Abro este hilo para hacer seguimiento de una compañía que podría ser de interés para la comunidad. También le haré seguimiento.
Hay empresas que suben y bajan con el mercado. Y luego están las que, sin hacer ruido, van a lo suyo: producir efectivo cada trimestre, repartirlo y crecer poquito a poco. Este tipo de compañías no son las más comentadas, pero sí las que más me interesan. Hoy te traigo una de ellas: Hess Midstream (HESM) , ticker $HESM
Es una empresa con activos reales, clientes estables, contratos blindados y una filosofía simple: prestar un servicio esencial… y cobrar bien por ello.
El pasado 27 de julio del 2025 compré 75 acciones de HESM a 40,11 USD . Te explico por qué.
¿Y si te dijera que ha batido al S&P 500?
Desde que salió a bolsa en 2017, HESM ha generado un retorno total (dividendo + revalorización) superior al del S&P 500.
¿Por qué? Porque reparte un dividendo creciente y estable (del que hablaremos más adelante) y porque su negocio no depende del precio del petróleo , aunque trabaje en el sector energético.
Qué hace exactamente HESM
Imagínate que los pozos petroleros son fábricas, y HESM es la red de carreteras, depósitos y estaciones intermedias por donde pasa todo.
Transporta petróleo, gas natural y agua desde el punto de extracción (Bakken, en Dakota del Norte) hasta los centros de tratamiento o transporte. Cobra por volumen. Tiene contratos fijos hasta 2033 , y la mayoría están indexados a la inflación (suben cada año).
¿Y quién está detrás?
Aquí viene lo interesante: HESM es independiente y cotiza en bolsa, pero su cliente principal (95% del negocio) es Hess Corporation , que está siendo absorbida por Chevron , uno de los gigantes del sector.
Es decir, Chevron será quien decida en gran medida qué pasa con HESM , ya que heredará su participación del 37,5%.
Diagrama de propiedad actual (incluyendo Hess, Chevron y free float)
Un modelo que cumple todos los requisitos de una gran empresa
Hay ciertos rasgos que comparten los negocios excepcionales. HESM cumple varios:
Modelo simple y predecible Ventaja competitiva clara : su infraestructura es muy difícil de replicar Ingresos protegidos por contrato (MVC: el cliente paga un mínimo pactado, aunque no use todo) Margen operativo >80% CapEx muy bajo → más efectivo disponible Disciplina financiera : apalancamiento controlado, sin locuras Va a iniciar un programa de recompras de acciones
Y sobre todo…
Una máquina de pagar dividendo
El dividendo de HESM no solo es alto (>7,5% anual ), sino que además crece cada año, como mínimo, un 5%, y lo seguirá haciendo hasta mínimo 2027 , según sus propios compromisos.
“Pagamos un dividendo creciente, con cobertura sólida y contratos a largo plazo que nos dan visibilidad hasta 2033” — presentación a inversores, mayo 2025
Lo mejor: no depende del precio del crudo , sino del volumen transportado.
Gráfico evolución dividendos y cobertura (payout)
Compromiso de crecimiento del 5% anual
¿Dónde está el truco?
En realidad, el mayor riesgo no está dentro de HESM… sino fuera:
Su único cliente es Hess Corp (ahora parte de Chevron )
Chevron aún no ha dicho si seguirá invirtiendo en el Bakken
Hay una demanda legal en curso (Continental Resources) que podría afectar ingresos si prospera
El accionista fundador GIP ha vendido toda su posición , lo que diluyó temporalmente
Evolución de acciones en circulación vs recompras
Dicho esto, HESM genera tanto efectivo y tiene tanta visibilidad , que incluso con un cliente único, sigue siendo rentable y disciplinada.
En 2024, HESM solo usó el 37% de su flujo de caja libre para pagar dividendos . Este ratio, históricamente en el 60–80%, muestra que el dividendo está más que cubierto , incluso si los ingresos cayeran puntualmente.
Para el inversor que busca ingresos sostenibles, esto es una señal de robustez y disciplina financiera .
¿Está cara o barata?
Vamos con los números actuales respecto a sus comparables.
