A mi en cambio me parece una empresa muy interesante, la pena es que no lleve más tiempo cotizando de manera independiente (en parte se podrá seguir a través del antiguo holding del que formaba parte, pero en mi experiencia la información suele ser mucho más escasa).
Sobre los pagos en acciones a trabajadores y ejecutivos, yo lo veo como un gasto laboral más, y de hecho su beneficio operativo por normativa contable ya lo recoge. Si recopila el EBIT, aplica los extraordinarios correspondientes, en su caso, y llega tras restarle gasto financiero y fiscal a un beneficio neto ajustado, ahí tendría lo que los ejecutivos pueden destinar a asignar capital (sea capex de inversión, dividendos, recompras, devolver deuda o adquirir compañías).
En compañías tecnológicas sucede sencillamente que hay mucha costumbre de pagar parte del sueldo en acciones, es más cómodo irse directamente a lo que nos diga la compañía que es su FCF, pero hay muchas posibilidades haciéndolo así de que esta cifra no refleje la realidad del negocio, de ahí los ajustes.
Comentaba que a la mayoría de sus usuarios no les gusta usar las aplicaciones de Match Group. Creo que en estas hay en esencia dos tipos de usuarios, los que buscan pareja y los que buscan quien le caliente puntualmente la cama. En este último caso la satisfacción suele ser mayor, porque el nivel de exigencia es menor, y se logran resultados tangibles más a menudo; en el caso de quien busca pareja, lo que los estudios reflejaban es que a través de una aplicación tendemos a ser mucho más exigentes que en persona, y que por ello el (pongamos) 10 % de los usuarios más competitivos de las app recogían el 90 % de likes (y así claro, es complicado que la mayoría esté satisfecho). Es lo típico, sales con los amigos una noche y resulta que conoces a una chica, que tiene un algo que te atrae y acabáis saliendo, satisfactoriamente para ambos, pero luego si lo piensas, si la hubieses visto en Tinder muy probablemente habría sido un Next claro (no sale muy guapa en las fotos, no está en forma, no tiene estudios universitarios, tiene tatuajes, tiene perro y tú eres alérgico, dice que no quiere hijos y tú sí, etc etc, cada persona tiene sus requisitos que hacen que se le caigan la mayoría, y las que no, son los perfiles más top que aglutinan más likes, y tú serás uno más en ese océano).
Dicho lo cual, lo que a mi me gusta de Tinder como negocio (o Hinge, que fuera de las grandes ciudades de España casi no tiene presencia), es que a pesar de que para muchos es insatisfactorio, o mejor dicho, frustrante, quien busca pareja se lo acaba por volver a descargar, y si tiene su trabajo y demás no le supone mayor problema gastarse 10 o 15 euros al mes en el premium, porque la expectativa es encontrar pareja, y es algo que vale mucho más que eso (porque, “si ya es complicado encontrar pareja aquí, imagínate si encima no pagas el premium y todos los que sí tienen prioridad sobre ti”
).
Al final se liga más relacionándose o, por poner un ejemplo personal, yendo a un rocódromo a escalar (o yendo a baile, o a lo que sea donde existan momentos de relacionarse), que con Tinder o Hinge, pero esto es lo cómodo, y lo cómodo gusta al ser humano.
P.D.: a ver si más adelante investigo si cuando era propiedad del holding había suficiente información y la llevo al canal, a estos precios me parece una inversión potencialmente interesante.
