comentario.

No le conozco mas que por leerle en el foro, y esas palabras tan contrarian a lo que uno podría esperar leer en un foro de inversión solo pueden venir de alguien que disfruta invirtiendo y que además posee unos conocimientos muy amplios al respecto.

Dicho esto, creo que el ser inversor podría convertirse en una necesidad a medio plazo, y que si bien yo tampoco soy de los que calienta la cabeza al respecto a la gente de mi entorno, si que creo que invertir los ahorros que no vamos a necesitar para al menos mantener el poder adquisitivo, merece la pena.

Y merece la pena porque al igual que hasta hace no mucho una gran parte de la población no sabía ni leer ni escribir y aún así “tiraba p’alante”, creo que la alfabetización nos ha proporcionado una gran autonomía.

Creo que la inversión y sobre todo las finanzas personales son otro tipo de alfabetización que puede proporcionar valiosas herramientas y una mayor autonomía para enfrentar los imprevistos del día a día.

Por eso creo que, en el fondo, si merece la pena.

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#17

El problema es que esta decisión no nos corresponde a nosotros ni a nadie tomarla, en nombre de otra persona.

Lo que sí suele estar en nuestra mano es intentar explicar las ventajas e inconvenientes de las distintas opciones.

Como bien sugiere hay bastantes personas que terminan llegando a la inversión con unas espectativas demasiado elevadas, siendo poco conscientes de los riesgos reales y posiblemente porque otros les han vendido “demasiado” unos objetivos que no son (o deberían de ser) los suyos.

A mi, por ejemplo, me sigue sorprendiendo la cantidad de personas que tienen poco recorrido en esto de la inversión que ya se permiten tener como objetivo batir a éste o al otro.

Estoy terminando de leer La Gran Apuesta, un libro que recomiendo (como recomiendo la película basada en él), que contiene una muestra diversa de porque pueden fallar estrepetisamente según que tópicos y lo fácil que resulta autoengañarse especialmente cuando uno se niega a querer ver la naturaleza difusa del riesgo.

Tiene guasa ver como se convertían bonos de riesgo elevado en bonos sin riesgo triple AAA por obra y gracia de la supuesta diversificación. Ya saben que compren un índice no les hace inmune a que les coloquen según que tipo de productos bajo otra denominación.

Como la confianza en según que estadísticas sobre los precios del mercado immobiliario pasado se convirtieron en confundir bonanza con estar inmersos en medio de una burbuja. Hay estadísticas que uno debería de preguntarse en que situaciones pueden no funcionar antes que creer que la estadística tiene la capacidad de hacernos inmunes a riesgos lógicos.

Como a algunas empresas, su buen nombre pasado, para salvarse del desastre o de sufrir enormes problemas. La capacidad de una mala gestión para poner patas arribas cualquier empresa nunca debe de ser menospreciada.

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#18

Nadie puede discutir lo que dice. Evidentemente, todo lo que sea fomentar el debate y lo que conocemos como cultura financiera (yo diría que la cultura en general) es muy positivo. Cuantos más conocimientos tenga la gente y cuanto mejor pueda formarse en este ámbito así como encontrar opiniones y opciones de todo tipo, más positivo será para todos. En este aspecto, siempre me he sentido encantando de formar parte de esta nuestra comunidad.

El “pero” le pongo a todo esto es: tener una mayor cultura financiera, un conocimiento profundo de lo que son las inversiones y sobre todo del riesgo que conllevan, no implica que la persona esté dispuesta a asumir ese riesgo.

Tengo la sensación de que en general se piensa que mas conocimiento financiero implica invertir y yo creo que esto es falaz (en muchos casos como mínimo). De hecho probablemente lo maduro es saber que sí uno no va a soportar el riesgo asociado, mejor pasar.

Por suerte, conozco gente infinitamente más inteligente que yo (tampoco hace falta mucho jeje) que tienen conocimientos financieros altos (o muy altos) y simplemente no invierten porque no están dispuestos a asumir el riesgo asociado. Me parece perfecto y jamás me atrevería a empujarles a hacer cosas que no quieren. Fíjense que esto también funciona en el sentido opuesto: hay gente sin practicante ningún conocimiento que está invertida. Estoy pensando por ejemplo en personas que no saben que su plan de pensiones invierte en bolsa. Y créanme que hay más de las que se imaginan.

Por otro lado, hay gente muy inteligente y cualificada a la que simplemente no le interesa invertir. igual que a mi no tiene porque interesarme lo que ellos hagan.

Luego la afirmación “más cultura financiera = más nivel de inversión” es algo que como mínimo me plantea muchas dudas.

No sabe cuanto se lo agradezco. Me resulta muy incomodo hablar de esto ya que cuando uno dice cosas como que igual es mejor no invertir… es difícil no dar la sensación de que uno es un sobrao que pretende decir a los demás lo que tiene o no tiene que hacer mientras luego el hace otra cosa. Nada más lejos de mi intención.

Totalmente. Es solo que en un mundo en el que toda una industria empuja a invertir (y estos se gastan sus euros en marketing) pues se lucra gracias a que existen personas que invertimos (intereses contrapuestos), no veo ninguna tontería el pararse 5 minutos a pensar: ¿será esto para mí? Luego cada uno que decida. Lo que no impide que yo pueda tener mi opinión personal al respecto (que tampoco vale mucho).

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#20

Iba a seleccionar el mismo párrafo @Segado

Esto ha sido un buen ejercicio de preparación psicológica ante futuros contratiempos @jvas, no me cabe duda de que este post será rescatado en futuros tiempos aciagos… Por eso nunca esta de más recordar que no se invierta dinero que se vaya a necesitar a corto y medio plazo. Si esto se tiene siempre presente, debaríamos ser de lo más optimistas creo yo

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#21

Totalmente de acuerdo. Si tienen conocimientos financieros ya saben que la inversion no es un jardín de rosas. Si por su carácter o sus circustancias personales intuyen que no serán capaces de soportar estar invertidos cuando vengan mal dadas, quizá hagan bien en no invertir.

Pero entonces tienen que ser conscientes de que al no invertir lo que hacen es cambiar unos riesgos evidentes por otros que no están tan a la vista. Y eso es lo que no tengo tan claro que se plantee esa misma gente. Si no invierten se puede decir que están “invertidos” en moneda y que son acreedores de los bancos, de modo que están expuestos a inflación, devaluación y demás riesgos monetarios.

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#22

@jvas, Realmente brillante y maravilloso post. He tenido que releerlo para poder parpadear.
Qué lujo de lectura. A guardar en IMPRESCIDIBLES.

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#23

creo que no se debe estar invirtiendo constantemente. Hay que tomarse períodos de descanso , lo digo porque yo estoy ahora en uno de ellos.

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