EV/EBITDA : 6,9x (sector está en 10–11x)
P/FCF : 5,5x (vs 9–13x sector)
Yield : >7,5%
Si HESM se revaloriza hasta los múltiplos medios del sector, el precio objetivo conservador estaría entre $48 y $52 , es decir, un upside del 20–30% sin contar dividendos.
Para quién puede tener sentido
Esta acción no es para el que busca emociones fuertes. Es para quien:
Quiere cobrar ingresos constantes
Valora la previsibilidad y la disciplina
Aprecia un modelo sencillo, con ventajas competitivas
Aparentemente la empresa ha ido creciendo como un reloj.
¿Sabe si todo su crecimiento ha sido orgánico?
En cuanto al dividendo y al crecimiento, ¿está siendo debido a un incremento de deuda o, debido a su alto ROIC (no he mirado cuál es), esa generación de caja les da para invertir en crecer (WC y CapEx) y para mantener el divi subiéndolo cada año como dice?
¿Sabría diferenciar entre CapEx de crecimiento y de mantenimiento aquí?
Así, sin mirar mucho, da la sensación que es algo similar a un Real Estate.
Esto me dice que, si a futuro quieren crecer, van a tener que pagar un múltiplo bien alto por un activo y llenarlo de deuda, con el fin de seguir creciendo (ampliación de capital futura y dilución a los accionistas acutales). ¿Es esto correcto?
¿Genera suficiente caja realmente para pagar e incrementar a esos niveles su dividendo o la está ordeñando Chevron para subirse todo lo que puede a su matriz?
¿Sabe más o menos cuál es la cantidad de stock options que paga?
Me parece muy raro que, destinando esa cantidad ingente cada año a recomprar acciones sus acciones emitidas sean cada vez superiores.
Algo me estoy perdiendo.
Hess Midstream tiene una estructura algo particular, propia de muchas midstreams que operan como MLPs (Master Limited Partnerships). Básicamente, su capital está dividido entre dos tipos de participaciones:
Las acciones Clase A, que son las que cotizan en bolsa y están en manos del público.
Las llamadas “OpCo units” o participaciones Clase B, que originalmente estaban en manos de los fundadores (Hess Corporation y Global Infrastructure Partners, GIP).
Durante los últimos años, tanto Hess como GIP han ido reduciendo su participación en la empresa. Esto lo han hecho mediante dos vías: intercambios de unidades privadas por acciones Clase A que sí cotizan, o bien ventas directas al mercado a través de colocaciones secundarias. Esto no ha supuesto entrada de dinero nuevo en la empresa, ni ha sido una ampliación de capital tradicional. Lo que ha ocurrido es una reorganización de la estructura accionarial que ha permitido a los socios iniciales monetizar su participación poco a poco.
Como resultado de este proceso, el número total de acciones en circulación ha ido creciendo. Aunque el negocio siga generando el mismo EBITDA y flujo de caja, al haber más acciones, el beneficio y el dividendo se reparten entre más partes.
Ahora bien, esto no significa necesariamente que sea algo negativo. Este proceso ha sido anunciado con mucha antelación, está regulado y ya queda poco margen de dilución futura. GIP, por ejemplo, ya ha salido completamente del capital, y Hess apenas mantiene un porcentaje minoritario. Además, la empresa sigue aumentando el dividendo por acción todos los años, mantiene un payout muy bajo sobre el flujo de caja disponible y detalla en cada presentación cuántas unidades quedan por convertir.
La clave está en seguir de cerca cómo evoluciona el número de acciones en circulación y vigilar que el dividendo por acción crece más rápido que cualquier efecto dilutivo. De momento, ese ha sido el caso.
Sí, orgánico.
Buena pregunta. En el caso de Hess Midstream, el crecimiento del dividendo no se está financiando con deuda, sino con una generación de caja muy estable y previsible. La empresa tiene contratos a largo plazo con tarifas fijas y volúmenes mínimos garantizados (MVCs), lo que le permite tener una gran visibilidad sobre los ingresos.
