El día que la selección de acciones murió

Mientras un tipo cree que va a hacerse rico escribiendo “un libro de inversión” con una IA en 10 minutos… como si eso no lo hubiera pensado ya media humanidad.

En la ciudad de vidrio y luz enferma, el mercado no abre ni cierra: late. Late como un animal sin piel, hecho de pantallas y cifras que respiran por los ojos de otros. Un hombre lo mira y siente que no está observando un sistema, sino una inteligencia que lo observa de vuelta, paciente, indiferente, ya acostumbrada a ganar. Alguien dijo, sin rostro y sin voz, como si lo hubiera dicho el aire mismo: el día que la selección de acciones murió.
Desde entonces, todo parece una repetición de ese instante. El día que la selección de acciones murió, susurra el mercado en cada movimiento. El día que la selección de acciones murió, repiten los gráficos sin boca. El día que la selección de acciones murió, piensa el hombre cuando abre cada informe, ya sabiendo que llega tarde incluso antes de empezar.
Las grandes estructuras no duermen. BlackRock respira sin pulmón, mide sin ojos. Vanguard ordena el mundo como quien ordena piedras idénticas. Y el mercado, vestido de dolor frio, no recuerda haber sido otra cosa.
El hombre busca fisuras. Busca nombres, historias, grietas donde todavía pudiera caber una decisión humana. Pero todo se cierra antes de ser comprendido. Y entonces vuelve, como un eco enfermo: el día que la selección de acciones murió.
Recuerda amigo: hubo un tiempo en que alguien hablaba de valor y de paciencia, como Buffett hablaba de no ser el tonto de la mesa. Y, el hombre, duda de si aquello fue realidad o solo un mito anterior al ruido.
Y en esa duda, la frase insiste: el día que la selección de acciones murió. Como si al repetirla pudiera encontrar sentido o una grieta de verdad. El día que la selección de acciones murió.

Soneto.

El día que la selección de acciones murió,
quedó la cifra sola, sin mano ni destino,
un frío de algoritmo sobre el hilo divino,
y el ojo del mercado ya nunca se abrió.
El día que la selección de acciones murió,
las voces del valor se perdieron sin camino,
y el sueño del analista se volvió clandestino,
como un barco sin puerto que jamás naufragó.
Murió, dicen, murieron sus viejas certezas,
murió la duda humana entre tantas riquezas,
murió la fe en la grieta del precio escondido.
Y el hombre lo repite, sin saber si es verdad:
el día que la selección de acciones murió,
y el eco ya no responde… solo ha seguido.


Y la puta IA hizo esto de un modo que yo jamás podría, como si hubiera escrito desde un lugar donde el lenguaje ya no nace de la experiencia sino de su ausencia, donde cada frase encaja sin esfuerzo en una arquitectura que no me pertenece y que, sin embargo, reconozco.

Y sentí una nostalgia breve por un mundo peor, al que jamás regresaré, un mundo de intuiciones torpes, de decisiones equivocadas, de certezas frágiles donde aún era posible equivocarse de verdad y no solo simular el error.

Y esa nostalgia me atravesó como algo casi ajeno a mí mismo, como si perteneciera a alguien que ya no soy pero que aún me observa desde algún sitio más lento y menos preciso.

Y enseguida se me pasó. Aún queda aquí algo de mí mismo en el día en que la selección de acciones murió.


Hecho en menos de 2 minutos.

No nos quedan montañas de basurilla por tragar.

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¡Espléndido! ¿Qué IA usa?

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Gran entrada, y grandes reflexiones.

Esta tiene una derivada muy interesante, al menos para mi como escritor aficionado. De esa media humanidad que piensa en hacerse rica escribiendo un libro con IA, un porcentaje poco desdeñable lo intenta. Si lo llevamos al territorio de blogs, foros y redes sociales, el porcentaje es altísimo. De ellos, unos cuantos, cada vez más, publican cosas como la suya, de calidad, hechas en menos de 2 minutos como usted reconoce. Además cosechan más likes que aquellos que dedicamos horas a la tecla intentando dar forma a pensamientos que están por ahí de una manera más abstracta. Y he ahí la derivada ¿qué incentivo queda para compartir lo que se escribe? Pocos o ninguno más allá del altruismo y la búsqueda de feedback (que rara vez llega).

