El camino difícil

#1

En la vida todo es comparación y al final lo que hacemos y como nos comportamos también.

Elegimos el camino fácil al invertir o estamos eligiendo el camino difícil?

El camino de la inversión es el dificil y el camino fuera de ella es el habitual, el fácil, al menos así lo suele ver la gente, pero si nos ponemos a analizar las consecuencias de cada cual, quizá no esté tan claro.

Nuestros sesgos nos llevan a pensar que lo más fácil es comprar una vivienda endeudándonos media vida y que no hacerlo es tirar el dinero a la basura, sin haber realizado quizás un estudio pormenorizado de todos los detalles y costes acarreados.

Tirar el sueldo neto de un año o más en un coche con un crédito y sus intereses, parece no tener el más mínimo problema compensado con el de llevar un coche X y aparentar ciertas cosas que son medias verdades.

Qué duda cabe que la publicidad y el marketing calan hondo en nuestros pensamientos, en nuestros sueños, idealizando ciertos productos hasta hacernos pensar que nos harán felices, especiales, diferentes, haciéndonos plantear, incluso cuando se tienen las ideas muy claras, sí estamos “desperdiciando” nuestra vida no comprando el producto de turno de la marca de turno.

Al fin y al cabo hablo del consumo y de su influencia en nuestra felicidad.

Hablo de dónde está el término medio y su virtud entre el gasto y el ahorro, entre el consumo desmedido y uno razonable todo ello en base a los ingresos.
O no hace falta tampoco tener en cuenta esa variable (ingresos)? porque está claro que las necesidades son las necesidades y más allá de ellas está todo lo superfluo.

Pero qué es superfluo y qué es necesario? hasta qué punto debemos sacrificar nuestros ingresos para obtener según qué lujos o bienes a cambio?

Dónde está el término medio de comer caviar todos los días a comer arroz todos los días.

Y ese término medio, dónde está en África? Dónde lo fijan en Chicago? Y en Cuba?

Y qué influencia tiene en nuestra felicidad en la que mucha parte está en la comparación, ahorrar buena parte de nuestros ingresos y destinarlos a un consumo futuro o al bienestar de nuestra progenie en detrimento de nuestro consumo actual? (siempre que se tenga esa capacidad de elegir)

Cuando voy a hospitales o entierros siempre me asalta el mismo pensamiento criticandome a mí mismo no llevar una vida más espiritual y familiar, centrándome en las cosas que para mí si tienen importancia y que se reafirman fuertemente en esas situaciones.

Y ustedes cómo buscan o encuentran el equilibrio?

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#2

yo nunca he sido muy de caprichos , más bien de ahorrar/invertir para intentar “asegurar” la tranquilidad de mi familia.
Siempre tengo gente a mi alrededor que me dice q me estoy perdiendo muchas cosas por no disfrutar de la vida pero es q para mi comprarme el último modelo de algo, ir de vacaciones al sitio más idílico y esas cosas no me llena tanto como saber que si perdiera el trabajo o necesitara hacer frente a algún gasto extra para mi o algún ser querido…no me suprondría ningún problema. Esto no quita que si el dia de mañana mis inversiones se van al garete me quede con una cara de piii…, pero cuando uno hace lo que cree q es mejor para su familia…no hay sitio para el arrepentimiento.

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#3

Totalmente, para mí la función principal y más positiva de tener dinero es la tranquilidad que aporta, de hecho cuanto más renta tengo disponible menos valor veo a las cosas materiales.

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#4

Dificil equilibrio. Personalmente cada dia encuentro menos cosas que realmente aporten valor de tal forma que merezcan el precio que se les pone. Creo que vivimos rodeados de un monton de cosas prescindibles a cuyo consumo nos han habituado para que siga girando la rueda de la carrera de la rata como decia Kiyosaki.

Al final las cosas mas preciadas como la salud o el amor de tus seres queridos son tan preciosas… que no valen dinero.

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#5

Dele valor a la salud antes de lo material le importe mucho, poco o nada.

Que te quieran los que quiere que le quieran “es lo más valioso”.

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#6

Magnifico post don @Schaub, ha reflejado usted el pensamiento que a mí, y creo que a muchos otros, nos asalta en todo momento durante nuestra vida.

En mi caso, y desde que empecé con mi corta carrera como inversor, es un tema al que le he estado dando muchas vueltas. De hecho es lo primero que revise de mi forma de ser antes de invertir un solo Euro, ya que hubo una época en la que lo comido por lo servido con mi sueldo y sabía que ese no podía ser el camino a seguir si quería tener un futuro como inversor.

A día de hoy, y tras un largo periodo de prueba-error, puedo decir que tengo un buen sentido de gasto/ahorro, que lejos de ser perfecto me permite ahorrar un gran % de mi sueldo todos los meses y tener mis caprichos.

Creo que el pensamiento de aumento de sueldo = aumento de calidad de vida es algo muy arraigado en la sociedad, sin darnos cuenta que solemos elevar el nivel de vida por encima del aumento de sueldo recibido.

Sin duda es una reflexión que todas las personas debemos hacernos, y revaluar cada cierto tiempo nuestro mapa mental, nuestras prioridades y nuestros deseos, para poder seguir un camino que nos permita vivir el día a día (uno nunca sabe si mañana le va a caer un piano en la cabeza), sin perder de vista nuestro futuro o el de los nuestros.

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#7

Pues creo que ya tiene mucho camino andado sí ha encontrado el equilibrio.

Yo he pecado de ser demasiado conservador en lo económico, siempre he tenido el gen del ahorro. De hecho en épocas de buenos ingresos y sin tener filosofía inversora no le veía sentido y bajaba el ritmo de trabajo en favor del tiempo libre, de esos momentos empecé a darle valor a ese tiempo y conforme voy cumpliendo años se va acrecentando, más aún desde que tengo hijos.

Ahora mi búsqueda de equilibrio se encuentra en cuánto trabajar y cuánto ahorrar, ahora que son pequeños intento trabajar lo menos posible para disfrutar de su compañía e invertir el tiempo en su educación. Por suerte el ahorro pasado me hace estar tranquilo y compensa la falta de ahorro presente.

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