Desde 2021, han seguido una estrategia bastante conservadora: el dividendo crece un 5 % anual y el payout sobre el Distributable Cash Flow (DCF) ronda el 75 %, lo cual deja margen para seguir pagando y aumentando sin comprometerse demasiado. Además, tienen uno de los niveles de apalancamiento más bajos del sector (3x EBITDA aprox.), lo que les da todavía margen si en algún momento necesitaran financiar algo adicional.
El crecimiento operativo viene sobre todo por nuevos compresores, ampliación de red de gathering, y pronto un nuevo gas plant (Capa), pero todo dentro de un marco de inversión controlada: el CapEx anual está planificado en unos 300 M$, lo cual se cubre con holgura con el flujo de caja operativo (más de 1.200 M$ de EBITDA estimado para 2025).
En resumen, no están apalancando el dividendo: lo financian con caja, con un payout prudente y visibilidad alta de ingresos. El crecimiento es moderado pero sostenible. Eso sí, el negocio depende de un solo cliente (Chevron), lo que también hay que tener en cuenta.
La propia empresa estima que su CapEx de mantenimiento ronda los 125 millones de dólares anuales, mientras que el resto hasta llegar a los 300 millones previstos para 2025 sería crecimiento.
Esto significa que más de la mitad de su inversión es para crecer, y que el negocio sería capaz de seguir operando y pagando el dividendo sin necesidad de recurrir a deuda, solo con el flujo de caja operativo.
Tiene sentido la comparación superficial con el Real Estate, especialmente por la estabilidad de ingresos, contratos a largo plazo y fuerte inversión en activos físicos. Pero hay diferencias importantes que hacen que la lógica del crecimiento y la dilución en Hess Midstream no funcione igual que en muchos REITs.
1. No compran activos a múltiplos altos
No están yendo al mercado a adquirir infraestructuras ajenas. La expansión es orgánica: construyen su propia red de gasoductos, plantas o estaciones compresoras, con clientes ya comprometidos (principalmente Chevron).
Es decir, no están comprando a múltiplos exigentes, sino invirtiendo a su coste real de construcción, con rentabilidades predecibles.
2. No usan ampliaciones de capital para crecer
No hay emisiones de acciones públicas para financiar crecimiento. La estructura societaria ha generado dilución, sí, pero viene de conversiones de participaciones internas (de Hess y GIP), no de ampliaciones abiertas.
Y eso ya está prácticamente completado.
3. El apalancamiento es conservador
El ratio deuda/EBITDA ronda las 3x, muy bajo para este sector. No tienen vencimientos relevantes a corto plazo y el CapEx está cubierto con el flujo de caja libre, sin necesidad de endeudarse más ni emitir acciones.
4. No necesitan crecer para justificar el dividendo
El negocio, tal y como está montado hoy, ya da para pagar un dividendo de más del 7 %, crecerlo al 5 % anual y aún así generar caja extra para recompras.
Es decir, el dividendo no depende del crecimiento para ser sostenible.
En resumen: aunque el modelo se parezca en lo físico al del Real Estate, el tipo de crecimiento, la forma de financiarlo y el impacto en el accionista son diferentes. Aquí no hay riesgo inminente de ampliación de capital ni dependencia de deuda para mantener retornos.
Sí, es cierto que la deuda ha ido aumentando en los últimos años. Pero hay que mirar dos cosas clave antes de sacar conclusiones:
1. La deuda ha crecido menos que el EBITDA
Aunque el nominal sube, la relación deuda/EBITDA (el apalancamiento) se ha mantenido bastante estable en torno a 3x, que es un nivel muy prudente en este tipo de negocios de infraestructura.
Esto es posible porque los ingresos también han crecido al incorporar nuevos activos operativos (más estaciones compresoras, más terminales, etc.), y casi todo con contratos a largo plazo y mínimo volumen garantizado.
2. La deuda no se usa para pagar el dividendo
El dividendo se paga con flujo de caja operativo, y el payout sobre el Free Cash Flow ronda el 37 %, según el último dato de 2024.
Esto es un indicio claro de sostenibilidad.
La deuda se está usando para financiar parte del CapEx de expansión, pero no para sostener artificialmente los retornos.
