Pensaba estos días sobre este tema y la verdad que me parece una cuestión muy bien traída.
Mientras veía los pros y contras, extendía esa misma pregunta a si en la era actual en la que tenemos traducciones automáticas, merece la pena aprender otro idioma, o si viendo un poco la evolución de nuestro sistema educativo, sirve para algo estudiar una carrera.
La verdad es que entre unas cosas y otras ando ya por el A2 de chino, algo que me requiere un esfuerzo importante y en lo que se avanza extremadamente lento.
El primer impulso es pensar que si lo miramos objetivamente no sirve para nada, pero como en casi todas las cosas importantes de la vida, merece la pena darle otra pensada.
A mi me sirve, pues me obliga a cuestionar mi cableado cerebral (los asiáticos piensan diferente, si), me da cierta hormesis mental (es molesto sentirte fuera de tu zona de comfort) y me ayuda a entender otras formas de ver el mundo a través del lenguaje.
Con los cursos entiendo que pasa lo mismo, aunque es verdad que generalizar en un concepto como “los cursos” tampoco parece muy riguroso. Los habrán mejores, peores, más cuidados o menos.
Aprender es de las cosas más estimulantes que hay, y siempre hay lecciones que nos pueden ayudar, incluso si centrando en el tema de la inversión se decide que uno prefiere indexarse , invertir en X o lo que uno prefiera.
Si tuviera más tiempo yo trataría de seguir aumentando mis formaciones “inútiles”, me gustaría aprender como negocian en el FBI, volver a profundizar en la hipnosis o empezar desde cero otra vez en algún arte marcial, por poner algunos ejemplos.
Como firme creyente en la serendipia, creo que muchas de las cosas que hacemos, desde asistir a clases de teatro, colaborar en una ONG o _____ rellene aquí con lo que le guste, tiene retornos imposibles de conocer de antemano.
Muchos días maldigo mi insaciable curiosidad, pues lejos de lo aparentemente positiva que se pueda percibir desde fuera, me lleva a nuevos berenjenales que podría evitar perfectamente llevando una vida más tranquila.
Hay tantas cosas por aprender y la vida es tan corta…