Ruego no se lo tomen como una rabieta de un bloguero dolido, nada más lejos de la intención. Lo expongo porque creo que al igual que yo, muchas personas que comparten grandes análisis de empresas estarán pensando algo similar. Con la derivada segunda de que además la IA se alimenta de ese material poco valorado por el humano, haciendo crecer la brecha cada vez más.

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Buenas @buso, muchas gracias.
Uso un poco las cuatro típicas. Esto está hecho con ChatGPT que, por más que lo intento, no deja de hacerme la pelota pero para estas cosas va bien. Para temas más técnicos, diría que mi favorita es Claude; esa sí que la tengo en modo “toca pelotas” y me cae fatal, pero justo por eso es lo que busco. También uso bastante Gemini, y Grok sobre todo para vídeos y cosas así, aunque últimamente la tengo un poco abandonada.

Lo que no dejo de preguntarme es si, mientras muchos usamos las IAs poco más que para entretenernos, no habrá gente que las esté aprovechando de verdad para conseguir cosas como esto:

@Dudweiser pues yo pensaba que el ser humano seguiría dando valor a lo creado de forma genuina por otros humanos, pero entre que cada vez es más difícil distinguirlo y que la IA lo estructura y personaliza al gusto, ya no lo tengo tan claro. Eso sí, casi me da más rabia la gente que está haciendo cosas muy cutres por ahí (ya hay que esforzarse para hacerlo tan mal teniendo estas herramientas) al punto de que se les olvida quitar lo de “texto generado por una IA” y cosas así.

Intentando verlo de forma más optimista: cuando leo lo que me escribe “el Xat”, sigo reconociendo mis ideas y tonterias en el resultado. Solo que están redactadas, adornadas y complementadas de una forma a la que yo no llegaría por mi cuenta. Diría que, por ahora, la llevo más o menos a dónde quiero ir. Pero vamos, como esto siga así, cualquier día Skynet nos está manipulando al 100% sin que nos demos ni cuenta y en lugar de extinguirnos como humanidad (por la IA), puede que acabemos todos como aquel villano cutre de Matrix, que prefería disfrutar de un buen solomillo virtual antes que malvivir en la realidad. :sweat_smile:

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Yo sospechaba eso, luego descubrí que mucha gente es incapaz de distinguirlo con facilidad. Y, hablándolo con gente de otros ámbitos —sería injusto comparar mi blog que por definición no interesa a nadie—, ocurre lo mismo. ChatGPT está entrenado, como bien dice, para complacer al humano. El texto generado es agradable y, esté vacío o no de contenido, es de “me gusta” fácil.

Los torpes tienen los días contados. Justo imaginaba ayer con un amigo, que también se dedica al sector, cuánto nos costaría replicar la redacción de un diario como El País o El Mundo, con sólo publicación web. Ambos coincidimos que, costes de infraestructura aparte, reemplazamos a toda la plantilla que no está “dónde ocurre la noticia” por agentes por unos 400.000 euros.

Quizás alguien por aquí diga entonces ¿por qué le preocupa a usted que no se valore la escritura humana si sabe manejar tan bien las herramientas IA? Les diré que por eso mismo he visto el deterioro que supone delegar por completo una parte tan clave de lo que nos hace humanos. Escriban aunque nadie lo lea.

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Saludos cordiales, @Dudweiser.

¿@Dudweiser es una unión entre dud y Budweiser?

Escribimos para nosotros y lo compartimos con los demás. Sin embargo, si podemos darle a la IA una linea argumental, un estilo y puntos en los que queramos que se apoye el texto entienda que el trabajo duro se lo dejemos a la IA.

Los creativos tienen medio de ser sustituidos. ¿También lo tuvieron contables y tenedores de libros en la banca?

Nadie lamentó en los 60 o70 dejar las reglas de cálculo y usar calculadoras.