3. Tienen visibilidad y margen
La empresa ya ha anunciado que tiene capacidad de generar más de 1.250 millones de “flexibilidad financiera” hasta 2027, incluyendo espacio para recompras, inversiones y mantener el dividendo.
Además, no hay vencimientos significativos de deuda en el corto plazo, y tienen acceso al crédito a tipos competitivos.
En resumen: la deuda crece, sí, pero no hay señal de que esté fuera de control, y no está comprometiendo la capacidad de la empresa para crecer, pagar dividendos o mantener el equilibrio financiero. Es una situación muy distinta a la de una empresa sobreapalancada o un REIT que necesita emitir acciones constantemente para pagar su dividendo.
Hess Midstream sí genera suficiente caja para pagar e incrementar el dividendo al ritmo que promete (5 % anual hasta al menos 2027), sin necesidad de recurrir a deuda ni a artificios financieros. Te explico por qué:
1. Ratio de payout muy prudente
Según el último dato disponible (cierre 2024), el payout sobre Free Cash Flow es del 37 %.
Eso significa que el dividendo se paga holgadamente con la caja operativa, y todavía sobra margen para reinvertir en crecimiento o hacer recompras.
2. Crecimiento real y orgánico
La empresa no está estancada: hay nuevos activos entrando en operación (compresores, terminales, futura planta de gas), lo cual va aumentando los ingresos y el flujo de caja año tras año.
Ese crecimiento orgánico soporta el incremento del dividendo de forma natural.
3. No se está ordeñando la vaca
Es cierto que Chevron (antes Hess) controla el 40 % del capital, y por tanto se beneficia del dividendo. Pero eso no significa que estén vaciando la caja.
La empresa no reparte todo lo que genera, ni tampoco se están viendo retiradas de caja extraordinarias.
De hecho, una parte del exceso de caja se está destinando a recomprar acciones, lo cual también beneficia a los minoritarios al reducir el número de participaciones en circulación.
4. Visibilidad contractual
Los ingresos están respaldados por contratos de largo plazo hasta 2033, con tarifas fijas e indexadas a inflación, y con volúmenes mínimos garantizados (MVCs).
Eso da una visibilidad excepcional sobre los flujos de caja futuros y permite planificar el dividendo con mucha precisión.
Hess Midstream pagó en 2024 un total de 100 millones de dólares en compensación basada en acciones (share-based compensation) antes de impuestos. Este importe se divide así:
Restricted stock: 88 millones
Performance share units (PSUs): 8 millones
Stock options: 4 millones10K 2024 HESM
Estos gastos no conllevan salida de caja inmediata, pero suponen una dilución potencial futura, ya que las acciones se entregan a empleados y directivos como parte de su retribución.
1. ¿Cuánto supone la compensación en acciones respecto al negocio?
Total de compensación en acciones 2024: 100 M $
Free Cash Flow 2024 estimado: ~770 M $
Proporción sobre FCF:~13%
Esto está por encima de lo que sería razonable en una empresa estable y madura con poca plantilla y sin grandes necesidades de retención vía equity. En muchas midstream razonables ese gasto ronda el 2–5% del FCF, así que 13% es elevado.
2. ¿Cuál es el riesgo de dilución para el accionista?
Acciones totales en circulación: ~480 millones (estimado, contando todas las clases)
Stock-based units activas (RSUs, PSUs, stock options): ~2,76 millones de unidades
Dilución potencial aproximada:~0,57%
La dilución no parece muy grande si solo miramos el volumen, pero si el ritmo de entrega se mantiene alto cada año, puede acumularse.
3. ¿Cómo se justifica?
HESM no tiene apenas empleados propios; buena parte de las operaciones están gestionadas por Hess Corporation (matriz).
Entonces, ¿por qué tanto gasto? Se debe a:
Planes de incentivo a largo plazo para ejecutivos y empleados clave.
Vinculación con el desempeño de la acción y objetivos operativos.
Este tipo de retribución tiene sentido cuando hay fuerte creación de valor y crecimiento, pero en HESM:
El crecimiento es lento y limitado, con expansión muy moderada.
La generación de caja es muy sólida, pero no requiere un equipo directivo enorme.
4. ¿Es común en el sector?
No del todo. En midstream estables y con dividendos altos (como Enterprise Products o Enbridge), este tipo de compensación es más conservadora. Las empresas tipo REIT o midstream con perfil de “utility de dividendos” suelen tener poca retribución en acciones y prefieren pagar en efectivo o con bonus ligados a métricas claras (FFO, EBITDA, etc.).
5. Valoración final:
Razonablemente aceptable, pero mejorable.
No es abusiva por volumen, pero sí un poco elevada para el tipo de negocio que es.
A largo plazo, si no hay crecimiento real que lo justifique, puede verse como una forma de extraer valor sin que el accionista vea mejora operativa real.
Es importante vigilar año a año si se estabiliza o sigue creciendo.
Realmente la ratio deuda neta / EBITDA no ha hecho más que crecer, por lo que, para mantener ese divi y hacerlo crecer, se está pidiendo dinero al banco.
Si siguen a las tasas de ROIC que tienen actualmente, estoy de acuerdo con esa afirmación, salvo por “crecerlo al 5% anual”. Para que ese crecimiento sea sostenible tienen que crecer los beneficios y se tiene que seguir metiendo CapEx y Working Capital.
Cuando digo que no ha crecido no me estaba refiriendo a algo estricto. En su última conference call se han comprometido a reducir la deuda a 2,7 veces.
HESM ha conseguido subir el dividendo cada año sin necesidad directa de endeudarse para pagarlo.
¿Por qué sube entonces el ratio de deuda neta / EBITDA?
Por dos razones principales:
a) Recompras de acciones
Entre 2021 y 2024 recompró acciones a un ritmo bastante fuerte.
Para ello usó una parte de su caja y también algo de deuda.
Esto reduce el número de acciones y sube el dividendo por acción, aunque el total de dividendos pagados no suba tanto.
Esa deuda no fue para financiar operaciones ni el dividendo directamente, pero sí afecta al net debt/EBITDA.
b) Inversiones puntuales (CapEx de crecimiento)
Aunque su modelo no exige gran inversión, HESM ha ejecutado proyectos de expansión o nuevas plantas de compresión o tratamiento.
Parte de estos proyectos se han financiado con deuda.
El EBITDA ha crecido más lentamente que la deuda neta, haciendo que el ratio aumente.
Uno puede decir, ¿Cómo puede estar recomprando acciones Hess Midstream si el número total de acciones en circulación ha aumentado?
La clave está en distinguir dos cosas que ocurren al mismo tiempo:
1. Sí, HESM ha recomprado acciones
Desde 2021 ha ejecutado recompras por más de 1.000 millones de dólares, lo cual reduce el número de acciones de tipo Class A (las que cotizan en bolsa) y, por tanto, aumenta el dividendo por acción.
2. Pero también ha habido emisiones internas de acciones Class B
Estas se dan por dos motivos:
Pagos en especie a Hess Corp o sus socios (por ejemplo, al hacer crecer los activos del midstream, el socio recibe nuevas participaciones).
Reorganizaciones internas: por ejemplo, cuando Hess Corp o GIP (ahora ya salidos) intercambiaban su participación o se reorganizaban las unidades del partnership.
Es decir:
Aunque compran Class A en mercado, al mismo tiempo emiten Class B internamente que también cuentan como acciones en circulación a efectos económicos. Esto hace que el total aumente, aunque el número de Class A baje.
Resumen del vídeo “This Oil Stock is a MONEY PRINTING MACHINE”
Chris, gestor de carteras en First Shelbourne (firma registrada en EE. UU.), analiza Hess Midstream como una oportunidad poco conocida en el sector energético. Aclara desde el inicio que no es una recomendación de inversión, pero sí una compañía que le gusta y tiene en cartera para algunos clientes.
Qué hace Hess Midstream (HESM)
Es una empresa midstream (intermedia) en el sector energético:
No extrae petróleo (upstream).
No refina ni vende al cliente final (downstream).
Se encarga de transportar, almacenar y procesar petróleo y gas (pipelines, terminales, plantas de gas).
Opera en la formación del Bakken (Dakota del Norte).
Funciona como un “peaje de autopista”: cobra por transportar energía, sin depender del precio del petróleo.