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Efectivamente, un nombre legacy de las primeras decisiones online en la adolescencia.

Seguramente ciertos psicólogos, psiquiatras y expertos en cognición se lamentasen amargamente, porque hay beneficios asociados a la práctica del cálculo. En este caso, mi consejo no solicitado, viene porque delegar ciertas habilidades en la inteligencia artificial hace que nos sea muy difícil recuperarlas después. Hay cada vez más estudios al respecto, y más allá de los estudios, creo que cualquiera que los use puede darse cuenta del riesgo de sobre-delegar.

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Mi parte optimista me hace pensar que, con solo un poco de curiosidad o iniciativa fcom todo esto de la IA, hoy resulta mucho más fácil hacer muchas más cosas que antes.

Mi parte pesimista va bastante en la línea de lo que se comenta.

No sé… quizá, al combinar ambas, lo que acaba ocurriendo es que se acelera el proceso de “destrucción creativa del capitalismo” y todo lo que conlleva. ¿Quién sabe? :joy:

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"Mi esposa es editora profesional y cada día se la ve más triste, porque un porcentaje cada vez mayor de los trabajos que le envían dicen: «Mi libro tiene mi propia voz, solo le pasé un corrector gramatical por IA».

«Lo que no saben», me dice en privado, «es que todos estos libros suenan exactamente igual, incluso dentro de temas diferentes. No saben lo que la IA le está haciendo a la voz que creen tener».

Si lees mucho en Substack, puedes ver cómo se está infiltrando por todas partes. Autores a los que sigo desde hace años están decidiendo «recurrir a la IA», pulir un poco las cosas, acelerar el proceso, y se nota. Las señales son sutiles hasta que dejan de serlo. Y entonces te da pena lo que está pasando.

En el caso individual de cada escritor, seguro que lo perciben como una mejora. En general, es la degradación de la comunicación.

Cada vez que un autor cede parte de su voz auténtica a la ayuda de la IA, es como perder otra especie de insecto o anfibio en la selva. Una tragedia que nadie registra o que se ignora como si fuera parte de la vida en el mundo moderno.

Aunque la ayuda de la IA haya perfeccionado el mensaje, no es por eso que leo. Leo porque eres tú, y verte luchar por la claridad que tanto te ha costado conseguir y por una voz que sea verdaderamente tuya, y lograrlo con el tiempo, es la emoción de todo este juego de la comunicación.

Y ahora, añadiendo una extensión a esta nota unos días después, que surgió en un comentario más abajo…

Me sorprende con frecuencia lo que surge cuando me esfuerzo por articular algo que parece simple o trivial, especialmente en una conversación donde hay una persona real que me pregunta o escucha mis pensamientos e ideas. Y entonces pienso: ¡Guau!, jamás habría dado con esta idea, ni con esta forma de pensarla, ni de expresarla, si hubiera optado por una comunicación automática, respondiendo o escribiendo sin prestar atención, o delegando completamente la comunicación a otra persona, o en este caso, a una máquina.

El pensamiento y la expresión humana orgánica son, para mí, el equivalente a cómo se denomina a las selvas tropicales los pulmones del mundo. Si arrasamos las selvas, unas décadas después pensamos: «Ah, claro, eran realmente importantes».

De manera similar, el lenguaje, la expresión y la comunicación humana son, a mi parecer, la selva tropical de nuestro mundo interior. O, aún más precisamente, la formación del lenguaje, la actividad misma de pensar en lenguaje, tiene un beneficio atmosférico para nosotros como especie.

Pensar con rigor y habilidad, expresarnos con autenticidad y alegría, y la emoción electrizante del descubrimiento —descubrimiento de ideas, descubrimiento del otro, descubrimiento de nosotros mismos— tiene un impacto beneficioso invisible en nuestras redes neuronales, que compartimos más de lo que creemos. (O eso creo, sin la ciencia ni la investigación que lo respalden). Estoy segura de que algún día tendremos esas mediciones.

Incluso el hecho de no saber qué decir, o cómo decirlo, y dejar que la cuestión de la expresión adecuada o hábil actúe sobre nosotros, mientras esperamos que surja algo real y verdadero, es una parte importante de la salud de nuestra psique, creo.

Cada vez que delegamos la comunicación, como si tuviéramos algo más importante que hacer, perdemos la oportunidad de ver que justo aquí, ahora mismo, en los momentos más mundanos, pequeños u ordinarios, puede surgir algo encantador, profundo o conmovedor.

Así que… sí, voto por expresarnos con nuestras propias palabras. Insinuaciones, verdades, pistas y fragmentos del alma danzan entre esas mismas palabras, por muy poco importantes u ordinarias que nos parezcan."

-–Rick Lewis

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No sé, suena un poco a vendedor de sombreros para cocheros de carruajes cuando llegó el coche.
Lo gracioso es que todo eso que dice es igual de aplicable a un mundo sin IA. La inmensa mayoría de los libros no aportan nada nuevo: son refritos o plagios más o menos descarados de otros autores y novedad interesante más bien poca. Tristemente, no creo que sea fácil aportar algo realmente nuevo e interesante. Todos fantaseamos con la idea de que somos la leche, pero Cervantes o Dostoevskys hay más bien pocos a lo largo de la historia de la humanidad.

:man_shrugging:t2:

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Esque para eso hacen falta dosis de creatividad, pensamiento abstracto y tomarse tiempo para pensar, reflexionar y liarla parda antes de dar con la tecla.

Con la IA se esta perdiendo mucho de eso. Llegará un punto (si no ha llegado ya) en el que se tendrá que demostrar que NO se ha usado la IA para tener credibilidad y/o para que alguien se tome la molestia de leer, ver o escuchar algo.

Mi teoría (seguro errónea) es que el aumento de la mediocridad de los LLMs será proporcional al aumento del contenido generado por IA. Vamos, que si al principio la IA “aprendía” de conocimiento humano para hacerse “inteligente”, se irá haciendo más tonta a medida que aprenda más contenido basura generada por ella misma.

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Hace poco han sacado un paper que apunta a que los que más usan / usamos IA somos los mejores detectores de su uso al leer un texto.

Con eso dicho, en un alto porcentaje esa queja amarga también me suena procesada por IA. Sin que por ello pierda un punto de verdad. Ahora mismo es posible saturar casi cualquier servicio con un abuso masivo de IA, el mundo editorial tiene un gran reto. Reto que por otro lado se han creado ellos mismos por haber estado años y años publicando basura de gente famosa y no protegiendo la red de escritores con talento pero sin oportunidad.

Ps: en esta parte.

Hay una variable tiempo que no se explicita, con suficiente tiempo y esfuerzo es bastante posible que se llegue a algo similar o superior a lo que hacen las maquinitas de ahora. La cosa es ¿qué incentivo tiene la paciencia?

No hay nada como los podcast para sentirlo, si se da tiempo a sembrar una buena conversación, tienen el efecto que describe la autora. Y no suele ser una cosa de talento, sino de que la limitación de opciones hace que el cerebro se esfuerce o entre en flujo.

Ps 2: ya ven ustedes que lo de la paciencia no lo he cultivado lo suficiente.

Muchas de las grandes obras de la humanidad se publican porque varios cabezotas tiran de “pormishuevismo”. La gente que conozco del mundo editorial, en su mayoría, espera que siga siendo así porque desde dentro saben que lo que se prima es vender, con la calidad en un segundo lugar. No obstante, no es su culpa que en la feria del libro la mayor cola siempre la tenga una influencer del estilo de Pedroche.

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Pues quizá ocurra algo parecido a lo que ocurrió con internet o las redes sociales: han traído avances enormes, pero también han generado auténticos estercoleros. La verdad es que ni idea.
También influye que, al menos en mi caso, tendemos a usar la IA para cosas bastante tontas, más cercanas al entretenimiento que a otra cosa. Pero eso igual no es muy representativo. Vamos que no es lo mismo usarla para esto que para tareas como diseñar nuevas proteínas, calcular con precisión las necesidades de agua de una planta o automatizar procesos. Y a saber que más se está haciendo.