Modelo de negocio: estable y predecible
El 98% de sus ingresos vienen de contratos de largo plazo con Hess Corp.
Contratos blindados hasta 2033:
Con mínimos de volumen garantizado (MVC).
Con cláusulas de ajuste por inflación (como los REITs).
Recalculan tarifas anualmente → flujo de caja predecible.
Datos clave
Ingresos 2024: $1.500 millones
EBITDA 2024: $1.140 millones → margen del 76%
Crecimiento de ingresos: +11% anual (2022 a 2024)
EV/EBITDA: inferior a 10x, más barato que competidores (11-13x)
Dividendo: ~7,2% con crecimiento anual
Ventajas según Chris
No depende directamente del precio del petróleo.
Se beneficia si sube el volumen de extracción.
Menor riesgo que upstream (exploradoras) y downstream (refinadoras).
Si Chevron completa la compra de Hess Corp, podría adquirir HESM también.
Buen posicionamiento ante un entorno de consumo de petróleo que sigue creciendo en EE. UU., pese al discurso de transición energética.
Riesgos señalados
Dependencia de un solo cliente (Hess Corp = 98% de los ingresos).
Concentración geográfica: todo en la cuenca del Bakken.
Riesgo regulatorio y ambiental (infraestructura antigua, capital intensivo).
Posible presión futura si suben los tipos (sensible a tipos de interés).
Transición energética (pero considera que está aún muy lejos).
Rendimiento histórico
Desde su salida a bolsa (2017), HESM ha batido claramente al ETF XLE (energía tradicional).
Especialmente destacado su rendimiento en 2024 y posteriores.
Para Chris, es una forma mucho más sensata y rentable de exponerse al sector energético que comprar ETFs de petróleo como USO o UNG (que tienen costes de “roll”).
Conclusión
Chris considera que Hess Midstream:
Ofrece una combinación de alta rentabilidad por dividendo, estabilidad y potencial de revalorización.
Es un modelo de negocio de tipo “peaje” que genera ingresos consistentes y con protección frente a la volatilidad del crudo.
Es una opción más sensata que apostar por el petróleo directamente para quien quiera estar expuesto al sector energía.
Buena observación. Es cierto que el múltiplo EV/EBITDA puede ser engañoso si no se tiene en cuenta cuánto capital necesita realmente el negocio para mantenerse y crecer. En el caso de Hess Midstream (HESM), el EBITDA es un buen punto de partida porque la compañía opera bajo un modelo tipo “peaje” con márgenes elevados y alta previsibilidad. Pero hay que ir más allá.
¿Qué diferencia hay entre EV/EBITDA y la caja que queda realmente tras capex y otros costes?
FCF ajustado 2025 estimado: entre 735 y 785 M$ (dato oficial de la empresa)
Por tanto, después de capex e intereses, el free cash flow real representa aprox. el 60% del EBITDA, una conversión bastante buena para un negocio de infraestructura.
¿Qué pasa con los alquileres?
No hay costes significativos por alquileres. La mayoría de los activos son propiedad de la compañía o forman parte de acuerdos contractuales con Hess Corp, sin arrendamientos relevantes que distorsionen el EBITDA.
¿Por qué HESM cotiza más barato que sus comparables?
Los peers suelen cotizar a 11–13x EV/EBITDA. HESM cotiza por debajo de 10x por varios motivos:
Alta concentración de cliente (98% de ingresos vienen de Hess/Chevron). Esto introduce un riesgo de dependencia muy superior al de peers como Enterprise o Williams.
Exposición única al Bakken. No está diversificada por regiones.
No es una C-Corp consolidada como otros peers más grandes y conocidos. Atrae menos capital institucional.
Liquidez baja en mercado, lo que también limita el apetito institucional.
¿Es por menor ROIC o menor crecimiento?
HESM tiene un ROIC bastante decente (aunque no espectacular) gracias a los altos márgenes operativos y la eficiencia del modelo. El problema no es la rentabilidad sobre el capital, sino el crecimiento: es una empresa de bajo crecimiento que opera al ritmo de la actividad en el Bakken, muy estable, pero sin grandes sorpresas.