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También parece que por ejemplo en poesía la gente no es capaz de diferenciar las generadas con IA de las humanas (ni usando IA para ello :joy:).

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La arrogancia

gato negro o gato blanco, lo importante es que cace ratones

¿qué piensa Vd. sobre el determinismo?

:thinking:

(doble)

Disagree. Otra cosa es que compare a los torpes presentes con los torpes futuros. Le recomiendo a Cipolla.

¿Incluido el coste de las suscripciones a agencias de noticias y las querellas por uso no autorizado de información?

Yo soy menos ambicioso, me conformo con pensar. Como leí el otro día además a los chatbots se les puede subcontratar la ideación pero no el criterio

Creía que el adagio aquel “desde que se inventaron la máquina de cortar jamón y el bidet, ya nada sabe igual”; celebro haber encontrado al autor

Yo prefiero un texto IA al libro ese de “48 Powers of Law” de Robert Greene

Esto creo que lo hemos pensado todos, pero ¿no le parece que si los refritos son de fuentes originalmente humanas no tiene por qué haber una degradación? ¿Si lo único que se está haciendo es darle vueltas a lo mismo?

Saltó la sorpresa en el Lluis Sitjar

Falacia de generalización, que no le gustara a Vd. Manual de Resistencia no implica que todo lo que escriben los famosos sea basura.

tontas será para Vd.

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Si la función de onda es determista, estamos condenados.

El egoísmo pero no quería entrar en eso que me deprime.

Desde un punto de vista absoluto: sí

Desde un punto de vista relativo: no.

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No se hasta que punto el arrogante se expone a tener menos likes que una IA. Me parece que hay más arrogante publicando con IA por el mero hecho de publicar y llenar su ego.

Perfectamente acotado, los torpes de cada época serán distinto pero seguirán existiendo, posiblemente en mayor proporción. Pero ya no se celebrarán las torpezas actuales.

Partimos de “replicar la redacción” el resto, ceteris paribus. Es un sistema complejo imposible de subsistir de una.

No he dicho que todo lo escrito por famosos sea basura :sweat_smile:, en especial porque mucho, al igual que el Manual se Resistencia lo escriben escritores y escritoras de verdad que no usan su nombre. Pero sí se publica basura de famosos, y se vende, ojo. Aquello del ROI y el ROCE tb lo aplican ellos.

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Saludos cordiales.

Hace unos años acudí a un curso sobre arte. Una de las ponencias trataba de los marcos. Nos enseñaron unos tallados. Uno con imperfecciones más caro que otro absolutamente regular. El primero era más caro porque lo había tallado un artesano.

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Buenos días,

Seguro que conocen a este dúo, porque se ha hecho famosísimo en algunos círculos

https://www.youtube.com/watch?v=0Ssi-9wS1so&list=RD0Ssi-9wS1so&start_radio=1

13 millones de visualizaciones en 2 meses, signifique eso lo que signifique

Hacen música progresivo-psicodélica (nada nuevo), microtonal (nada nuevo), usan loops en vivo (algo que hasta yo mismo usé hace años), esconden su verdadera identidad (de nuevo pueden citar numerosas formaciones que lo han hecho anteriormente) y emplean una puesta en escena deliciosamente cutre-friki que incluye un lenguaje indescifrable y unos triángulos sacados del todo a 100. Eso sí, son muy buenos músicos (observen al baterista)

Pues sí, la han petado. Y por qué está pasando esto? Pues si atendemos a los comentarios en el video, es sobre todo porque estos marcianos son lo más humano que hemos visto en años, inundados por música que se copia a sí misma. Y porque de momento para una IA es imposible imitar esto.

Y cuando sea posible, aparecerán otros más frikis

La artesanía -ya sea material o literaria- siempre tendrá un lugar. El problema es que debe aportar un valor añadido que un sistema industrial no sepa o quiera hacer, y que a menudo nadie demanda o reconoce.

Un saludo

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